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Una figura fundamental: el árbitro

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Os dejo mi colaboración en el artículo, Una figura fundamental: el árbitro  de Mundo Fútbol Base

Con diferentes profesionales entre ellos el Sindicato de árbitros, analizamos la importancia del papel educativo en el deporte de una figura tan necesaria como controvertida, el árbitro.

Agradezco también a Carlos Clos Gómez árbitro de Primera División, que me facilitara su opinión.

En el artículo Mundo Fútbol Base incorpora el enlace de mis 10 consejos para el árbitro de fútbol base.

 

10 pautas para ser un buen árbitro y formar a los jugadores: 

  1. No limites todo al conocimiento y aplicación del reglamento con el silbato. Entrénate y fórmate  en aspectos físicos, tácticos, técnicos. Trabajar tu auto-confianza te ayudará a actuar con decisión y rapidez. Todo contribuye a que actúes con seguridad y a ser justo.
  2. Fórmate en aspectos psicológicos y desarrolla tu inteligencia emocional. Te alejará de lo que los jugadores y el público llaman “actitudes desafiantes”. Evitarás hablar con tono y palabras amenazantes de las que puedas arrepentirte.
  3. Entrena  la comunicación no verbal,  jugará a tu favor. Aprende a controlar tus gestos y posturas, evitará que “se calienten”. El autocontrol es fundamental en este deporte.
  4. Aprovecha interrupciones para educar a los jóvenes jugadores y entrenadores en las normas y reglas del juego, y evitar el autoritarismo que no la autoridad.
  5. Aprende a gestionar los conflictos, la mayoría vienen por el intento de transgredir las normas, agresiones verbales y físicas  e intentar hacer trampas.
  6. Fomenta el buen ambiente, el disfrute de la práctica deportiva porque no está reñido con la competición.
  7. Trabaja la comunicación y el buen trabajo en equipo con el resto de compañeros.
  8. Muéstrate cercano, que los niños no te teman, primero  eres persona. Desde su primer encuentro ya contribuyes a la futura imagen del “árbitro”.
  9. Tú también puedes transmitir la pasión por el deporte que arbitras, y que no sientan los jugadores, entrenadores, público que estás al margen.
  10. Analiza, reflexiona y aprende de cada encuentro, con lo que has vivido y te han transmitido jugadores, entrenadores y compañeros. Cada partido tiene que servirte para aprender y avanzar. Y si tiene que haber fallos que sean nuevos.

niño y entrenador

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Deporte, padres y entrenadores

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Comienzo a colaborar con la revista on line Inspira de la Fundació Roger Torné junto a Patricia Ramirez Loeffler, que trata temas de la salud infantil y medioambiente.

Nuestro primer artículo es Deporte, padres y entrenadores.

Espero que os guste y sobretodo ayude a reflexionar sobre un tema tan interesante como es la formación deportiva en los más pequeños.

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El deporte siempre ha sido considerado un medio para educar en valores que desarrollen a nivel personal y social y que seguro te acompañarán a lo largo de tu vida. Valores que comienzas a adquirir en las edades de iniciación, donde el deporte ante todo es diversión. Los beneficios físicos del deporte los conoces en su mayoría, pero que tomes conciencia de lo que aporta como herramienta educativa y psicológica a tu hijo, es la clave. Cuando tu hijo practica deporte, también se educa en valores. Todo depende de la orientación que como padre y entrenador quieras dar. Los niños aprenden a socializarse con nuevos compañeros, a  ganar y compartir triunfos, a perder y saber tolerar la frustración, a experimentar emociones, a crear lazos de ayuda entre ellos, a fomentar la colaboración, a ser responsable, a controlar la impulsividad en unos casos y a vencer la timidez en otros, a reducir la ansiedad, a respetar las normas, al entrenador, a los compañeros, a los rivales y a los árbitros. El deporte también incrementa su nivel de confianza y autoestima: los niños se sienten partícipes de los éxitos y jugadas de su equipo, son protagonistas junto a los demás. Los niños que asisten a actividades deportivas además aprenden a gestionar y optimizar su tiempo, teniendo que compatibilizar los estudios con el deporte. A nivel cognitivo, se fijan metas, desarrollan habilidades como el pensamiento estratégico y la capacidad de liderar. El deporte en equipo es la mejor escuela para el futuro trabajo en equipo el día que se integren en un grupo de trabajo en la empresa. Habrán desarrollado la pertenencia a un grupo con intereses y objetivos comunes, a cumplir con lo que uno se compromete, a ser perseverante, a tolerar el error propio y de los compañeros.

