Colaboraciones

Lesiones deportivas: Jorge Lorenzo regresa al lugar del dolor

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Os dejo mi colaboración para ABC Deportes donde se reflexiona sobre el aspecto mental de las lesiones.

«Cuando algo se lesiona en el cuerpo, también algo se lesiona en la mente….

“El cuerpo tiene memoria, también de las lesiones y el dolor.”

Jorge Lorenzo regresa al lugar del dolor

https://www.abc.es/deportes/motos/abci-jorge-lorenzo-regresa-lugar-dolor-201909220120_noticia.html

Entrevista

-¿Es “bueno” tener miedo después de una lesión?

Somos pensamiento, emoción y comportamiento-conducta, es la llamada triada psicológica en psicología y los tres se interrelacionan y condicionan. El miedo es una emoción necesaria en la vida que va acompañada de pensamientos para la supervivencia, el cuidado y la protección. Ese es el origen y objetivo. Nos informa sobre lo peor porque el cerebro está diseñado para la supervivencia no entiende de lesiones en este caso…así que según la experiencia vivida, el impacto emocional de la lesión en las vías neurales, como se vivió, las consecuencia que ha habido…uno se queda impactado de un modo que condiciona la vuelta deportiva.

Cuando ese miedo paraliza y tiñe los pensamientos va a paralizarse la conducta en este caso en el entrenamiento, competición, en el riesgo que se asuma. Así que el miedo tiene grados y dependiendo de su intensidad influirá o condicionará más o menos. Desde “no entreno que no sea que me rompa otra vez” hasta hacer caso omiso de la prudencia y empezar antes de lo necesario la actividad o sobreactivar el cuerpo lo que puede provocar recaídas.

Así que si el miedo te domina tras una lesión se tarda más en volver a la rutina y al punto óptimo deportivo con las consecuencias que tiene.

– ¿Cómo se puede superar ese miedo a recaer?

Para trabajar el miedo hay que trabajar la triada psicológica que hemos comentado.

Por un lado conocer que pensamientos y creencias tiene el deportista de la lesión, son estilos ineficaces de pensamiento para poder trabajarlas.  Hay pensamiento de todo o nada, “O estoy al 100% o lo dejo” Adivinos prediciendo el futuro “No me van a valorar, a contratar…”, Generalizadores “Todo me pasa a mi” “Nunca me pasa nada bueno”, magnificando pensando lo peor “NO me recuperaré jamás”, los debería generadores de culpabilidad “No debería haber jugado” etiquetando “Soy un perdedor”, Concluyendo “Nunca seré el mismo”. Esta forma condiciona también las emociones y frena, limita la forma de actuar.

Hay que trabajar el monólogo interior lo que yo me digo. Aprender a tratarse con cariño y no con dureza. Lo que uno se dice a sí mismo sirve para regular estados emocionales, tener más autoconfianza, motivación, estar atento y afianzar conductas. Uno puede llegar a ser muy cruel consigo mismo. Es imprescindible trabajar el manejo de autoafirmaciones esas frases para controlar el estado psicológico, autoinstrucciones que son órdenes concretas sobre qué hacer y autorrefuerzos que son frases gratificantes. Todo esto es entrenable.

Por otro lado estrategia de regulación emocional. Cuánto miedo siente del 0-10, ponerle cara y nombre al miedo, aprender a hablar con él y con esa parte de mi que tiene miedo, saber utilizar el humor, donde se siente en el cuerpo, aprender a respirarlo para calmarlo, donde ha sentido los mismo anteriormente y así poder hacer una línea temporal de anteriores lesiones u otras circunstancias no relacionadas con el deporte pero que le recuerdan sentirse del mismo modo. Trabajar esas situaciones ayuda al cerebro a digerir el impacto emocional que hubo y finalmente cambiar la narrativa del suceso. Hay ocasiones que en una pequeña lesión la sintomatología, el estado emocional y lo que da vueltas al tema (rumiación en psicología) es desproporcionado y eso no cambia y uno no lo entiende dice…”como puede ser que ahora esté así y la otra vez que fue más grave no me afectara” bueno pues el tema es que el pasado se hace presente y lo que se está activando en la última lesión es el impacto emocional que no se digirió si no que se ocultó se tapó por diferentes motivos o presiones…no se le dio espacio …no es que no afectara…y ahora esta nueva lesión saca a la luz aquello.

