educación

Por un deporte con valores entre todos

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Dentro del IX ciclo de conferencias ‘La aventura de educar en familia’ organizada por el ayuntamiento de Santa Eulália des Riu en Ibiza y Servicios Sociales participaré con una conferencia: Por un deporte con valores entre todos.

En ella reflexionaremos padres, clubes, entrenadores y todas las personas implicadas en el deporte de los chavales.

Aquí os dejo diferentes entrevistas que le han dado valor a esta iniciativa, GRACIAS  a todos!

 

PDF Yolanda Cuevas 1 Yolanda Cuevas 2 de diario Ibiza por Nieves García

Enlace Diario Ibiza Hay niños que abandonan el deporte por la presión de los padres

Enlace a Nou Diari de Ibiza y Formentera Presionar y humillar a los niños en los partidos tiene efectos negativos 

PDF Periódico Ibiza y Formentera Es contraproducente castigar a los niños sin deporte por no estudiar.

ENLACE

Agradecer a la organización la iniciativa y que hayáis contado conmigo. Y felicitar a los que atendieron el catering tras la Conferencia!

 

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La vuelta al cole de los grupos de Whastapp de los padres

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Os dejo en PDF mi artículo sobre los grupos de Whatsapp de los padres en los coles (o clubes deportivos). En él se ofrecen pautas y reflexiones para que esos grupos sumen y no resten en las relaciones y en la educación de los hijos.

Espero vuestros comentarios, reflexiones y aportaciones. Os deseo a todos un buen curso escolar!

AQUÍ

Y enlace al Heraldo de Aragón

Los grupos de Whatsapp escolares, verdadera pesadilla de muchos padres, fomentan la observación pasiva, el cotilleo, los rumores y el conocimiento de información poco o nada relevante para la educación de sus hijos.

Los padres tenemos la obligación de reflexionar sobre cómo afectan las nuevas tecnologías a nuestra comunicación y elaborar nuevas pautas de comportamiento para que su uso sume y no reste en la educación de los hijos. Por eso, Antes de crear un grupo escolar de whatsapp, Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y el deporte, especialista en disciplina positiva del aula y familia, explica que “debemos plantearnos siempre cuál es el verdadero motivo que nos empuja a hacerlo y , sobretodo, qué van a aprender, qué les vamos a enseñar a nuestros hijos con este sistema de comunicación que, como madres o padres, estamos utilizando. Los grupos de Whatsapp escolares, verdadera pesadilla de muchos padres, fomentan la observación pasiva, el cotilleo, los rumores y el conocimiento de información poco o nada relevante, además de que nos roban mucho tiempo, al tener que revisar cientos de conversaciones, por si hay algo supuestamente importante.

Estas pautas, que nos ofrece la psicóloga, nos ayudarán a tener un mejor uso de la aplicación:

