Mindfulness

Efectos de Mindfulness según la práctica.

Posted on

Sabías que después de 3 minutos de práctica mindfulness:

Se activa una Respuesta de Relajación, es decir el modo opuesto del estrés. Tu cuerpo entra en un estado hipometabólico y las células consumen hasta un 20% menos de oxígeno, que tu corazón y tu cerebro adquieren un estado de coherencia y tus mecanismos psicobiológicos de crecimiento comienzan a restablecerse.

Sabías que después de 6 horas de práctica acumulada:

Los escáneres cerebrales muestran cambios estructurales en áreas relacionadas con tu regulación emocional. Además, tu capacidad de afrontar el estrés mejora, así como tu salud física y mental promoviendo el bienestar.

Sabías que después de 4 semanas de práctica:

Aumenta la telomerasa, y con ello la longitud telomérica. Los telómeros son unos complejos de nucleoproteínas, como unas “fundas” protectoras que se encuentran en los extremos de los cromosomas y que protegen el ADN en el proceso de replicación. A medida que vamos cumpliendo años y nuestras células van replicándose, los telómeros se acortan. Se trata de un biomarcador clave en el proceso de envejecimiento. Tal como muestran los estudios de Elizabeth Blackburn Premio Nobel.

Sabías que después de 8 semanas de práctica:

Permiten que los genes vinculados con enfermedades derivadas del estrés (incluyendo la deficiencia de respuestas inmunes, varios tipos de inflamación, envejecimiento prematuro, adelgazamiento de la corteza cerebral, problemas cardiovasculares y cáncer) modifiquen su expresión.

LOGO MFN N1

Con la mente en calma para que el aprendizaje fluya

Posted on Actualizado enn

En este curso 2017-2018 desarrollé en el CEIP Los Albares un programa de mindfulness de 8 semanas  para niños y niñas de 1º de primaria, una maravillosa experiencia.

Os dejo este artículo en el Heraldo de Aragón sección escolar donde se reflexiona sobre el programa.

PDF

Más información sobre mindfulness aquí

100 días de soledad en Zaragoza

Posted on Actualizado enn

Hoy 16 de marzo se estrena la película #100díasdesoledad una película dirigida y protagonizada por José Díaz en la que todas las imágenes están rodadas por él mismo.

El preestreno en Zaragoza fue el pasado lunes 12 y fui la encargada de realizar previo al preestreno una charla sobre mindfulness. Aunque su protagonista no pudo acompañarnos quiero agradecer desde aquí la propuesta a The Film Agency, en especial a Raquel, a Wanda Films, a los Cines Palafox con Javier, Yolanda y Ana, y a José Diaz por este regalo a los sentidos.

Momento de práctica

Se trata de una película existencial de gran belleza natural que despierta la conciencia con la realidad, a reflexionar sobre nosotros mismos y la forma que tenemos de relacionarlos con lo que nos rodea, la supervivencia física y emocional y llegar a la esencia de uno mismo.

El director Gerardo Olivares, pionero en España en introducir rodajes de naturaleza en el cine de ficción, y del productor José María Morales, principal productor y distribuidor español de películas de naturaleza (Cantábrico, Guadalquivir, Planeta Tierra, Nómadas del Viento).

A través de la película y desde el Parque de Redes, Reserva de Biosfera y la vivencia de José Díaz del 12 de septiembre y el 19 de diciembre de 2015 podrás sentir su experiencia.

Nos cuestiona el modo de vida actual, y como la relación con la realidad real, alejándonos del secuestro de la realidad virtual y on-line, cambia la experiencia llenándonos de vivencias únicas, intensas y profundas. Parar es necesario para tomar conciencia d enuetsra velocidad. Recordando la sabiduría y experiencia de nuestros mayores nos propone establecer una mejor relación con la naturaleza de respeto y sostenibilidad después de ser tan generosa como lo ha sido con el ser humano.

Os comparto estas frases que me han llegado profundamente:

“Fui feliz, muy feliz ya demás lo supe. Viví malos momentos, pero siempre eclipsados por los buenos. Tras decenas de fracasos conservé intacta la ilusión hasta el último momento. Viví sin la compañía de la televisión, el fuego me enseñó a hacerlo. Hice mías la palabras de Nelson Mandela “Fui capitán de mi alma, timón de mi destino” Aunque llorés, sufrí, dudé, renegué fui inmensamente feliz”

Os dejo unas imágenes y enlaces de interés. Espero que disfrutéis de la película y podéis dejar vuestras impresiones.

Cien días en la Asturias Salvaje

Estamos tan estresados que…

Un hombre una cabaña y la naturaleza.

Cien días solo en la montaña.