Hay que aprender a poner el foco en lo que depende de uno y puede hacer y no malgastar energía en temas que no dependen de mi. Es decir más ocuparse y menos preocuparse. La preocupación enturbia la mente y malgaste energía.

– ¿El dolor tiene memoria?

Es el cuerpo el que guarda memoria del miedo, solo lo archiva como MIEDO, ya sea miedo a quedarse solo de niño en la cama, miedo a ir al dentista, miedo al primer día de cole, miedo al ver sangre, miedo a ciertas películas, ,miedo a estar solo, miedo a la crítica, a no ser aceptado..…al final son momentos de inseguridad de no control que la mente lo chequea como vida o muerte. Por eso uno puede huir, luchar o quedarse paralizado. Acompañado de rigidez muscular, aceleración del corazón, dificultad de pensar con claridad…angustia en el estómago…pensemos que evolutivamente hablando el sistema digestivo y reproductor son los dos sistemas que se paralizan para economizar energía y así por ejemplo echar a correr ante el miedo de ser atrapado y devorado… Pensemos que alguien lesionado en épocas prehistóricas no tenía muchas probabilidades de sobrevivir a una persecución por un animal…Así que nuestra mente mal interpreta las situaciones del s XXI Somos nosotros los que con entrenamiento mental podamos relacionarnos de forma diferente y dirigir nuestra mente de otro modo ante el primer chequeo de lo que ocurre de forma amenazante como en este caso es la lesión.

A veces uno no es consciente de momentos de miedo vividos están almacenados en el inconsciente pero no por ello no tienen valor. Han sucedido, el cuerpo lo ha vivido, sentido registrado. La clave está en que cuando a un deportista le choca la forma en que lleva una lesión es una señal para trabajar a nivel psicológico. Cuántas veces se dice “si me pasara a mi yo..” y luego ocurre lo contrario! Hay que trabajar a nivel cognitivo y a nivel emocional. Porque uno puede decir “sé que no es para tanto pero no duermo, tengo pesadillas…”

Y lo de la edad es relativo puede ser que un deportista “adulto” haya tenido menos lesiones que uno joven o que las experiencias previas sean diferentes.

– ¿Es verdad que se aprenden cosas de las lesiones, como todos los deportistas dicen, o es algo que se dicen para ser optimistas y las lesiones y el dolor es una faena, seas quien seas?

Las lesiones por si mismas no enseñan nada a no ser que decidas trabajarlas a nivel mental. Hay personas que se encierran en sí mismas y no ven ni deporte en televisión lo que señala cierta rigidez. El perfil contrario sería el que busca ayuda psicológica. Cuando algo se lesiona en el cuerpo también algo se lesiona en la mente. Las lesiones de alejan del equipo o de tu rutina, descolocan. Nadie las quiere pero es inherente al juego.

Los psicólogos deportivos aportamos herramientas muy útiles que se entrenan durante la lesión y después de la lesión para incorporarlas en su rutina deportiva.

Sabemos que un deportista estresado, con ansiedad, con presión e incertidumbre, baña su cuerpo en cortisol y adrenalina, se agita la respiración, el corazón aumenta sus latidos y uno se acelera,  tiene una musculatura más propensa a la lesión porque los músculos se tensan y estos son la base del deporte. Así que las técnicas de respiración en las que el número de inhalaciones son más cortas que las exhalaciones ayudan a tranquilizar la mente y con ello las amenazas como la 4-3-7 (inhlar en 4 mantener 3 y exhalar en 7 tiempos)

Está la relajación ENLACE Jacobson que se trabajan la tensión y relajación de diferentes partes del cuerpo, la visualización ENLACE que permite entrenar los ejercicios en tu mente aunque tu cuerpo no los pueda hacer (Carolina) Así que tu cerebro no desconecta de la práctica. No sabe diferenciar entre el ejercicio real e imaginario, se activan las misma zonas cerebrales. Así que visualizar es entrenar y es entrenable.

Escaneo corporal una práctica formal de Mindfulness, desarrollando la capacidad de estar en el cuerpo sin juzgar conectado a él escuchando todas las señales valiosas. Muchas veces el problema está en la gran desconexión mente y cuerpo que existe. El cuerpo hace unas cosas mientras la mente está en otras (muy común en el calentamiento).

