coronavirus

Un abrazo y no estás solo, sola.

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Hoy escribo pensando en todas las personas que estáis inscritas en mi web y que recibís estas entradas.

Puede que estés en consulta conmigo o lo estuvieras hace tiempo. Puede que solo coincidiéramos en una charlas, en un taller de los que imparto, o algua formación en tu empresa. Quizá solo me conoces por lo que comparto en las RRSS y decidiste darle a esa tecla para seguir la web o el canal yoube. Quizá seas parte de mi familia o amigos.

Hoy os escribo sabiendo que nos une la tecnología más que nunca y que todos estamos pasando por un momento difícil, exigente, incierto y que dependiendo de nuestras circunstancias la situacióny su impacto emocional, psicológico es diferente.

Aunque deseo que todos estéis bien sé que alguno de vosotros puede que lo estéis pasando mal ya sea por tema físico por el virus o por el momento tan exigente a nivel psicológico, quizá porque haya fallecido alguien de vuestra familia o entorno. Si es así deseo que te llegue mi pesar en forma de un fuerte abrazo. Que puedas trabajar tu duelo. Adaptarte a las circunstancias y diseñar tu despedida, ya que la situación actual no permite hacerlo como teníamos interiorizado. Llores lo que tengas que llorar, compartas lo que necesites y pedir ayuda a un psicólogo. Si tienen niños no los excluyas pensando que los proteges, ellos necesitan ser tenidos en cuenta y compartir las emociones y normalizar la muerte como la vida, adaptado a su edad.

Quiero que contempléis la psicología también como medida preventiva para todo lo relacionado con la ansiedad, depresión y estrés postraumático sobre todo si formas parte del colectivo por ejemplo sanitario.

De echo formo parte del los profesionales de la Asociación EMDR España que están atendiendo en unas tres sesiones a enfermeras y médicos para ayudar a digerir al cerebro las partes más traumáticas mediante protocolos adaptados de EMDR.

Aquí os dejo el folleto

Y si trauma lo tienes asociado a guerras, violaciones, catástrofes naturales etc… aquí te dejo mi último video a youtube para ampliarte la mirada reduccionista, y a relacionarte con el trauma como herida emocional que te impacta y condiciona tu modo de estar en el presente de alguna manera, aquí y un libro, Supera tu pasado, una buena base para entender el modelo terapéutico con el que trabajo EMDR

Todo ayudará a que tomes conciencia de la importancia del trabajo psicológico no solo por la situación actual y su repercusión si no por temas que han aflorado en tiempos de confinamiento.

Se dice que no hay precedentes, evidentemente no a esta escala, pero si a una menor que nos puede dar pistas según estos estudios. Las cuarentenas en toda la ciudad también se impusieron en áreas de China y Canadá durante el brote de 2003 del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), mientras que aldeas enteras en muchos países de
África occidental se pusieron en cuarentena durante el brote de ébola de 2014.

Un estudio que compara los síntomas de estrés postraumático en los padres y los niños
en cuarentena con los que no estaban en cuarentena encontraron que las puntuaciones
medias de estrés postraumático eran cuatro veces más altas en los niños que habían sido
puestos en cuarentena que en los que no estaban en cuarentena. El 28% (27 de 98) de
los padres en cuarentena en este estudio informaron síntomas suficientes para garantizar
el diagnóstico de un trastorno de salud mental relacionado con el trauma, en
comparación con el 6% (17 de 299) de los padres que no estaban en cuarentena.

Otro estudio del personal del hospital examinó los síntomas de depresión 3 años
después de la cuarentena y encontró que el 9% (48 de 549) de toda la muestra informó
síntomas depresivos altos. En el grupo con síntomas depresivos altos, casi el 60% (29
de 48) había sido puesto en cuarentena, pero solo el 15% (63 de 424) del grupo con
síntomas depresivos bajos había sido puesto en cuarentena.

Después de la cuarentena, muchos participantes continuaron participando en conductas
de evitación. Para los trabajadores de la salud, estar en cuarentena se asoció de manera
significativa y positiva con conductas de evitación, como minimizar el contacto directo
con los pacientes y no presentarse al trabajo.

