Yolanda Cuevas Ayneto

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Psicología y Salud Uncategorized

He presenciado un suicidio ¿qué hago?

Presenciar un suicidio, ver a alguien lanzarse al vacío, encontrar un cuerpo sin vida o escuchar el impacto de una caída, es una experiencia profundamente impactante. No importa si conocías o no a la persona: lo que viviste fue un hecho traumático y eso deja una huella emocional.

En este artículo vas a encontrar orientación clara y contenedora:

  • Qué es normal sentir después de presenciar un suicidio.
  • Qué hacer en el momento y en los días siguientes.
  • Qué evitar para proteger tu salud mental.
  • Cuándo y cómo pedir ayuda.

¿Qué pasa cuando presenciamos un suicidio?

Cuando vivimos un hecho así, nuestro cuerpo y nuestra mente reaccionan automáticamente. Entra en juego el instinto de supervivencia, el shock, la incomprensión. Estas reacciones pueden durar minutos, horas o días.

Reacciones emocionales normales:

  • Shock, incredulidad, bloqueo.
  • Ansiedad o angustia intensas.
  • Tristeza profunda o vacío.
  • Culpa, aunque no haya ninguna responsabilidad real.
  • Sensación de irrealidad o desconexión (como estar en una película).

Reacciones físicas:

  • Temblores, mareo, náuseas.
  • Palpitaciones, falta de aire.
  • Falta de apetito, insomnio o somnolencia excesiva.

Reacciones mentales:

  • Imágenes que se repiten sin querer (flashbacks).
  • Dificultad para concentrarte o hablar.
  • Pensamientos como: ¿podría haber hecho algo?

Estas respuestas no son señales de que estés mal, sino reacciones humanas, normales frente a algo anormal, extraordinario.

¿Qué hacer en el momento?

1. Ponerte a salvo

Si aún estás cerca de la escena, intenta moverte a un lugar tranquilo, seguro y protegido. Evita quedarte expuesto/a a la situación o al público.

2. Respira y conecta con tu sentir

Tu cuerpo está tratando de entender qué pasó. Permitete llorar, temblar, respirar fuerte, quedarte en silencio o hablar. No hay una forma correcta de reaccionar. Permite que tu cuerpo reaccione porque es la primera opción que tiene de expresar.

3. Contacta con alguien de confianza

No te aísles. Es importante que estés acompañado/a. Llama a una amiga, familiar o alguien con quien te sientas seguro/a. Fomenta la corregulación.

4. Cuida tu cuerpo

Aunque no tengas hambre, comé algo liviano. Hidratate. Intentá dormir o al menos descansar. Tu cerebro lo necesita para procesar.

5. Evita la sobreexposición

No busques imágenes, videos ni comentarios sobre el hecho en redes sociales. Esto puede reactivar el trauma, retraumatizar.

Qué evitar en las primeras horas

  • No minimices lo que sientes. Estás viviendo una situación traumática. No tienes que “estar bien”. Permite la coherencia.
  • No te expongas a más contenido sensible, ni visualices escenas o noticias relacionadas.
  • No te dejes llevar por la culpa si la sientes.
  • No te quedes solo/a si estás muy alterado/a.

¿Qué hacer en los días siguientes?

Las emociones pueden aparecer de forma tardía. Lo que no se sintió al momento puede salir más tarde. No es acción reacción. Por eso es importante seguir cuidándote los días posteriores.

1.Dale tiempo a tu cuerpo y mente

    Permítete descansar. No te exijas seguir con tu rutina al 100%. El trauma consume energía. El cerebro está intentando digerir.

    2.Habla de lo que pasó peor no en bucle.

    Contarle a alguien de confianza cómo te sientes puede ayudarte a ordenarlo y procesarlo. También puedes escribirlo, dibujar lo que sientes o grabarlo en audio para “sacarlo” de tu mente y al distanciarte no rumiar.