 

Como padre y como entrenador, procura que tu atención no esté en si tu hijo gana o pierde, si ha salido a jugar más o menos minutos o si tu hijo lo hace mejor que “el otro”. “El otro” también es un niño que acude a los entrenamientos y competiciones con la misma ilusión que el tuyo. Como padre, tu interés SOLO debe estar en que tu hijo sea buen compañero, generoso y ante todo, que DISFRUTE.

 

Pero muchos padres se ofuscan, gritan, dan directrices desde la banda, hablan mal de los compañeros de sus hijos, menosprecian y desacreditan a los entrenadores y ven en sus hijos la posibilidad de convertirlos en grandes estrellas y cumplir con los sueños que ellos no hicieron realidad. Este problema se repite todos los fines de semana en todas las competiciones y partidillos de los chavales. A veces los padres os olvidáis de que vuestros hijos ya tienen un entrenador. Por eso hay que recordar que no sois los entrenadores de vuestros hijos, que solo sois los padres y que vuestra labor se limita a dar apoyo de forma incondicional.

 

Los padres no tenéis que conseguir que vuestros hijos rindan más, ni que jueguen con una determinada estrategia, y olvidaros de centraros en los resultados. De esta manera solo conseguís generar presión y que el niño se sienta evaluado por vosotros. Vuestra función es apoyar y  fomentar los valores que el club y entrenadores trabajan con los niños, como el compromiso, la responsabilidad, la autodisciplina, el respeto, la cooperación, la humildad, el afán de superación, la tolerancia a la frustración, el juego limpio, la gestión emocional, honestidad, lealtad… Promover que sea puntual, acudir a los entrenamientos a los que se ha comprometido, recoger el material, ser generoso con los compañeros, fomentar la comunicación y ayudar al entrenador.

 

Tenéis que motivar y reforzar para que se esfuercen no para que alcancen resultados. Al finalizar un partido, el niño no se tiene que pensar en si lo ha hecho bien o mal, esa no es la finalidad. La finalidad es divertirse, jugar e integrarse en un equipo. Pregúntale cómo se lo ha pasado, si ha disfrutado, como te gusta ver con qué ganas se entrega, transmítele que te encanta verle disfrutar practicando su deporte, que ves que se entrega en lo que hace por él y sus compañeros, que te sientes orgulloso de su esfuerzo, de su perseverancia, de su respeto a los demás y de su deportividad.

 

No fomentes actuaciones físicas, técnicas y tácticas deportivas que el entrenador no les exige.

El entrenador es el que tiene que corregir, esa su función, pero no es la tuya. Si tu hijo sabe que vas a valorarle tras el partido, lo pasará mal desde que suena el despertador para asistir al encuentro. Practica su deporte nervioso y pendiente de tus pautas, gritos, gestos y de lo que le dirás después. Así es imposible disfrutar jugando ¿no crees? No olvides las consecuencias que tiene en la autoestima de tu hijo. No es extraño escuchar a niños que dicen: “el domingo juego pero no hace falta que vengas, papá”.

 

El problema es que los niños ven que algo que era divertido se convierte en algo por lo que se les juzga y valora. Padres y entrenadores no debéis acelerar el proceso evolutivo del deporte, todo llega, lo importante es crear unas bases sólidas. Buscamos el desarrollo de la persona y luego, el del deportista.

 

Por todo esto, piensa en ellos y…

Si eres entrenador:

  1. Trabaja la cohesión. Los niños se esfuerzan más si se sienten a gusto en el grupo. El deporte es un lugar para disfrutar.
  2. Habla siempre en términos de NOSOTROS en lugar de YO. Facilita el sentimiento de PERTENENCIA.
  3. Inculca valores como la SOLIDARIDAD, la BENEVOLENCIA y el ALTRUÍSMO.
  4. Comunícate con paciencia y en un tono conversacional. No tienes más carisma ni más poder por dar gritos.
  5. Estate más pendiente de los aciertos que de los errores, porque así les transmites seguridad.
  6. Valora el esfuerzo, la intensidad y el trabajo por encima del talento y la genialidad.
  7. Define los objetivos en función del rendimiento, de lo que depende del jugador y del equipo, no de los resultados.
  8. Refuerza siempre. Siempre hay algo que valorar: ser solidario, el compañerismo, el trabajo, el buen humor, la buena actitud…
  9. Huye de las comparaciones entre ellos. Es injusto y genera desconfianza.
  10. Trátales en función de lo que te gustaría que te aportaran. Si esperas cosas buenas de los chicos, ellos lo notarán, se esforzarán y se sentirán “buenos”.