Mis iniciativas Mindfulness aquí

 

Mis primeros pasos Mindfulness

Posted on Actualizado enn

¿Te gustaría poder gestionar mejor tus emociones?, ¿aprender a ser menos reactivo con las situaciones y las personas?, ¿que tu cabeza descanse de esa mente de mono que salta de rama en rama, de pensamiento en pensamiento?. La práctica de mindfulness puede ayudarte.

Mindfulness es una capacidad que tenemos, pero que en la actualidad está desentrenada. Se trata de estar atentos a lo que sucede momento a momento, de manera intencionada, como si fuera la primera vez, es decir con mente de principiante, y sin dejarse llevar por los juicios.

Así que te propongo una serie de pautas para familiarizarte, entrenar o si ya conoces la práctica pero no practicas, comenzar:

  1. Es necesario practicar cada día para construir el hábito “mindfulness” y generar bienestar. No es un flotador al que recurrir en momentos de emergencia. El cerebro necesita familiarizarse de nuevo con esta habilidad perdida, en tiempos de piloto automático. Se sabe que con la práctica regular ciertos momentos de emergencia van desapareciendo porque aprendes a estar con lo que te rodea de una forma diferente, pensamientos, emociones, personas… y ante situaciones difíciles imprevistas la habilidad entrenada nos permite sostener la experiencia de una forma diferente, no reactiva, que fomenta la regulación. Una inyección directa a la resiliencia.
  2. Pónselo fácil, y más si te estás iniciando. Busca el lugar adecuado sin ruidos, que no te molesten, silencia el móvil, avisa a los tuyos de que necesitas ese momento, ponte una alarma con el tiempo que quieres destinar… Siéntate en una silla, apoya ambos pies en el suelo (si puedes descalzo para amplificar las sensaciones), espalda recta para ayudar a la atención y las manos sobre los muslos.
  3. Realiza 3 inspiraciones profundas. Cierra los ojos y observa tu postura, la posición de pies, piernas, muslos, caderas, columna, brazos, manos, cabeza. Conecta con tu propia respiración en el lugar más sentida, preferiblemente la nariz. Observa qué ocurre cuando paras “la máquina”. Siente el movimiento que produce la respiración en tu cuerpo. Nota el vientre como se eleva con cada inspiración, el sonido, el llenado de los pulmones, el roce por las fosas nasales…
  4. Durante 1 minuto…3 ó 5 según entrenamiento y situación siente el aire como entra y sale, calibra tu atención como si fuera la primera vez que tomas conciencia de tu propia respiración. Al inicio puede ayudarte la guía 1/1 2/2 …con cada inspiración (1) y exhalación (2) hasta 10/10. Con curiosidad explora tu respiración y quizás descubras que se despliega en 4 tiempos. La pausa de la inspiración antes de iniciarse la exhalación y la pausa de la exhalación antes de iniciarse una nueva inspiración y con ella un nuevo ciclo en la respiración.
  5. No te dejes llevar por tus juicios. “Me gusta”, “qué horror”, “no me gusta”, “me voy”, ”qué difícil” “esto no es para mí”, “podría haber hecho llamadas en este tiempo” “aún me pone más nervios” Cada vez que te vas a tus pensamientos y te das cuenta, ya estás de nuevo en el presente. Así que das las gracias y con amabilidad vuelves a posar tu atención a la respiración. Así se entrena la capacidad.
  6. Valora tu decisión. Cuando suene la alarma o decidas parar, valora darte este tiempo de autocuidado, de regulación y conexión. Conectando con que este es el camino a seguir cada día.
  7. Día a día acompaña con las llamadas prácticas informales. Lavarte las manos, comer una fruta…como si fuera la primera vez con todos los sentidos. Con la primera opción sería estar con el olor del jabón, la textura, las burbujas, la temperatura del agua, el movimiento de tus manos.

Así entrenas a tu cerebro en la capacidad de estar más presente porque lo inundas de la experiencia. Esto impide que te vayas a otros tipos de pensamientos, de pasado o futuro que fomentan el malestar.

Mis iniciativa Mindfulness AQUÍ

Aplicaciones para iniciarte o entrenar mindfulness desde móviles AQUÍ

 

Mindfulness para una alimentación consciente.

Posted on Actualizado enn

Os dejo el enlace al artículo que he realizado para Cómete el Mundo sobre la alimentación consciente, beneficios y pautas.

Todos conocemos la frase “eres lo que comes”, pero hay que añadir “y el modo en que lo comes”.

La vida acelerada y aderezada de presión y con una pizca de exceso de responsabilidades, no se lo pone fácil al hábito de comer de forma saludable, y se traga o engulle la comida. Se necesita reflexionar sobre la relación que se tiene con la comida y trabajar el cambio para fomentar salud y bienestar.

