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Educando en valores con la carta de los Reyes Magos

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“Queridos Reyes Magos…como he sido bueno me gustaría que me trajerais…”

Quién no recuerda esos inicios de cartas, ese Diciembre con los nervios por ver qué escribir, y tus padres diciéndote que todo no lo podías pedir. Había muchos niños y porque en una misma noche los Reyes tenían que repartir todos los regalos y no daría tiempo.

Hoy en día hay mucha presión con la carta de los Reyes: que los hijos no se sientan menos que otros, el bombardeo televisivo tras la campaña de septiembre con la vuelta al cole, catálogos de juguetes más gruesos que los propios libros escolares… Que no se desilusionen o frustren si no reciben el regalo que han pedido, conduce a que padres, abuelos, tíos y amigos vivan con estrés la compra y reparto de regalos. Los regalos se abren con euforia. Ilusión que dura segundos hasta que abandonan el juguete abriendo el siguiente, y muchos niños llegan a verbalizar después de abrir tropecientos regalos “¿y lo que pedí del juego de la play?” No valoran lo que reciben, pero sí prestan atención a lo que les falta. Los niños crecen con “empacho de regalos”, en muchos casos sin haberlo ganado. Tratamos de inculcar valores como que “hay que ganarse lo que se tiene” pero muchos padres no actúan de forma coherente cuando sobrecargan al niño con tanto regalo.

Es patente la realidad y la necesidad de educar en valores. Cimientos de la futura vida adulta que se reflejarán en las relaciones personales, laborales y sociales.

Pero con decirlo no es suficiente. Hay que trabajarlo desde casa, cada día y los padres son el primer referente en los primeros años de vida.

Los niños tienen que aprender a reflexionar sobre “su año” como hacen muchos adultos. Para ello podría facilitarles la tarea, llevar un diario en el que anoten los logros que van consiguiendo a lo largo del año, no solo las notas, sino su esfuerzo, su calidad como amigos, cuando sienten que han sido responsables, comprometidos…

La Carta de Navidad puede ser un ejercicio que nos ayude a repasar el año, los objetivos conseguidos, las áreas en las que se han superado, y escribirle a Papá Noel y Reyes Magos todo aquello digno de orgullo por parte del niño. En resumen, un repaso de esos valores que trabajáis cada día con el firme propósito de favorecer su desarrollo como persona. Esas “asignaturas pendientes” que no están en los libros de textos.

Ejemplos de valores en los que el niño podría reflejarse mientras escribe la carta en vuestra compañía, podría ser:

-Soy responsable porque vengo del cole y me cambio de ropa sin que me lo recuerden, porque me organizo la bolsa de deporte y cuando vuelvo meto la ropa en la lavadora, porque ya me hago la cama, porque meto los platos al lavavajillas, porque hago los deberes sin que me lo repitan diez veces. Vuelvo a casa a la hora que he pactado y si no, aviso a mis padres para que no se preocupen…

Es importante que como padres estéis dispuestos a aceptar que es preferible que lo hagan ellos, a que lo hagan como vosotros queráis. Dadles libertad para que ellos decidan y escriban lo que de verdad creen que es importante en el cambio. Lo que tú valoras como padre puede no tener nada que ver con lo que ellos valoran desde su punto de vista.

-Soy perseverante, porque cuando no me salen los dibujos sigo intentándolo y no me enfado ni los rompo, porque insisto hasta que las letras me salen como me dice la profe, porque cuando suspendo un exámen lo doy todo para que en la recuperación supere la asignatura, porque cuando no me sale a la primera lo que mi entrenador me pide, entreno y entreno hasta que me sale… todo ello sin enfadarme porque he aprendido que se necesita esfuerzo, constancia y sacrificio para conseguir las cosas.

Como padres no exijáis resultados a corto plazo, que no uséis el castigo como comodín si las cosas no salen bien cuando tú crees, no lo compares con los demás (“¿que ha sacado tu amigo?”), que no lo etiquetes (“eres un vago, siempre igual”), o lances frases en las que adelantes su futuro (“sigue así y verás cómo acabas”).

 

– Soy tolerante cada vez que mis amigos me dicen sus ideas, opiniones y actitudes y cuando no coinciden con las mías, las respeto. No insulto, no me enfado ni dejo de hablar a aquel que no piensa como yo.