    3.Evita la sobreinformación

    No busques explicaciones obsesivamente. No leas foros o comentarios en redes. No necesitas entender todo para poder empezar a sanar.

    4. Cuida lo que te dices

    Pensamientos como “podría haberlo evitado” son comunes, pero no reales. El suicidio es una decisión multicausal y compleja. Nadie que presencia algo así es responsable.

    5. Pedir ayuda no es debilidad

    Si sientes que lo que viviste te sigue afectando días después, hablar con un profesional de salud mental puede ayudarte mucho. No estás solo/a ni tienes que hacerlo a solas.

    Qué puede hacer la pareja, familiares, amigos…

    1. Ofrece presencia, no soluciones

    No tienes que “arreglar” lo que pasó, solo estar. Escucha sin presionar, sin interrumpir y sin necesidad de dar consejos.

    Puedes decir:

    • “Estoy aquí contigo”
    • “No tienes que hablar si no quieres, pero estoy para escucharte”
    • “Lo que sientes ahora es completamente válido”
    • “Date tu tiempo”

    2. Valida lo que siente

    A veces va a llorar, otras veces parecerá “como si nada”. Todas las reacciones son posibles frente al trauma. Recuerda no minimizar o juzgar.

    Evita frases como:

    • “Tienes que ser fuerte”
    • “Ya está, no pienses más en eso”
    • “Seguro mañana se te pasa”

    3. Ayúdale con lo cotidiano

    En los días siguientes, quizás tenga dificultad para concentrarse o funcionar con normalidad. Puedes ayudar con tareas básicas: cocinar, acompañar al médico, hacer compras, o simplemente estar.

    4. Ofrécele contacto emocional y físico (si lo desea)

    Un abrazo, una mano tomada o simplemente sentarse al lado puede ser mucho más útil que cualquier palabra. Pregúntale qué necesita.

    5. Promueve la búsqueda de ayuda profesional

    No todos necesitarán terapia inmediatamente, pero es importante que sepa que puede contar con apoyo psicológico si las emociones lo desbordan. Ayuda a buscar un profesional o acompañalo si lo desea.

    Qué NO hacer

    • No le digas que “ya va a pasar” o que “todo pasa por algo”.
    • No minimices el impacto porque “no conocía a la persona”.
    • No lo presiones a hablar si no quiere.
    • No lo juzgues si parece muy afectado o, por el contrario, si parece frío o distante.
    • No compares con otras personas.

    Tu presencia cálida, tu respeto y tu capacidad de estar sin exigir explicaciones son un gran sostén. Y si no sabes cómo acompañar, puedes decirlo con honestidad:

    “No sé muy bien cómo ayudarte, pero quiero hacerlo.”

    Eso, muchas veces, ya es más que suficiente.

    ¿Cuándo buscar ayuda profesional?

    Consulta con un profesional si después de varios días:

    • Tienes pesadillas frecuentes o imágenes que se repiten.
    • No puedes dormir o comer.
    • Sientes ansiedad constante o estás muy irritable.
    • Te cuesta concentrarte o estar con otras personas.
    • Tienes pensamientos negativos persistentes, vacío o desesperanza.

    La ayuda psicológica no borra lo vivido, pero puede ayudarte a integrarlo sin que te paralice.

    No todas las personas reaccionan de la misma manera.

    Algunas se sienten paralizadas, con imágenes que se repiten, ansiedad o tristeza profunda. Otras, en cambio, pueden seguir con su vida como si nada hubiera pasado… al menos por fuera o por un tiempo.

    Y todo eso es normal. Porque no hay una única forma “correcta” de reaccionar al trauma.

    ¿De qué depende cómo nos afecta?

    Hay muchos factores que pueden influir en la intensidad del impacto emocional:

    1. Nuestra historia personal

    • Haber vivido traumas anteriores (accidentes, pérdidas, abusos) puede hacer que el cerebro reaccione más intensamente.
    • Personas con antecedentes de ansiedad, depresión o estrés postraumático pueden ser más sensibles.