 

Comer de forma mindfulness, con conciencia, con atención plena, entrena a tu cerebro para comer sin impulsividad, saboreando, escuchando al estómago y a las señales internas que invitan a parar o a seguir. Una experiencia que involucra la mente, el cuerpo y el corazón.

 

Pero cuando se come desconectado, con el piloto automático todos esos sensores están apagados y la experiencia cambia. El plato queda vacío sin pensar,  sin darse cuenta del proceso. Esto ya es una pista de que algo no funciona.

 

Por otro lado la comida tapa o enmudece a las emociones, el hambre psicológico o emocional se confunde con el físico que luego promueve sentimientos de culpabilidad. Son alimentos reconfortantes, normalmente dulces. Como una máquina del tiempo, llevan a la infancia porque están asociados al cariño materno o paterno o a las recompensas y cómo nos hacían sentir. Se busca a través de ellos, en ocasiones de forma compulsiva, la regulación emocional de la tristeza, el cansancio, el enfado, la frustración… Estos alimentos elevan la glucosa y también promueven cambios de humor, estrés y bloqueo mental.

 

Mindfulness abre los sentidos a una nueva experiencia con la alimentación. Entrena el espacio entre lo que tus ojos desean según tus emociones y lo que el estómago necesita, tan necesario cuando unas ganas arrolladoras inundan tu mente por “engullir” algo.

 

Mi propuesta mindfulness para conectar el cuerpo es la siguiente:

 

  1. Activa todos tus sentidos en la elección de los alimentos, en su preparación y pon cariño en ello.
  2. ¿Tienes hambre física o emocional? Aprender a diferenciarla para decidir qué hacer. Reconoce tu estado emocional, para no proyectarlo en el plato. Enfadado, cansado, aburrido,  frustrado, con tensión, ansioso, estresado,  triste, contento…por un mal día, una discusión, un malentendido, una desilusión, una sorpresa.
  3. Cuando comas, solo come. Recuerda lo que decían nuestras sabias abuelas. Que tu compañía no sea la televisión, el ordenador o el móvil, a veces son los tres. Trasmite esto a tus hijos, ya que la prevención desde el ejemplo es fundamental.
  4. Escucha tu cuerpo, agudizará los sensores a las señales internas de hambre y saciedad. Respira con ellas. Recréate en el deseo, en tu sorpresivo antojo, dónde los sientes y espera sin juzgar, como si fuera la primera vez que los experimentas. Dales espacio porque pueden suavizarse y desaparecer. Tener ganas, no implica comer.
  5. Al minuto decide desde un cerebro más reflexivo y no impulsivo si te lo comes, pospones o no lo comes. Y trata con amabilidad esas voces que dialogan con el hambre, que si luchas contra ellas te debilitan.
  6. Si no comes es que el deseo se desvaneció. Desarrollar esta atención plena permite no hacer lo que el cuerpo no necesita y desentrenar la reacción impulsiva.
  7. Si decides comer, hazlo de forma consciente pon a prueba tus sentidos que están anestesiados cuando se come impulsivamente. Respira conscientemente, huele, ten en cuenta la textura, la consistencia, la forma, el sonido, el grosor, el baile del alimento en la boca que supone la masticación consciente como si fuera la primera vez. Descubriendo nuevas experiencias sin juzgar, aceptándolas tal como se producen y aliña con cariño.
  8. Observa cómo es comer de este modo sin piloto automático. Respirando, explorando y decidiendo y lo que descubres.
  9. Una lectura: “Saborear: mindfulness para comer y vivir bien”, 2011. De Thich Nhat Hanh

 

En los casos de Trastorno de Alimentación, que van en aumento, existen restricciones cognitivas, desbordamientos emocionales que impiden pensar. Así que es necesario trabajar desde lo corporal. Mindfulness de forma complementaria a otras terapias, permite trabajar de abajo a arriba y es muy beneficioso en el proceso terapéutico. El escaneo corporal o body-scan  permite la observación del cuerpo, ayuda a sentir y tomar conciencia para modificar la alteración del esquema corporal. Los ejercicios Hatha Yoga aumentan la conciencia interoceptiva que da información del propio cuerpo.

 

Mindfulness trabaja el aquí y ahora dejando tranquilo e inactivo el pasado y el futuro. Para ello se centra en el trabajo con las emociones, entrenando y permitiendo  la regulación de la experiencia emocional, impidiendo el secuestro emocional que desregula y aumentando la ventana de tolerancia. Trabaja con los pensamientos observándolos sin juzgar, debilitando el proceso rumiante, ese dar vueltas a las cosas y trabaja con las sensaciones corporales que dan información real al momento.

 

Se trata de desarrollar una alimentación que promueva la salud y bienestar desde la práctica de mindfulness.

 

Para ello te animo a comer de forma consciente y sin juzgar en alguna comida, durante unos minutos, un alimento y compartas en nuestras redes sociales tu experiencia.