Si eres padre de un niño que hace deporte:

  1. Recuerda el motivo por el que tu hijo va a jugar y no lo pierdas nunca de vista. Lo hace por DIVERSIÓN, por estar con sus AMIGOS, por pasarlo BIEN.
  2. Tú no eres el ENTRENADOR, eres su padre. De ti no necesita que le digas la técnica, ni lo que tiene que hacer, sólo que le apoyes y le preguntes si se lo ha pasado bien.
  3. Deja que sea él quien elija si quiere hacer del deporte su modo de vida. Igual prefiere los fines de semana estar con amigos en lugar de ir de competición en competición. TENER TALENTO NO TE OBLIGA A VIVIR DE ÉL.
  4. No le presiones, le des gritos desde la banda, no le digas que lo hace mal, ni que ha jugado fatal. Así le haces sentir ridículo, bajas su autoestima y le quitas las ganas de jugar.
  5. No le hables MAL NUNCA DE SUS COMPAÑEROS. Ni le digas que lo hacen peor que él. Intenta unir al grupo en lugar de separarlo.
  6. No desacredites a su entrenador, ni le transmitas a tu hijo que el entrenador se equivoca. Las desavenencias las tratas con el técnico, no con tu hijo.

Anima siempre, independientemente del resultado. Valora su esfuerzo, su ilusión por encima de ganar o perder.

 

Si los entrenadores y padres tenéis en cuenta estas pautas es más fácil sacar la mejor versión deportiva y como persona de los niños. Podréis vivir con equilibrio el inicio de la vida deportiva, fomentar y facilitar su práctica. Tú eres el modelo de conducta de hijo: ante todo, RESPETO.

 

Patricia Ramirez Loeffler

Psicóloga de la salud y el deporte

 

Yolanda Cuevas Ayneto

Psicóloga de la salud y el deporte

 

 

 

 

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INSPIRA

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Carta de cualquier hijo a cualquier padre

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Quiero compartir esta  llamada “carta”,  anónima con mis aportaciones entre paréntesis.

Una carta que cualquier niño podría escribir a sus padres. Y que yo la hago comenzar….

Papá o mamá,

1. No me grites.Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo. (Luego me castigas porque te grito).

2. Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos. Que seamos familia no significa que no pueda recibir el mismo trato. (No hay que abusar de la confianza).

3. Si hago algo mal, no me preguntes el porqué. A veces ni yo mismo lo sé. (Entonces es cuando necesito ayuda).

4. No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti.Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal. (Luego no me castigues porque mienta por algo).

5. Cuando te equivoques en algo admítelo.Mejora mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores. (Ser padre no significa saber hacerlo todo bien).

6. No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos.Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces parecer peor seré yo quien sufra. (No soy ni mejor ni peor que mi hermano, primo, amigo o vecino, yo soy yo, único. Valórame, cree en mí y házmelo saber. Me sentiré más capaz.)

7. Déjame valerme por mí mismo.Si tú lo haces por mí, yo no podré aprender. (Luego no me digas que no se hacerlo o que no soy autónomo y que estás cansado de hacérmelo todo, yo no te lo pedí).

8. No me des siempre órdenes.Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto. (A ti tampoco te gusta que te ordenen).

9. No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.Decide y mantén esa posición. (A veces me mareas y ya no sé qué hacer).

10. Cumple las promesas, buenas o malas.Sea un premio o un castigo. (Si no cumples no te creeré y seré muy pesado para intentar conseguir lo que quiera, o apuraré al máximo pensando que igual esta vez toca que no me castigas).

11. Trata de comprenderme y ayudarme. Cuando te cuento un problema no me digas: “eso no tiene importancia…” porque para mí sí la tiene. (No sé si no te acuerdas o no quieres acordarte pero seguramente  tú tuviste los mismos problemas que yo a mi edad).