Un estudio de personas en cuarentena debido a un posible contacto con el SARS señaló
que el 54% (524 de 1057) de las personas que habían sido puestas en cuarentena
evitaban las personas que tosían o estornudaban, el 26% (255) evitaban los lugares
cerrados y el 21% (204) evitaban todos los espacios públicos en las semanas posteriores
al período de cuarentena.

Comparto fuente de datos:

El impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducirlo
Una revisión de la evidencia disponible acerca de una medida imprescindible para
controlar la pandemia
Autor/a: Samantha K Brooks, PhD, Rebecca K Webster, PhD, Louise E Smith, PhD, et
al. Fuente: The Lancet DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30460-8 The
psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence

 

Prevenir la salud mental es prioritario y ahora más que nunca.

Un abrazo a todos.

 

 

Pesadillas y terrores nocturnos en niños

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Os dejo mi último artículo para el Heraldo de Aragón. Aquí

Un abrazo y espero que estés bien.

“La memoria emocional depende de nuestra historia relacional y de las situaciones de riesgo o peligro que hemos vivido o percibido. Así que esta situación, provocada por el covid-19, formará parte de las memorias emocionales de todos y en especial de los niños”, explica Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y deporte, terapeuta EMDR y Trauma. “Y todo esto -continúa-, se va a reflejar durante el día y la noche de alguna manera”. Y es ahí, donde aparecen los sueños y las temibles pesadillas y terrores nocturnos. La infancia es una etapa especialmente vulnerable a ciertas situaciones que dejan una fuerte huella emocional en los pequeños. Porque, como explica la psicóloga, los recuerdos no se centran solo en los hechos que ocurren, sino también en las “respuestas fisiológicas que se dieron al mismo tiempo”. “La intensidad y la relevancia emocionales de una situación explican que su huella se mantenga a largo plazo. Incluso -continúa Cuevas-, puede seguir existiendo memoria emocional aunque se haya olvidado el hecho en sí”.

La edad y etapa evolutiva de niños condicionan su capacidad de dar sentido e interpretar lo que ocurre. Y la psicóloga argumenta que si los padres les sobreprotegemos y no relatamos “un discurso de la situación sencillo, coherente, claro y ajustado a la edad”, los niños pueden crearse su propia realidad basada en “una especie de corto y pego”: esto que veo aquí, esto que intuyo allá, aquello que escucho de una conversación; de lo que siento cuando mi madre está conmigo… y “esta realidad subjetiva condiciona la forma de pensar, de sentir de los niños y por lo tanto de comportarse de día y de noche, durmiendo”. El sueño, aclara, es una actividad más del sistema nervioso. Y durante el sueño, “se restablecen los sistemas de equilibrio precisos que tiene el organismo y la consolidación, organización y eliminación de la información que se ha estado manejando”.

“Quedarse con ellos cuando nos necesitan no es malcriar a los hijos”

Padres alarmistas

¿Y qué pasa cuando los padres somos alarmistas con estas situaciones, no filtramos la información y perdemos los nervios?. “Pues que se comunican con los niños desde el miedo, la tensión y el descontrol y los contaminan de sus estados emocionales , dejándolos muy indefensos, tensos, nerviosos y preocupados”, responde la psicóloga. Y todo esto, evidentemente, se va a ver reflejado en los sueños y pesadillas, “que son algunas de las maneras que los niños tienen de procesar lo que piensan y sienten sobre las situaciones que les preocupan e inquietan: no ir al colegio, sus padres, los abuelos…”, señala. Ante estas situaciones, “necesitamos padres presentes, que puedan conectar con las necesidades emocionales de los niños”. Porque esta clase de experiencias “producen malestar, en unos casos más duraderos, y alteran las actitudes y patrones de comportamiento de los niños”. Se trata de situaciones que su cerebro no puede digerir, que afectan al sueño y provocan pesadillas y terrores nocturnos.