Para este valor es importante que los hijos escuchen que sus padres respetan a sus iguales, compañeros de trabajo, familiares, amigos, vecinos…

Tomar conciencia de sus logros y a qué son debidos hará que los tengan presentes manteniendo una buena autoestima y automotivación para otras ocasiones y hará que repitan la actitud correcta para conseguir nuevos retos y relacionarse con los demás.

Otros valores que puedes trabajar con ellos en las cartas son esfuerzo, sacrificio, cooperación, bondad, compañerismo, generosidad, optimismo, discreción, amistad, honradez, sinceridad, solidaridad, compromiso, saber perdonar…

Durante el año tened presentes las acciones que son coherentes con estos valores, y reconocerlas y anotarlas hará que se fomenten los comportamientos que esperáis de ellos sin olvidar que ser modelo de conducta es clave para que afiancen el cambio.

Otro punto a tener en cuenta al escribir la carta es de los regalos. Hay que dejar volar su imaginación en el momento que la hacen, dejarles su tiempo y espacio para ello sin organizarles directamente. Pero en las semanas anteriores se pueden tener conversaciones que hagan reflexionar a los hijos qué puntos pueden tener en cuenta según las diferentes necesidades. Y así que no se convierta en marcar con una x o un simple recorta y pega de los juguetes de los supercatálogos de diferentes almacenes de juguetes. Y tienen que saber que escribir todo lo que les gustaría tener no significa que lo vayan a traer para saber lidiar con la frustración.

Queridos Reyes Magos tener en cuenta la edad, su desarrollo, necesidades y gustos no las modas. Tiene que haber algo de lo que piden los niños, algo que necesiten, un juego educativo que impliquen el desarrollo de la creatividad, atención, concentración. Un juego de mesa para jugar en familia y fomentar en estos días y el resto del año momentos de diversión compartidos. Juegos tecnológicos teniendo en cuenta sus ventajas.

Ser creativos y adjuntarlos con una tarjeta que implique un compromiso como: Este regalo va unido a de tender la ropa de la lavadora, pasear con la abuela o hacer sopa de letras con ella…o el tiempo pactado de juego sobre todo en los tecnológico a la hora de escribir la carta para aumentar su compromiso.

Los Reyes y Papá Noel también saben la importancia de regalar “momentos” como excursiones, visitas al zoo, a los museos y espectáculos para el bienestar fuera de lo material

Tiene que haber libros de lectura pero no el que obliga el cole si no uno que le guste. La idea es que no sea impuesto si no que le interese al niño leer. Así fomentamos la lectura libre.

Otro regalo que no puede faltar es el material relacionado con el deporte que ya practica o con el que se sabe que quiere practicar, y así apoyar la práctica deportiva como fundamental en su desarrollo físico y psicológico.

No dupliquéis regalos para evitar discusiones entre hermanos, así entrenan la paciencia, las habiliddaes sociales y aprender a negociar y compartir!

Y no alimentes la idea de que hay juegos de niños y juegos de niñas…

También puedes fomentar el pensar en otros niños que no son tan afortunados como ellos. Que elijan entre los juguetes que no usan aquellos que dejarán en el árbol para que los Reyes Magos o Papá Noel se los lleven a otros niños que no tienen las mismas oportunidades, a cambio le dejarán una nota de agradecimiento valorando este gesto. Así estamos educando en la solidaridad desde la magia de la Navidad.

Importantísimo saber tomar la decisión correcta cuando un niño pide una mascota. Hay que educar a los niños en que un perro o un gato no son un juguete. Los animales son seres vivos que necesitan de nosotros, educarles, pasearlos, darles de comer, jugar con ellos, darles cariño, vacunarlos y para esto se necesita tiempo y mucha responsabilidad. No olvidemos que existen también lugares donde hay animales abandonados esperando un hogar.

Por último, educar a los abuelos paternos-maternos, tíos, padrinos es otra de las tareas que tenéis como padres. Cuanto antes se trate el tema y se decida cómo hacerlo, mejor. Pero cada año hay que retomar y organizar qué traer a cada casa. Ser comprensibles con los padres y la futura educación del niño es fundamental por encima de quien hace el mejor regalo y más caro, pensando así que les van a querer más. La familia no puede ir por libre comprando regalos sin saber, o sin conocer las necesidades de su nieto o sobrino. Existen verdaderas guerras entre los abuelos maternos y paternos por ver quien regala más y mejor. Y normalmente el “más y mejor” se asocia a lo caro o a la cantidad. El amor no se compra, el amor se construye día a día, con los lazos familiares y el tiempo que pasamos en familia. Puede que necesiten unos zapatos, un abrigo o la cuota de una extraescolar antes que un juguete. Hay que comunicarse y organizarse.

