Respirar por la nariz: una función vital olvidada
Respirar es algo que hacemos de forma automática, pero cómo respiramos marca una diferencia profunda en nuestra salud y bienestar. En los últimos años, muchas personas, sin darse cuenta, han desarrollado el hábito de respirar por la boca, especialmente durante el día. Y tras la pandemia más por el uso de mascarillas.
Aunque esto puede parecer inofensivo, tiene efectos acumulativos sobre el cuerpo: desde una mayor fatiga, ansiedad y mala calidad del sueño, hasta una menor oxigenación y rendimiento físico.
La respiración nasal, en cambio, es la forma natural y óptima de respirar. La nariz no es solo un conducto para el aire; es un filtro, un humidificador, un calentador y un regulador. Nos protege de agentes externos, mejora el intercambio de oxígeno y activa mecanismos fisiológicos que promueven el equilibrio del sistema nervioso.
Recuperar y entrenar la respiración nasal es un paso fundamental para reconectar con una forma de respirar más eficiente, calmada y saludable. No requiere equipos especiales ni largas sesiones: solo atención, práctica y compromiso diario.
A continuación, encontrarás una guía con los primeros pasos imprescindibles para comenzar a entrenar la respiración nasal durante el día. Son acciones simples pero poderosas, que pueden marcar una gran diferencia en cómo te sientes, te mueves y descansas.

1. Evaluación inicial de tu respiración
Antes de cambiar hábitos, toma consciencia de cómo respiras actualmente:
- ¿Respiras por la nariz o por la boca?
- ¿Tu respiración es superficial o profunda?
- ¿Tu abdomen se mueve o solo el pecho?
Consejo: Si respiras principalmente por la boca, el cambio debe ser gradual.
2. Limpieza nasal
Asegúrate de que tus fosas nasales estén despejadas.
- Usa solución salina o un lavado nasal, yo uso la neti pot.
- Hazlo especialmente por la mañana y antes de dormir.
3. Cierra la boca conscientemente
Durante el día, especialmente en reposo o tareas rutinarias:
- Mantén los labios cerrados y lengua en el paladar (atrás de los dientes superiores).
- Si lo necesitas, puedes usar una tira hipoalergénica para entrenar a mantener la boca cerrada (solo mientras estás despierto y supervisado).
4. Practica la respiración nasal consciente (5-10 minutos diarios
Dedica unos minutos cada día a entrenar de forma consciente:
- Siéntate derecho, relaja hombros y rostro.
- Inhala suave y silenciosamente por la nariz.
- Exhala por la nariz, también de forma lenta.
- Busca que el abdomen se expanda en la inhalación y se relaje al exhalar.
Empieza con sesiones cortas (5 minutos), aumentando poco a poco.
5. Entrenamiento con respiración nasal en movimiento
Cuando camines o hagas ejercicio suave (caminar, yoga, estiramientos):
- Respira exclusivamente por la nariz.
- Si te falta el aire, baja el ritmo pero no abras la boca.
6.Monitoreo constante y autoconciencia
- Coloca recordatorios visuales (“respira por la nariz”) en tu entorno.
- Haz pausas cada 1-2 horas para hacer 5 respiraciones conscientes nasales.
7. Evita disparadores de respiración bucal
- No hables innecesariamente mientras haces esfuerzo físico.
- Evita ambientes secos o con polvo que irriten la nariz (usa humidificador si hace falta).
Recuerda que tienes mi taller online grabado Aprender a respirar donde podrás profundizar en tu conocimiento y entrenamiento.