12. No me digas que haga algo que tú no haces.Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas. (Si quieres que haga deporte no te quedes en el sofá, si quieres que lea no pases la tarde viendo la televisión, si quieres que aprenda a cocinar no pidas comida por encargo).

13. No me des todo lo que pido. A veces, solo pido para ver cuánto puedo recibir. (No seré más feliz por más cosas materiales que yo tenga, aunque sean esas que tú querías de pequeño. Yo no soy tu).

14. Quiéreme y dímelo.A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú  no lo creas necesario dímelo.  (No hay nada mejor que decir te quiero de forma sentida para el que lo dice y para el que lo recibe, a ti también te gusta que te lo diga).

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CHARLA: La influencia de los padres en el deporte de sus hijos.

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En el 2012 se realizaron las I Jornadas Formativas en el club de fútbol donde desarrollo parte de mi profesión como psicóloga desde el 2011, el RSD Santa Isabel http://www.rsdsantaisabel.es/index.php/area-salud/psicologa

En una de las charlas que impartí a la que asistieron tanto padres como entrenadores se acercó la figura del psicólogo deportivo, una figura desconocida en el deporte base tratando:

-Las diferentes funciones que puede desarrollar el psicólogo en un entorno deportivo.

-El trabajo a nivel individual o grupal

-Apoyo a deportistas, entrenadores, padres y directiva

Por otro lado se trata la influencia de los padres, los diferentes estereotipos de padres para que se sientan identificados. Reflexionar como ciertas conductas limitan, estresan e incluso pueden provocar el abandono de la práctica deportiva de sus hijos. De este modo se impide que disfruten de todos los beneficios no sólo físicos sino psicológicos. No olvidemos la herramienta eductativa  y de transmisión de valores que supone el deporte para la vida de un  niño.

Nunca me olvido y es más con ello empiezo la charla de todos los padres. En la gran mayoría  son ejemplo a seguir, padres que dejan elegir el deporte a sus hijos, que se sacrifican a todos los niveles, que asisten pacientes a sus entrenos y competiciones, que apoyan a sus hijos con ese guiño de complicidad, ese aplauso o esas palabras de aliento, que respetan a sus compañeros y a sus rivales porque entienden que los “otros” entrenan y compiten con la misma ilusión y pasión que los suyos, que inculcan a sus hijos el repeto ante todo a las figuras como el entrenador, público y al árbitro una figura muy controvertida en muchos de los encuentros por no decir en todos. Raro es escuchar que el árbitro “ha estado bien”.

Todos los padres que fomentan la practica deportiva inicial como disfrute, forma de socialización, otra escuela de la vida y son conscientes de todos los beneficios a nivel psicológico que implica la práctica deportiva.

Por todos ellos siempre digo GRACIAS porque sin ellos sus hijos no harían deporte, porque ante todo los necesitan a ellos, a sus padres para seguir estos pasos.

La charla está apoyada con audiovisuales que permiten tomar conciencia de situaciones que viven los jovenes antes durante y después de un partido si se sienten presionados.

Se escuchan campañas de diferentes clubes donde se trabaja las formas correctas de apoyar y favorecer la comunicación no solo con los jóvenes sino también con entrenadores. A esta charla no solo acuden padres sino también entrenadores. De este modo se crean debates, se fomenta la escucha y una comunicación que permite conocer los diferentes puntos de vista. Conversaciones moderadas que en muchos casos no se han realizado nunca.

El primer paso después de asistir a una de estas charlas, es poner  en práctica algunas de las pautas que se recomiendan y promueven. Todos podemos hacer algo si queremos.

Los padres también pueden entrenarse en todas la habilidades que se muestran en esta charla.

La última charla se realizó en el colegio Corazonistas, gracias al APA deportivo.

Como ya son varios los entrenadores que se han interesado por esta charla para los padres de su equipo, si estás interesado en que tú colegio o club deportivo ofrezca esta charla ponte en contacto sin compromiso.

jornadasInfluencia

 

Corazonistas

2013-11-29 18.17.18AlogoYC4 bis (1)

Y los padres ¿estamos haciendo bien los deberes?