Guardar estas cartas que escriben los pequeños puede ser uno de los mejores regalos que como padres podéis hacer unas Navidades a vuestros hijos adultos, ¡haced la prueba!

Recordad no aprovechar estas fechas para conseguir que hagan lo que queráis usando y abusando de la frase “pórtate bien, sé bueno, hazme caso… que mira que si no, no te traerán regalos porque pasarán de largo” fomentando el miedo y actuando por la amenaza y no por la educación en valores.

Y no olvidemos que hay regalos que no los pueden traer ni los Reyes Magos ni Papá Noel y esos son los que más se desean durante todo el año: más tiempo y de calidad, atención, paciencia, abrazos, sonrisas, halagos, reconocimientos. De esto los hijos no se aburren.

Feliz Navidad y nuestros mejores deseos a todos en este nuevo año.

 

Patricia Ramírez Loeffler

Yolanda Cuevas Ayneto

 

 

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Nuevo taller: Mindfulness o Atención Plena

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El próximo 19 de enero de 9:00-13:00 realizo un nuevo taller en Mindfulness en Zaragoza en la sede de Ibercaja del ACTUR.

Te dejo este ENLACE por si estás interesado o interesada en asistir o sabes de alguien por darlo a conocer o quieres regalar bienestar.

Para cualquier duda y reserva es ví e-mail yolanda@yolandacuevas.es

Si quieres dominar la ansiedad de la vida, vive el momento, vive en la respiración. Amit Ray.

 

 

 

Asistente para una respiración regulada.

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Te presento a mi asistente de la respiración para que puedas utilizarlo cada día 5-10 minutos las veces que quieras. Parar siempre ayuda. Se trata de respirar conscientemente y no en modo supervivencia que es lo habitual o ansiosa de forma rápida y entrecortada. La respiración es la única función del cuerpo que podemos modificar de forma voluntaria. Todos respiramos de forma involuntaria para vivir y lo que te propongo es conectar con el modo de respiración consciente, para parar, conectar y regularte.

El cerebro no es el único que produce antidepresivos naturales, nuestro aparato digestivo produce la mayor cantidad de serotonina, hasta un 90% es producida por el “cerebro de la barriga” y el corazón produce hormonas y neurotransmisores que influyen en la mente y el cuerpo. Para una buena comunicación cerebro corazón y por lo tanto se libere bienestar se necesita respirar de una forma determinada para crear una coherencia entre ambos.

Sincronizando tu respiración al ritmo que marca este asistente crearás tu propia coherencia mente-corazón.

Pautas:

1-Desconecta para conectar.

Silencia el móvil y busca un lugar sin interrupciones para comenzar y familiarizarte con la práctica. Realiza un par de respiraciones profundas para dejar pasar pensamientos, emociones y prepararte.

2-Postura y atención.

Ves adoptando una postura cómoda y relajada con la espalda recta para despertar tu atención pero que no suponga tensión.

3-Enfócate visual y mentalmente en el Asistente de Respiración en los próximos minutos.

Si nuestra atención está solo puesta en nuestra respiración no hay estrés, no hay miedo no hay ansiedad, no hay preocupación. Se relaja nuestro cuerpo y nuestra mente. Una respiración calmada es incompatible con el estrés. Todo se puede parar unos instantes.

4 –Respira, sin forzar, lo más cómodamente posible.

Inhala y exhala por la nariz (a poder ser) de forma  natural continua hasta llegarla a hacer fácil, natural y sin interrupciones. Los músculos y el diafragma te acompañan suavemente. Al inicio notarás algo de dificultad por la falta de costumbre, pero con la práctica tu respiración se volverá más pausada, profunda y regular.

5 – En la exhalación, relájate y suelta.

Relaja los ojos, la mandíbula, el suelo pélvico, los pies y las manos estas partes de tu cuerpo son puentes bidireccionales que comunican dos sistemas, el sistema nervioso somático y el sistema nervioso autónomo.