    2. La cercanía con lo vivido

    • No es lo mismo ver algo a la distancia que estar muy cerca del cuerpo o del momento del impacto.
    • Si hubo contacto visual, participación directa o intervención (intentar ayudar), el impacto suele ser mayor.

    3. Cómo interpreta el cerebro lo ocurrido

    • Algunas personas sienten que “podrían haber hecho algo”, aunque no sea cierto, y eso genera culpa o angustia.
    • El cerebro a veces interpreta la situación como una amenaza a su propia seguridad, incluso si no lo fue.

    4. Factores internos: personalidad, sensibilidad y recursos

    • Hay personas más introspectivas, empáticas o visuales, que pueden quedar más afectadas.
    • También influye el nivel de recursos emocionales y de apoyo con el que cuentes.

    5. El contexto social

    • Si la persona se siente comprendida, escuchada y acompañada, el impacto suele ser menor.
    • Si, en cambio, recibe frases como “no te tiene que afectar, ni la conocías”, puede retraerse o sentirse incomprendida.

    Entonces… ¿por qué me siento tan mal si otros no?

    Porque tu experiencia es única, y tu reacción también. No es una competencia de “quién sufre más o menos”.

    Cada mente y cuerpo procesa lo vivido de una manera distinta, y todas son válidas.

    ¿Cómo puede ayudar el EMDR después de presenciar un suicidio?

    Presenciar un suicidio puede generar una respuesta traumática. A veces, incluso si la persona dice estar “bien”, quedan grabadas en el cerebro imágenes, sonidos o sensaciones físicas que reaparecen días o semanas después, generando malestar, ansiedad o desconexión.

    ¿Qué es el EMDR?

    El EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es una terapia desarrollada para ayudar a procesar recuerdos traumáticos que el cerebro no ha podido integrar por sí solo.

    Utiliza estimulación bilateral (movimientos oculares, sonidos alternos, tapping) mientras la persona se conecta con el recuerdo, permitiendo que la mente lo reprocesa de forma adaptativa, como haría naturalmente si no hubiera trauma.

    ¿Cómo puede ayudar a alguien que presenció un suicidio?

    • Reduce la intensidad emocional del recuerdo (imágenes, sonidos, olores o sensaciones físicas).
    • Ayuda a que el recuerdo deje de sentirse como “presente” o “revivido”.
    • Disminuye síntomas como ansiedad, insomnio, hipervigilancia o flashbacks.
    • Favorece que la persona pueda pensar en lo ocurrido sin sufrir intensamente.
    • Repara creencias negativas que suelen surgir tras el trauma (ej.: “No hice nada”, “Fue mi culpa”).
    • Acelera el procesamiento emocional que a veces queda bloqueado por el shock.

    Lo importante: el EMDR no borra lo ocurrido, pero ayuda a integrarlo de forma saludable.

    Después del tratamiento, el recuerdo sigue existiendo, pero pierde fuerza, deja de doler intensamente y no interfiere con la vida diaria.

    ¿Cuándo empezar con EMDR?

    El EMDR puede iniciarse tanto en las primeros días, semanas (en modo de intervención temprana para prevenir estrés postraumático), como también meses después, si la persona nota le limita.

    Un profesional EMDR sabe adaptar el proceso según la fase en que se encuentra la persona:

    • En fase aguda (primeros días): se trabaja con estabilización, recursos de seguridad y contención.
    • En fase posterior: se trabaja el reprocesamiento del trauma si el recuerdo sigue activo.

    Arriba en mi web sección mindfulness tienes recursos de regulación.

    Te abrazo fuerte y deseo que haya sido inspiradora y reguladora esta entrada.

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    Conoce el trauma y como limita y condiciona.

    Os comparto este nuevo episodio de Seres mortales.

    Alex te agradezco que des espacio a la psicología y en concreto al trauma y terapia EMDR en tu podcast Seres mortales.

