Yolanda Cuevas Ayneto

No sé qué decirle a mi amiga.

Muchas veces en consulta me comparten la dificultad de acompañar a una persona que ven que tiene un problema de salud mental. Da igual la edad.

Hoy quiero invitarte a una reflexión importante, especialmente si eres adolescente o joven.

Muchas veces, cuando un amigo o una amiga está mal a nivel psicológico, no sabemos qué hacer. Queremos ayudar, pero no sabemos qué decir, qué no decir, cuándo hablar y cuándo simplemente estar. Y ese no saber puede llevarnos al silencio, a frases bienintencionadas pero dolorosas, o a alejarnos justo cuando la otra persona más necesita compañía.

La realidad es que no nos enseñan a acompañar el sufrimiento emocional, ni en casa ni en el cole. Nadie nos explica que escuchar sin juzgar ya es una forma profunda de ayuda. Que no hace falta tener soluciones, consejos brillantes ni palabras perfectas. Que frases como “anímate”, “no es para tanto” o “todo pasa” pueden aumentar la sensación de soledad, aunque vengan desde el cariño.

Cuando un amigo vive con depresión, ansiedad u otro malestar psicológico, lo más importante no es saber qué decir, sino saber cómo estar: estar disponible, estar presente, estar dispuesto a escuchar sin corregir lo que el otro siente.

Acompañar a alguien con depresión o malestar psicológico no es tener las palabras perfectas, es tener una actitud clara.

Algunas claves importantes:

  • Escucha más de lo que hablas. No hace falta responder a todo.
  • Valida lo que siente, aunque no lo entiendas del todo:
    “Siento que estés así”, “Debe ser muy duro para ti”.
  • Evita comparar con otras personas o situaciones.
  • Respeta su ritmo, pero no desaparezcas.

También es importante saber que acompañar no es cargar con todo. Que cuidar de un amigo no significa convertirse en su terapeuta ni guardar secretos que pesan demasiado. Si tu amigo: habla de hacerse daño, dice que no quiere vivir, se aísla completamente, o notas que la situación te desborda, pide ayuda.

Pedir ayuda a un adulto de confianza o a un profesional no es traicionar; muchas veces es un acto de amor y responsabilidad.

Hoy quiero recordarte algo esencial:
👉 tus palabras importan, pero tu presencia importa aún más.
👉 no decir nada puede doler más que no decirlo perfecto.
👉 hablar de salud mental entre amigos puede salvar vínculos… y a veces, vidas.

En este Día de la Depresión, ojalá empecemos a preguntarnos más:
¿Cómo puedo acompañar mejor a alguien que está sufriendo?
¿Qué necesita realmente la persona que tengo delante?

Porque aprender a estar cuando el otro lo pasa mal es una habilidad emocional clave para toda la vida.
Acompañar bien también se aprende.

Y para cuando recomiendes pedir ayuda y se resista…

Pedir ayuda psicológica no siempre es fácil. Muchas personas saben que no están bien, pero aun así se resisten a ir al psicólogo. No porque no lo necesiten, sino porque da miedo a los desconocido, miedo a conectar con la realidad, vergüenza o sensación de fracaso.

En el próximo artículo hablaré de ello.

Te abrazo y deseo que haya sido inspirador.

Imagen de Yolanda Cuevas

Yolanda Cuevas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
Call Now Button