6- Sé agradecido

Al finalizar, agradece la oportunidad y el tiempo que has dedicado a cuidarte, a regularte y a promover tu salud,  fuente de bienestar.

7- Programa la próxima práctica y reincorpórate a lo que estabas haciendo o ibas a hacer con el efecto que ha tenido respirar de esta forma pausada y conectada.

Espero que te sirva de ayuda.

Puedes compartir tu experiencia y el asistente en tu entorno.

“Nadie se deshace de un hábito insano tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.”

Mark Twain

 

 

 

 

 

 

 

La vida…

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La vida te desilusiona para que dejes  de vivir de ilusiones y veas la realidad.
La vida te destruye todo lo superfluo, hasta que queda solo lo importante.
La vida no te deja en paz, para que dejes de pelearte, y aceptes todo lo que “Es”.
La vida te retira lo que tienes, hasta que dejas de quejarte y agradeces.
La vida te envía personas conflictivas para que sanes y dejes de reflejar afuera lo que tienes adentro.
La vida deja que te caigas una y otra vez, hasta que te decides a aprender la lección.
La vida te saca del camino y te presenta encrucijadas, hasta que dejas de querer controlar y fluyes como rio.
La vida te pone enemigos en el camino, hasta que dejas de “reaccionar”.
La vida te asusta y sobresalta todas las veces que sean necesarias, hasta que pierdes el miedo y recobras tu fe.
La vida te quita el amor verdadero, no te lo concede ni permite, hasta que dejas de intentar comprarlo con baratijas.
La vida te aleja de las personas que amas, hasta que comprendes que no somos este cuerpo, sino el alma que él contiene.
La vida se ríe de ti tantas veces, hasta que dejas de tomarte todo tan en serio y te ríes de ti mismo.
La vida te rompe y te quiebra en tantas partes como sean necesarias para que por allí penetre la luz.
La vida te enfrenta con rebeldes, hasta que dejas de tratar de controlar.
La vida te repite el mismo mensaje, incluso con gritos y bofetadas, hasta que por fin escuchas.
La vida te envía rayos y tormentas, para que despiertes.
La vida te humilla y derrota una y otra vez hasta que decides dejar morir tu EGO.
La vida te niega los bienes y la grandeza hasta que dejas de querer bienes y grandeza y comienzas a servir.
La vida te corta las alas y te poda las raíces, hasta que no necesitas ni alas ni raíces, sino solo desaparecer en las formas y volar desde el Ser.
La vida te niega los milagros, hasta que comprendes que todo es un milagro.
La vida te acorta el tiempo, para que te apures en aprender a vivir.
La vida te ridiculiza hasta que te vuelves nada, hasta que te haces nadie, y así te conviertes en todo.
La vida no te da lo que quieres, sino lo que necesitas para evolucionar.
La vida te lastima, te hiere, te atormenta, hasta que dejas tus caprichos y berrinches y agradeces respirar.
La vida te oculta los tesoros, hasta que emprendes el viaje, hasta que sales a buscarlos.
La vida te niega a Dios, hasta que lo ves en todos y en todo.
La vida te acorta, te poda, te quita, te rompe, te desilusiona, te agrieta, te rompe … hasta que solo en ti queda AMOR.
Berth Hellinger

Mindfulness, parar tres minutos para seguir mejor.

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Hay que aprender a parar y entrenar nuestra capacidad de conectar con nuestra propia respiración día a día. Atender y familiarizarnos con nuestra respiración en un modo diferente a la del modo supervivencia, la que nos permite mantenernos con vida.
Parar, respirar y ser. NO hacer nada más. 3 minutos para calmar la mente, para conectar con las emociones, sensaciones y pensamientos…Date cuenta de como se mueve tu mente sin juzgarla tomando conciencia de ella.

Al final escucharás el sonido de la campanilla para empezar o retomar lo que estabas haciendo.
Agradécete estos minutos que de forma deliberada te has dedicado a cuidarte. Cuidarse es la base del bienestar.

Puedes respetirla cada día las veces que consideres. No esperes a necesitarla o a sentirte mal. Entrena tu propio hábito. Por ejemplo al levantarte, o tras la ducha, antes de salir con el coche o al aparcar, antes o después de una reunión, antes o después de una comida, antes o después practicar deporte, o de una conversación…en la sala de espera, o en la cola del supermercado…

Cada experiencia es única.

 

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