Todos los padres desean que sus hijos crezcan con una buena autoestima.
Quieren verlos seguros, capaces, con confianza para enfrentar el mundo. Sin embargo, a veces sin querer, sin ser conscientes del impacto, algunas actitudes cotidianas pueden ir debilitando esa seguridad interna que tanto quieren construir en ellos.
Esta entrada no busca señalar ni generar culpa. Criar es una tarea compleja, y que se hace de la mejor forma que se puede con lo que sabe en cada momento.
El objetivo es ofrecer conciencia para mejorar, porque cuando nos damos cuenta de algo, tenemos más poder para cambiarlo.
Aquí te comparto 10 acciones que pueden dañar la autoestima de los hijos. Léelas con compasión, como una oportunidad para revisar, crecer y seguir fortaleciendo el vínculo con ellos desde el amor juntos.
1. Críticas constantes: señalar sus errores o defectos todo el tiempo, incluso con buena intención, puede hacer que sientan que nunca son suficientes, no están a la altura lo que promueve el abandono en muchos casos.
2. Compararlos con otros: ya sea con hermanos, primos, amigos o compañeros, “a ver si aprendes de tu…” les transmite la idea de que no valen por sí mismos y que los demás son mejores y más capaces que yo.
3. No validar sus emociones: frases como “no es para tanto”, “no llores por eso” , “siempre igual”, “cuando seas mayor vas a ver lo que son problemas de verdad” “ya estás otra vez con lo mismo.”, ” les enseñan que su sentir, sus emociones no son importantes.
4. Ridiculizarlos o burlarse de ellos: por sus miedos, gustos o errores puede provocar vergüenza y retraimiento.
5. Ignorar sus logros o esfuerzos: cuando no se les reconoce, pueden sentir que nada de lo que hacen vale la pena. No se trata tanto de reforzar sino de ayudarles a valorarse y reconocerse lo que suma en su vida y sus logros.
6. Fijarse solo en lo negativo: si solo reciben atención cuando no hacen las cosas como se esperan pueden desarrollar una imagen negativa de sí mismos.
7. Sobreprotegerlos: no permitirles equivocarse ni dejarles tomar decisiones dificulta el desarrollo de la confianza en sus propias capacidades. Tienen que experimentarlo.
8. Etiquetarlos: decirles cosas como “eres flojo”, “eres un desastre”, “eres vago” les puede llevar a creer que esa es su identidad y actúan acorde a lo que se esperan de ellos.
9. No pasar tiempo de calidad con ellos: cuando se sienten ignorados o poco importantes, atendidos su autoestima puede debilitarse. El vínculo se desarrolla en esos espacios.
10. Los castigos en general pero además los castigos humillantes: generan miedo, inseguridad y una imagen negativa de sí mismos. No es necesario castigar para educar, modelos como la disciplina positiva educan con firmeza, limites, respeto y cariño.
Deseo que sea inspirador.
Un abrazo y te leo en comentarios.