Pesadillas y terrores nocturnos

Yolanda Cuevas define las pesadillas como episodios de ensoñación, que producen un miedo intenso, terror, ansiedad o angustia en el niño, que hacen que se despierte, y que el niño recuerda y lo puede explicar. Las pesadillas, como la mayoría de los sueños, ocurren en la fase del sueño en la que el cerebro está muy activo. “Esta parte del sueño se conoce como fase de movimientos oculares rápidos o fase MOR (también llamada REM, por sus siglas en inglés), porque los ojos se mueven con rapidez bajo los párpados cerrados y son más frecuentes al amanecer, en la segunda mitad de la noche, donde la fase es más larga”, aclara la psicóloga. “Duran semanas y se relacionan con algún fenómeno externo que les ha causado inquietud. Si el niño está traumatizado se vuelven repetitivas. Además, existe una relación entre los niveles de ansiedad de los niños y la ocurrencia de pesadillas”, matiza.

¿Cómo debemos reaccionar los padres?

A la hora de aconsejar a los padres sobre cómo debemos reaccionar ante las pesadillas, comenta que es muy importante crear pautas de sueño y un entorno de seguridad y conectar con sus necesidades emocionales: leerle un cuento, abrazarle hasta que se quede dormido “y que sepa que estarás a su lado cuando te llame. ¡Nada de decirle eso de: ¡Ya eres mayor vete a dormir!”, exclama.

¿Y cuando nos llamen?, “podemos ayudarles si entramos en su cuarto, sin encender la luz -puede haber una luz de ambiente que les dé calidez y seguridad- y les tranquilizamos, asegurándoles que cuentan con nosotros”, responde. Una presencia serena y calmada, continua, les ayudará a sentirse seguros y protegidos, “cuando se despierten asustados y desorientados sin saber dónde están ni qué pasa”. No hay nada más reconfortante que  “encontrar a alguien al otro lado de la pesadilla”.

“No hay nada más reconfortante que encontrar a alguien al otro lado de la pesadilla”

Y debemos aclararles, brevemente, lo ocurrido con frases del tipo: “Era una pesadilla, cariño, que ya ha terminado. Ahora, estás despierto y conmigo”. A la vez que validamos lo que sienten: “Entiendo que estés asustado y con mido, es normal. Yo también sueño y me pasa lo mismo” o “Los sueños asustan a todos, uno cree que son reales en ese momento. Ahora ya ves que no”.

Los abrazos, besos y caricias son el mejor calmante para volver a conciliar el sueño, explica, aunque muchos padres opinen que con estas reacciones se malcría a los hijos. “Quedarse con ellos, cuando lo necesitan, no es malcriarlos, ya que solo desde nuestra seguridad, ellos adquieren la suya”, reacciona Cuevas. Y, a la mañana siguiente, el niño “puede contar lo que ha soñado como si fuera un cuento” e, incluso, podemos ayudarles “a crear otros finales”. Se trata de aprender “a relacionarse con su experiencia interna, con su mundo interior”.

Terrores nocturnos

A diferencia de las pesadillas, puntualiza, los terrores nocturnos “son episodios de despertar brusco, alarmantes”, porque el niño pasa de forma muy rápida de estar “profundamente dormido a levantarse, a gritar, con sudores, taquicardia e hiperventilación”. Suelen aparecer sobre los 4-12 años, en episodios que duran entre 2 y 10 minutos, y desaparecen al llegar a la adolescencia. “El niño no reacciona, sigue dormido, y al día siguiente, no recuerda nada”.

“Abrazos, besos y caricias son el mejor calmante para volver a conciliar el sueño”

Los factores que provocan estos terrores nocturnos “pueden ser genéticos -indica-, madurativos, asociados al consumo de algún tipo de sustancias y situaciones de ansiedad vividas durante el día”.

“Aquí, los padres tienen que estar acompañando al niño con calma para que no se golpee. No se le debe despertar y debemos procurar que siga durmiendo en una postura adecuada”, puntualiza la psicóloga.

Y, por supuesto, si estas situaciones crean un gran malestar y se desbordan hay que acudir a un especialista. En estos momentos, explica Yolanda Cuevas, la terapia EMDR -La desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (acrónimo, en inglés, de Eye Eovement Desensitization and Reprocessing, EMDR)-, es una intervención terapéutica “centrada en el trauma y reconocida para tal fin por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su efectividad”. Se centra en el tratamiento de diferentes y muy variadas problemáticas emocionales, siembre secundarias, “ligadas a experiencias que nos desbordan en momentos difíciles de la vida, como en el que nos encontramos ahora”, explica, que terminan apareciendo en niños y adultos, “en forma de ansiedad, fobias, ataques de pánico, duelos no resueltos o estrés postraumático, derivados de accidentes, desastres naturales, guerras, muertes imprevistas o esta pandemia”. 