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y los padres...
Artículo escrito junto a  Óliver Pérez Sempere Pedagogo Licenciado Director del Centro Persem (Alicante) publicado en el Heraldo de Aragón sección escolar el día 13.11.2013 PDF

Y en COPOE

 

Y LOS PADRES…¿ ESTAMOS HACIENDO BIEN LOS DEBERES?

El verano lo recordamos como algo ya lejano y aunque el frío se resiste a llegar los refriados hacen acto de presencia. Ya llevamos unas semanas de cole, de horarios, de tareas, de exámenes y  actividades extraescolares temas que en Septiembre producían suspiros en muchos padres. El inicio de un curso escolar no lo viven todos igual. Unos padres se estrenan en esta novedosa tarea,  recordando su infancia y otros dependiendo de los hijos y de sus edades intentan adaptarse a las nuevas necesidades que cada año se exige. Pero por encima de todo tiene que estar presente  la reflexión, saber si se cumplen con las que son las responsabilidades como padres. Por ello aquí se muestran unos puntos que ayudarán a que los hijos tengan un buen año escolar y a que los padres tengan claros los puntos sobre los que tienen que trabajar. El reto, valorar si en alguno puedes mejorar.

 

  1. Cuidados médicos: Una vez que conocemos al médico no hay que acudir a él por un estornudo o “automedicarle” con en el extremo contrario. Con los segundos hijos la experiencia aumenta pero no hace médicos a los padres. Cumple con los calendarios de vacunas y revisiones pactadas. Lleva a tu hijo al dentista dos veces al año, prevenir es lo importante y crear un hábito para su edad adulta.
  2. Dieta saludable y ejercicio:Los niños necesitan comer una dieta saludable que incluya varias frutas y verduras fomenta la creatividad, el juego y la participación en su elaboración. También necesitan hacer ejercicio a diario. ¡Pueden correr, saltar, jugar en el parque y bailar! aunque no hagan actividades extraescolares.
  3. Sueño reparador: Cada noche los niños necesitan dormir las horas suficientes para reponerse. Eso le ayudará a estar listos para emprender un día completo de aprendizaje y a su correcto crecimiento. El médico te orientará de las horas de sueño según la edad.
  4. Llegar a la escuela a tiempo todos los días: Ayuda a tu hijo a llegar a tiempo a la escuela todos los días fomentando así la responsabilidad. Por pequeño que sea no fomentes las faltas y así alargar los fines de semana. Y si un día no acude al colegio comunícalo.
  5. Tareas:Tu hijo necesita disponer de una hora fija y un lugar específico para hacer las tareas así fomentas la organización y el hábito. Elige un lugar que sea tranquilo. Asegúrate de que tu hijo dispone del material que necesita. Pídele que cada noche os muestre su tarea terminada valora lo conseguido fomentando de este modo la autoestima y nuevos compromisos. Trabajar poco a poco la autonomía de tu hijo le hará crecer. Transmítele que es capaz de hacer sus deberes sin que estés a su lado.
  6. Televisión, videojuegos y ordenador:Limita el tiempo que tu hijo pasa haciendo estas actividades. Busca programas y juegos educativos. Ayuda a que tu hijo entienda que NUNCA debe hablar con extraños en Internet. 
  7. Hablar acerca de la escuela:Pídele a tu hijo que os cuente cómo ha pasado el día en la escuela. Pregúntale sobre lo que aprendió, y cómo se sintió durante el día trabajando la parte emocional de tu hijo. Pero busca su momento, no tiene que ser nada más salir del cole muchos lo que quieren es desconectar y su atención está en la merienda o en el juego. Cuéntale como te ha ido el día adáptalo a su edad y así se fomentarás la comunicación.
  8. Lectura: Si te ven leer se aumenta la probabilidad de que ellos lean. Lee con tu hijo todos los días busca el momento que más le gusta. Ten disponibles libros, revistas y periódicos en casa para practicar una lectura variada y la que le guste a tu hijo.
  9. La biblioteca: Visita la biblioteca con tu hijo que no la vea como un edificio de “mayores”. Fomenta que busque libros en las estanterías,  que se familiarice con el lugar.
  10. Aprendizaje en casa:Ayuda a tu hijo a aprender en casa realizando actividades, cantando, conversando y contando historias juntos. Visitad lugares educativos como los museos, el zoológico o el parque con fines de diversión pero también educativos.

Disfrutar de todo lo positivo que este año escolar ofrezca a vuestros hijos y a vosotros.

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