    Alex ha sido premiado al mejor creador de contenido sonoro de Aragón 2025

    En este episodio conocerás:

    1.¿Qué es el trauma y cómo nos afecta?

    2. ¿Por qué no superamos determinadas situaciones?

    3. Funcionamiento del cerebro cuando tenemos trauma.

    4. ¿Cómo sé si tengo trauma?

    5. Qué puedo hacer para superar un trauma.

    6. ¿Qué es EMDR y en qué se diferencia de otras terapias?

    7. Aplicación de la terapia EMDR.

    8. Mensaje universal sobre el trauma.

    Deseo que lo disfrutes y te ayude a entender para ayudarte.

    Puedes compartir tu impresión, dudas y difundir entre los tuyos.

    Click y todo tuyo! https://www.youtube.com/watch?v=PbNZ4g39-W8

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    Primeros pasos para aprender a respirar.

    Respirar por la nariz: una función vital olvidada

    Respirar es algo que hacemos de forma automática, pero cómo respiramos marca una diferencia profunda en nuestra salud y bienestar. En los últimos años, muchas personas, sin darse cuenta, han desarrollado el hábito de respirar por la boca, especialmente durante el día. Y tras la pandemia más por el uso de mascarillas.

    Aunque esto puede parecer inofensivo, tiene efectos acumulativos sobre el cuerpo: desde una mayor fatiga, ansiedad y mala calidad del sueño, hasta una menor oxigenación y rendimiento físico.

    La respiración nasal, en cambio, es la forma natural y óptima de respirar. La nariz no es solo un conducto para el aire; es un filtro, un humidificador, un calentador y un regulador. Nos protege de agentes externos, mejora el intercambio de oxígeno y activa mecanismos fisiológicos que promueven el equilibrio del sistema nervioso.

    Recuperar y entrenar la respiración nasal es un paso fundamental para reconectar con una forma de respirar más eficiente, calmada y saludable. No requiere equipos especiales ni largas sesiones: solo atención, práctica y compromiso diario.

    A continuación, encontrarás una guía con los primeros pasos imprescindibles para comenzar a entrenar la respiración nasal durante el día. Son acciones simples pero poderosas, que pueden marcar una gran diferencia en cómo te sientes, te mueves y descansas.

    1. Evaluación inicial de tu respiración

    Antes de cambiar hábitos, toma consciencia de cómo respiras actualmente:

    • ¿Respiras por la nariz o por la boca?
    • ¿Tu respiración es superficial o profunda?
    • ¿Tu abdomen se mueve o solo el pecho?

    📌 Consejo: Si respiras principalmente por la boca, el cambio debe ser gradual.

    2. Limpieza nasal

    Asegúrate de que tus fosas nasales estén despejadas.

    • Usa solución salina o un lavado nasal, yo uso la neti pot.
    • Hazlo especialmente por la mañana y antes de dormir.

    3. Cierra la boca conscientemente

    Durante el día, especialmente en reposo o tareas rutinarias:

    • Mantén los labios cerrados y lengua en el paladar (atrás de los dientes superiores).
    • Si lo necesitas, puedes usar una tira hipoalergénica para entrenar a mantener la boca cerrada (solo mientras estás despierto y supervisado).

    4. Practica la respiración nasal consciente (5-10 minutos diarios

    Dedica unos minutos cada día a entrenar de forma consciente:

    1. Siéntate derecho, relaja hombros y rostro.
    2. Inhala suave y silenciosamente por la nariz.
    3. Exhala por la nariz, también de forma lenta.
    4. Busca que el abdomen se expanda en la inhalación y se relaje al exhalar.

    🕒 Empieza con sesiones cortas (5 minutos), aumentando poco a poco.

    5. Entrenamiento con respiración nasal en movimiento

    Cuando camines o hagas ejercicio suave (caminar, yoga, estiramientos):

    • Respira exclusivamente por la nariz.
    • Si te falta el aire, baja el ritmo pero no abras la boca.