Con los niños, concluye la psicóloga, la terapia se desarrolla a través de “dibujos, relatos, juegos…, dando siempre prioridad a la integración del trauma y la recuperación de la normalidad y la capacidad perdida durante un acontecimiento”.

Lucía Serrano (Periodista)

 

Aquí otros artículos

Un cuento sobre las emociones Coronavirus

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Os dejo este enlace a noticia donde podéis ver el video.

Cuidando la salud mental del personal sanitario

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La incertidumbre, el estrés que conlleva las dificultades en la atención médica durante un brote epidémico como coronavirus (COVID-19), exige una especial atención a las necesidades de apoyo emocional del personal sanitario. Cuidarse a sí mismo y animar a otros a autocuidarse mantiene la capacidad de cuidar a los pacientes.

 

Retos a los que se enfrenta el personal sanitario durante esta crisis del CORONAVIRUS

 

Desbordamiento en la demanda asistencial

Mientras muchas personas acuden reclamando atención sanitaria, el personal sanitario también enferma o ve a sus personas cercanas enfermar. Máxime en circunstancias como la del COVID-19 en las que los profesionales se contagian y deben guardar cuarentena o ellos mismos precisan atención médica.

 

El riesgo de infección no se detiene

Existe un mayor riesgo de contraer enfermedades temidas y transmitirlas a familiares, amigos y otras personas en el trabajo.

 

Equipos insuficientes e incómodos

El equipo puede ser insuficiente, poco confortable, limita la movilidad y la comunicación y la   seguridad que produce puede ser incierta.

 

Proporcionar apoyo y atención sanitaria

Conforme aumenta la demanda y la asistencia, la angustia del paciente y las familias puede ser cada vez más difícil de manejar para el personal sanitario.

 

Gran estrés en las zonas de atención directa

Ayudar a quienes lo necesitan puede ser gratificante, pero también difícil, ya que los trabajadores pueden experimentar miedo, pena, frustración, culpa, insomnio y agotamiento.

Son reacciones esperables en situaciones de esta magnitud e incertidumbre. Comprenderlas como reacciones normales ante situación anormal contribuye a cuidarse.

Exposición al desconsuelo de las familias

La crisis del COVID-19 está exponiendo al personal sanitario a un sufrimiento intenso ante una muerte en aislamiento que tiene a las familias desconsoladas por no poder acompañar y ayudar a sus seres queridos.

Dilemas éticos y morales

La falta de medios, la sobrecarga y la propia evolución incierta de los pacientes, hacen que en ocasiones el profesional se vea obligado a tomas de decisión complejas, en un breve tiempo, generando intensos dilemas morales y culpa.

REACCIONES POSIBLES EN SITUACIONES DE ESTRÉS INTENSO

 

Emocionales:

  • Ansiedad
  • Impotencia
  • Frustración
  • Miedo
  • Culpa
  • Irritabilidad
  • Tristeza
  • Anestesia emocional

Cognitivas:

  • Confusión o pensamientos contradictorios
  • Dificultades de concentración, para pensar de forma clara o para tomar decisiones
  • Dificultades de memoria
  • Pensamientos obsesivos y dudas
  • Pesadillas
  • Imágenes intrusivas
  • Fatiga por compasión
  • Negación
  • Sensación de irrealidad

Conductuales:

  • Hiperactividad
  • Aislamiento
  • Evitación de situaciones, de personas o de conflictos
  • Verborrea
  • Llanto incontrolado
  • Dificultad para el autocuidado y descansar/ desconectarse del trabajo

Físicas:

  • Dificultades respiratorias: presión en el pecho, hiperventilación…
  • Sudoración excesiva
  • Temblores
  • Cefaleas
  • Mareos
  • Molestias gastrointestinales
  • Contracturas musculares
  • Taquicardias
  • Parestesias
  • Agotamiento físico
  • Insomnio
  • Alteraciones del apetito

CONSEJOS PARA MEJORAR EL BIENESTAR DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS

 Cuidar las necesidades básicas

El personal sanitario suele pensar que siempre hay que estar disponible para el otro y que sus necesidades son secundarias, sin  pensar  que no comer y no descansar produce agotamiento.