  • Antes de añadir a alguien, pregunta y que te dé el consentimiento. Respeta, siempre si no lo quieren hacer o si, llegado el momento, lees: “Pilar ha abandonado el grupo”.
  • Envía unas normas básicas de funcionamiento o un artículo que hable de ello para guiar el funcionamiento del grupo y recuérdalo cada vez que se incorpore alguien o se abuse del uso.
  • Mantén silenciado el tono de aviso de los whatsapp. Como la mayoría no lo hace, ni apaga los móviles, vigila a qué horas envías los mensajes para no molestar.
  • No hay que escribir todos los días. Tranquilos, ¡el grupo seguirá vivo!
  • No es un ‘cajón de sastre’. Limita la información a lo importante para el grupo y evita compartir publicidad, fotos, compras, vídeos de moda, que se reciben repetidos en decenas de grupos de amistades.
  • Sí a los enlaces de interés que ayuden a la siempre dura tarea de ser padres, noticias que nos hagan reflexionar o material educativo.
  • Si algo no te gusta, hazlo saber. Así, se van poniendo límites, sabiendo que no todo vale. El que calla otorga, ya se sabe.
  • Sé siempre educado educado al inicio y final del mensaje, pero sobre todo, si formulas peticiones de algún tipo. Pero, cuando alguien del grupo aporte algo de valor, con que uno responda con ‘el aplauso’, ‘la sevillana’, ‘el guiño’ o ‘el beso’, es suficiente, y así se dan todos por enterados. Aplica el mismo criterio para felicitar los cumpleaños; recuerda que si hay 40-60 padres, el chat parecerá una verbena. Esto, además, dificulta la búsqueda o repaso del chat, al final del día, para ver la información importante.
  • Evita enviar fotos de tus hijos y no difundas las de los demás, nunca se sabe dónde pueden llegar a parar, y no tienes el permiso de sus padres, como lo tiene el colegio.
  • Si el tema es privado o compete a una persona determinada usa la comunicación directamente con ella fuera del grupo. Por Whatsapp no se solucionan los problemas y malentendidos. El ‘cara a cara’ no puede ser sustituido por emoticonos, por mucho que gusten.
  • No exijas una respuesta inmediata, respeta los tiempos y la vida de los demás. Y si no sabes o no tienes lo que se pide o se pregunta, no hace falta que lo digas. No responder, ya es responder. Que lo haga únicamente la persona que lo sabe o lo tiene beneficia al grupo.
  • Cuida con hacer subgrupos de subgrupos: al final, puede pasar que envíes el whatsapp al grupo equivocado y que se descubra todo, generando un mal clima entre padres, lo que, lo que repercute en las amistades de los niños.
  • Cuida lo que hablas delante de tus hijos sobre los comentarios de otros padres en el grupo. Al día siguiente puede ser tema de conversación en el recreo.
  • Hagamos todos un uso responsable y educativo del whatsapp, por el bien de todos.

Padres e hijos ante los atentados: ¿qué hacer, qué decir?

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Ataques terroristas que unen al resto del mundo. Un mundo en el que la información llega casi al instante, en el que en ocasiones no hay filtros y la crudeza visual es una realidad, no podemos olvidarnos de los niños.

Su edad y madurez van a condicionar que entiendan las razones por las que el ser humano,   jóvenes que apenas rozan la mayoría de edad, con frialdad, con armas de fuego, con armas blancas, explosivos en su cuerpo o con vehículos arrasan y matan sin contemplaciones. Insensibles a las caras de súplica y terror de las personas que se cruzan en su camino. Este tipo de muerte ha llegado a la civilización, no es cosa de “otros” ni de películas. La realidad supera la ficción desgarrando al alma de millones de personas uniéndonos al pensamiento de “podía haber sido yo” y esto es lo que más dolor y miedo genera.

La realidad social es cada vez más compleja y multicultural y necesita una educación que fomente la cohesión social y valores compartidos, el diálogo, la igualdad, la convivencia y el respeto. Hay que educar a nuestros jóvenes que son el futuro, en la tolerancia, y alejarse de toda  la discriminación y forma de violencia como medio para conseguir o solucionar un conflicto. Los valores se aprenden desde casa y siguen en los colegio y es necesario que no solo se predique sino que se practique e interiorice desde la más pequeña conducta.

El colegio es el primer escenario de convivencia donde coexisten ideologías y culturas de forma obligada. Educar para aceptar lo diferente y no criticarlo o menospreciarlo educando en eternas comparativas son los deberes fundamentales esta vez de padres, madres y profesores con un sistema educativo adecuado. Para ello se necesita ser abierto de mente y corazón, tener o desarrollar habilidades y valores. Como el respeto, la aceptación y cumplimiento de normas comunes y estilos de vida, respeto a la diversidad, capacidad para resolver de forma pacífica tensiones y conflictos. Si los adultos no nos preparamos para esto ¿Cómo vamos a educar? ¿De qué sirve tanto estudiar y tanto título si luego tenemos un mundo lleno de conflictos, miedo, caos y muertes?