Las lesiones deportivas tienen consecuencias negativas para el bienestar mental de los deportistas. No solo aumenta el miedo también la ira, la tristeza y la autoestima por perdida de valía y esto condiciona la recuperación, adherencia, rendimiento e incluso se dan situaciones de abandono deportivo si no se gestiona.  Así que la práctica de mindfulness para aprender a estar con los pensamientos y emociones de otro modo facilitan un mayor bienestar y equilibrio emocional que influye en la adherencia al programa de recuperación, relación con el entorno y equipo médico, reactividad emocional tras la lesión, una relación diferente con el dolor etc.

Ver y escuchar testimonios de deportistas que han superado lesiones es también de ayuda porque habre el foco.

 

Aquí un enlace a la wed La parte psicológica de las lesiones.

 

Enlaces de la semana relacionados con las lesiones de otros deportistas.

Rafa Nadal se retira de la Laver Cup 2019 por una lesión de muñeca.

La épica remontada de Carolina Marín después de 8 meses de lesión

La emoción y las lágrimas de Carolina

 

Presentación del libro Educar con serenidad.

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El próximo miércoles 29 de mayo acompaño a Patricia Ramírez en la presentación de su nuevo libro en el que he colaborado.

Será a las 19:30 en el Ámbito Cultural El Corte Inglés de Zaragoza (Paseo Independencia 11)

¿Te animas? seas padre, madre, tío/a…abuelo/a…o vayas a serlo puedes ser un buen plan!

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Los padres y las madres nos tomamos la educación muy en serio, pero debemos dejar de copiar antiguos modelos para empezar a innovar, ser creativos y pensar que existe otra forma de educar sin recurrir a los gritos y a la figura de autoridad. Y, sobre todo, sin desesperarnos.

¿Qué padres y madres no han sentido alguna vez desesperación ante el reto de lidiar con los conflictos cotidianos con sus hijos e hijas? ¿Quién no ha estado al borde de un ataque de nervios cuando los niños tienen que ducharse, obedecer, ser más responsables, menos contestones, más obedientes, más empáticos, menos nerviosos o mejores comedores?

Para cada una de esas situaciones, Educar con serenidad ofrece un remedio al alcance de cualquiera. Son soluciones creativas, fáciles de llevar a la práctica y respaldadas científicamente, fruto de la amplia y reconocida experiencia de Patricia Ramírez como psicóloga y, en particular, del taller donde aborda las inquietudes y los miedos de los padres preocupados por la educación de sus hijos.

De su mano, descubriremos esas ideas que no se nos ocurren porque no encontramos tiempo:
Jugaremos a educar, a recoger o a inventarnos concursos para aumentar así la motivación de los chavales mientras se divierten.

Descubriremos cómo entrenar la capacidad de autocontrol, la nuestra y la de nuestros hijos.

Aprenderemos a sentir y a vivir las emociones, y a comunicarnos y a entendernos mejor.

Y también educaremos en valores para proporcionar a nuestros hijos una filosofía de vida que les permita convertirse en hombres y mujeres de bien.

La autora destinará parte de los ingresos de las ventas de este libro a distintos proyectos que la ONG Cooperación Internacional desarrolla en Zaragoza.

GRACIAS por acompañarnos!

 

Juegos de mesa, liberadores de oxitocina.

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Os dejo mi participación en Aragón en Abierto de Aragón Televisión. Aquí

 

Se comentan los datos de un estudio realizado en la Universidad de Baylor, en Texas. Los datos de este análisis demuestran que los juegos de mesa liberan oxitocina la “hormona del amor” responsable de la atracción no sexual entre parejas.
La oxitocina es una hormona que libera nuestro cerebro (hipotálamo) calma el estrés y fomenta la estabilidad generando relaciones más firmes y duraderas.
El cerebro libera oxitocina (palabra que deriva del griego oxys (rápido) y tokos (parto), es la hormOna del carió clave en la producción y mantenimiento del vínculo materno-infantil. Por otrolado es conocida como la hormona del amor que promueve la confianza creando vínculos buenos afectivos y sexuales. Pero también es la llamada hormona de la sociabilidad.
Al ser humano le gusta jugar y hacerlo con otros. Jugar se convierte en una necesidad para reforzar vínculos no solo por cuestión de supervivencia sino para vivir con bienestar.
En cuestión educativa es una buena herramienta para educar en valores y entrenar la paciencia, la colaboración, aprender a tolerar la frustración, tomar decisiones etc
Así que reserva en el fin de semana un ratito de juego de mesa con los tuyos.