Asegúrese de comer, beber y dormir regularmente. No hacerlo pone en riesgo su salud mental y física y también puede comprometer su capacidad para atender a los pacientes.

Descansar

Siempre que sea posible, permítase hacer algo no relacionado con el trabajo que encuentre reconfortante, divertido o relajante. Escuchar música, leer un libro o hablar con un amigo puede ayudar. Algunas personas pueden sentirse culpables si no están trabajando a tiempo completo o si se están tomando el tiempo para divertirse cuando tantos otros están sufriendo.

Entienda que tomar un descanso adecuado derivará en una mejor atención a los pacientes.

Planifique una rutina fuera del trabajo

Trate de mantener los hábitos que permitan las medidas de restricción. Como el cambio de hábitos es muy drástico, explore de forma creativa otras opciones que pueda hacer en aislamiento

en casa: rutinas diarias de ejercicio, de cuidado físico, de lectura, llamar o videoconferencia a seres queridos.

Mantener el contacto con compañeros

Hable con sus compañeros y reciba apoyo mutuo. El aislamiento debido al brote infeccioso puede producir miedo y ansiedad. Cuente su experiencia y escuche la de los demás.

Respeto a las diferencias

Algunas personas necesitan hablar mientras que otras necesitan estar solas. Reconozca y respete estas diferencias en usted, sus pacientes y sus compañeros.

Compartir información constructiva

Comuníquese con sus colegas de manera clara y alentadora. Identifique errores o deficiencias de manera constructiva para corregirlos. Todos nos complementamos: los elogios pueden ser motivadores poderosos y reductores del estrés. Comparta sus frustraciones y sus soluciones.

La resolución de problemas es una habilidad profesional que proporciona una sensación de logro incluso para pequeños incidentes.

Estar en contacto con la familia y seres queridos

Póngase en contacto con sus seres queridos,  si es posible. Son su sostén fuera del sistema de salud. Compartir y mantenerse conectado puede ayudarles a apoyarle mejor. También ellos agradecerán su parte vulnerable. Sentirse útil mutuamente es un elemento protector colaborativo.

Manténgase actualizado

Confíe en fuentes fiables de conocimiento. Participe en reuniones para mantenerse informado de la situación, planes y eventos. Pero no dejede hacer actividades (lectura, juegos de mesa, películas, actividad física en la medida de lo posible) no relacionadas con todo lo que tenga que ver con la pandemia.

Autoobservación: sea consciente de sus emociones y sensaciones

Sentir emociones desagradables no es una amenaza, es una reacción normal, de defensa de nuestra mente ante el peligro. Sin embargo, vigílese a lo largo del tiempo para detectar cualquier síntoma de depresión o de ansiedad: tristeza prolongada, dificultad para dormir, recuerdos intrusivos, desesperanza. Hable con un compañero, supervisor o busque ayuda profesional si es necesario.

 

Limitar la exposición a los medios de comunicación

Las imágenes gráficas y los mensajes preocupantes aumentarán su estrés y pueden reducir su efectividad y bienestar general.

Utilice mecanismos de protección psicológica permitiéndose poner límites a las  demandas que puedan surgir por grupos de WhatsApp y otros medios digitales sobre ofrecer información al respecto o consultas personales, tratando de preservar el tiempo de descanso para poder continuar esta carrera de fondo.

Permítase pedir ayuda

Reconocer signos de estrés, pedir ayuda y aprender a pararse para atenderlos es un modo de regulación interna que favorece la estabilidad frente a una situación de estrés mantenido en el tiempo.

 

Utilice la ventilación emocional

La competencia profesional y la fortaleza no es incompatible con sentir: confusión, inquietud, sensación de descontrol, miedo,  culpa, impotencia, tristeza, irritabilidad, insensibilidad, labilidad… Son precisamente las emociones las  que nos hacen humanos. Compartir las emociones con alguien que nos transmita seguridad y confianza ayuda a hacerlas más tolerables y poder regularlas.