En ocasiones los padres por evitar sufrimiento intentan aislar de la realidad como ocurre cuando un ser querido fallece. Esta reacción es contraproducente y no educa para otras situaciones similares. Conversaciones entre familiares, amigos, en el autobús, metro o tranvía, en el colegio, televisión, redes sociales… hacen que sucesos de estas características estén 24 horas. Como padre y madre tiene que acompañar en estos momentos y hablar de lo que ha sucedido adaptando la información a su edad, no fomentando la pasividad o el aislamiento.

  1. Busca el momento y tu estado emocional para comunicarle lo sucedido. Señálale en el mapa el lugar, o recuérdale si estuvo allí en vacaciones…no esperes a que sea el colegio. Ya ha podido escuchar algo y alargar la conversación o evitarla solo fomenta las dudas, el miedo o la inseguridad.
  2. Pregúntale qué piensa de lo sucedido. Te permitirá conocer sus pensamientos y el razonamiento de lo ocurrido. A partir de los 6 años ya tienen conciencia de que la muerte es un estado permanente. Ellos van marcando el ritmo de la conversación.
  3. No le mientas, ni le digas que eso nunca le pasará a él o a los suyos o que no pasará donde vive. Aunque tu intención sea proteger. Y si preguntan, responde que no lo sabes y que la policía hace todo lo posible para evitarlo.
  4. No le prohíbas ver o leer noticias relacionadas siempre que sean acorde a su edad y madurez, evitando imágenes demasiado explícitas que no educan. Del mismo modo resalta las noticias positivas, como cuando se encuentra a alguien.
  5. No digas que eso es cosa de mayores, responde a sus dudas o preguntas pero no des más información que pueda confundirle o que no pueda entender por su edad o desarrollo.
  6. Cuando vuelva del colegio pregúntale qué le ha dicho su profesor o profesora. Refuerza aquello que va a favor de los valores de la tolerancia, el respeto y la igualdad. Dejando claro tus valores y condena sucesos de este tipo.
  7. No juzgues a la religión o a la raza, estarás educando en la etiqueta. No le separes de ciertos amigos por ello..
  8. Fomenta la empatía para conectar con el dolor ajeno. Empatizar aleja las intenciones del daño al prójimo. Respeta si llora, no lo cortes. Y comparte tus emociones sin esconderlas o disfrazarlas.
  9. Hay niños que estos días sueñan, tiene pesadillas, no quieren dormir solos o preguntan si les pasará a ellos. Muéstrate tranquilo, cercano, cariñoso y habla sobre ello pero no cambies sus rutinas, ya que les proporcionan seguridad.
  10. Conversar en familia y observar qué dicen los hermanos mayores y adolescentes, o que ven en las redes sociales para tratar sus conductas y canalizar la información.
  11. Un dibujo, encender una vela o algún homenaje puede ayudar a conectar con los sucedido.

De  nada sirve educar en conocimientos si no educamos en la igualdad, la tolerancia, la diversidad y la no violencia. Educar en valores es  asignatura pendiente en un mundo tan avanzado en otras materias. Sin valores no se puede vivir en paz.

Y  del mismo modo que a los niños se les dice que han sido personas muy muy muy malas, hay personas muy muy muy buenas que han ayudado a los que estaban heridos, asustados, y perdidos…que siempre hay gente dispuesta a ayudar en los peores momentos. Y tener siempre claro que se ayuda antes que grabar o hacer fotos.

 

Adjunto este enlace de la Visión pediátrica de la Dr. Amalia Arce.

Aquí donde incluye además de mi artículo otros de interés junto a su visión. Gracias.

Las tareas domésticas también son cosas de niños.

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Os dejo el enlace del artículo en el que he colaborado con otros profesionales en SModa suplemento de El País.

Aquí