Aplique las estrategias de regulación emocional que conozca

Las técnicas de respiración, atención plena, el ejercicio físico… pueden ser útiles para la

desactivación emocional, fisiológica y/o cognitiva.

Recuerde que lo que es posible no es probable.

Los profesionales sanitarios estamos en exposición continúa a la cara más dramática de esta epidemia, la muerte y el sufrimiento en condiciones desoladoras. Esto moviliza una importante carga emocional que a nivel cognitivo se traduce en una ideación obsesiva donde se confunde lo posible con lo probable.

Es importante no perder la esperanza y recodar también que una parte importante de las personas enfermas padecen este virus en otras formas más leves.

Reconocer al equipo asistencial

Recuerde que a pesar de los obstáculos o las frustraciones, está cumpliendo una gran misión: cuidando a los más necesitados. Reconozca a sus colegas, ya sea formal o informalmente. Hay que recordar que todos los que en estas circunstancias están trabajando en hospitales, hagan lo que hagan, son los auténticos héroes de la población general.

Aquí en PDF Salud Mental PROFESIONALESCOVID19

Psicología en tiempos de coronavirus

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Comparto esta única entrada donde se recopilaré a apartir de hoy bajo la palabra ADJUNTO aspectos importantes en materia psicológica que pueden ser de ayuda. Sabéis que en RRSS estoy activa compartiendo reflexiones y pautas. Un espacio de acompañamiento y aprendizaje. Abrazo a todos!

Banco de información Psicológica Verificada en relación a la crisis COVID19

Estos documentos han sido revisados por un equipo de expertos/as asesores/as del COPAO, atendiendo a los siguiente criterios:

1. Que no tenga un carácter alarmista.
2. Que inciten a una visión colectiva de impacto social, no tanto en una visión individual sintomática.
3. Que esté claramente identificada la autoría por profesionales de la psicología.
4. Que no contenga preponderancia de mensajes obvios o redundantes.
5. Que sigan unos mínimos criterios técnico/profesionales de la psicología (o que al menos no se detecten errores técnicos que puedan dar mensajes contraproducentes)

A lo largo de los días ire incluyendo lo que valore de importancia.

Banco de información psicológica verificada en relación a la crisis COVID-19

Guías para la población en general.

·

· Orientaciones para la gestión psicológica de la cuarentena por el coronavirus (COP Madrid)

· Manifiesto del COPAO con motivo del COVID19

. Adjunto Guía Ayto Granada Apoyo Psicológico Coronavirus-5

.Recomendaciones de gestión psicológica durante cuarentenas por enfermedades infecciosas (COP Cataluña)

 

Guías para manejar la información con niñas y niños:

· Hola soy un virus primo de la gripe

Adjunto:  Cuento mision quedarse en casa

Orientaciones para padres en el apoyo

guia-covi19-centrocreciendo

No te veo y sé que estás ahí coronavirus, y también sé que te vas a ir.

 

Información para profesionales de la psicología:

Recomendaciones para ejercer la psicología durante el estado de alerta sanitaria por Coronavirus (COPAO).

Perspectivas psicológicas en relación al coronavirus.

Adjunto: Salud Mental PROFESIONALES de la salud COVID19

 Artículos y otras fuentes documentales:

Interesante artículo del diario El País
https://elpais.com/ciencia/2020-03-13/como-conseguir-que-nos-quedemos-en-casa-en-lugar-de-comprar-mas-papel-higienico.html

Consejos Psicológicos para largos periodos dentro de casa

Adjunto

En mi sección tenéis mis colaboraciones de estos días en prensa y radio

SMODA de El Páis

Estos son los efectos que la ansiedad puede provocar en tu día a día (casi sin que te des cuenta)11.03.2020

¿Miedo y ansiedad por la crisis del coronavirus? Estos son los consejos de los psicólogos para tranquilizarte 12.03.2020

ABC

Olímpicos contra la incertidumbre 14.03.2020

Diez consejos psicológicos para ayudar a los deportistas a sobrellevar el aislamineto 17.03.2020

Radio COPE

Tiempor de juego: Coronavirus y el confinamiento 15.03.2020