    6.Monitoreo constante y autoconciencia

    • Coloca recordatorios visuales (“respira por la nariz”) en tu entorno.
    • Haz pausas cada 1-2 horas para hacer 5 respiraciones conscientes nasales.

     7. Evita disparadores de respiración bucal

    • No hables innecesariamente mientras haces esfuerzo físico.
    • Evita ambientes secos o con polvo que irriten la nariz (usa humidificador si hace falta).

    Recuerda que tienes mi taller online grabado Aprender a respirar donde podrás profundizar en tu conocimiento y entrenamiento.

    Aquí

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    Ruidos, bebés y cerebro.

    💥 ¿Sabías que los petardos pueden afectar gravemente a los bebés?

    Aunque para muchos son parte de la fiesta, los ruidos fuertes e inesperados pueden causar miedo, ansiedad, alteraciones del sueño e incluso estrés agudo en los más pequeños. 

    Su sistema nervioso aún está en desarrollo y es muy sensible a estímulos intensos.

    💔 Lo que para un adulto son segundos o ratos diversión, para ellos pueden ser horas de angustia.

    1. Respuestas de miedo y ansiedad

    • Sobresalto intenso: Los ruidos fuertes e inesperados pueden provocar una reacción de sobresalto extremo.
    • Llanto incontrolable: Es una forma en la que expresan su incomodidad o miedo.
    • Inseguridad o temor persistente: A largo plazo, pueden desarrollar un temor hacia ruidos similares (por ejemplo, truenos o sonidos mecánicos fuertes).

    2. Estrés agudo

    • Activación del sistema de alerta: El ruido repentino puede activar el sistema nervioso simpático (respuesta de lucha o huida).
    • Aumento del cortisol: Se ha visto que los ruidos fuertes pueden elevar los niveles de esta hormona del estrés en bebés.
    • Dificultades para calmarse: Pueden tardar mucho tiempo en recuperar la sensación de seguridad.

    3. Trastornos del sueño

    • Despertares frecuentes o dificultad para dormir: El miedo al ruido puede provocar que se despierten con facilidad.
    • Asociación negativa con la hora de dormir: Si los petardos ocurren por la noche, pueden generar un rechazo al sueño.

    4. Efectos en el desarrollo emocional

    • Apego inseguro: Si los episodios de ruido no van acompañados de una respuesta calmante del cuidador, el bebé puede desarrollar una sensación de desprotección.
    • Sensibilidad aumentada a estímulos sensoriales: Algunos bebés pueden volverse más reactivos a sonidos, luces o movimientos bruscos.

    5. Riesgo en bebés con condiciones especiales

    • Trastornos del espectro autista (TEA): Bebés con riesgo de TEA pueden presentar una hipersensibilidad aún mayor al ruido.
    • Bebés prematuros: Su sistema nervioso es aún más inmaduro, por lo que los efectos pueden ser más intensos.

    Cuando un bebé escucha un ruido fuerte y repentino como el de un petardo, se activan varias zonas de su cerebro, relacionadas con el miedo, el procesamiento sensorial y la respuesta al estrés. Aunque su cerebro aún está en desarrollo, estas áreas ya cumplen funciones clave. Aquí te explico las principales:

    🧠 Zonas cerebrales que se activan por ruidos fuertes en bebés

    Amígdala

    • Es la principal estructura cerebral relacionada con el miedo y la respuesta emocional.
    • Se activa intensamente ante sonidos amenazantes o inesperados.
    • Genera una respuesta de alarma en el cuerpo (aumento de frecuencia cardíaca, llanto, tensión muscular).

    Hipotálamo

    • Coordina la respuesta fisiológica al estrés, activando el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal.
    • Libera hormonas como el cortisol, que preparan al cuerpo para defenderse.

    Corteza auditiva (lóbulo temporal)

    • Es la encargada de procesar los sonidos.
    • En los bebés, esta zona está en rápido desarrollo y puede sobreestimularse fácilmente con ruidos intensos.

    Tálamo

    • Funciona como una “estación de relevo” sensorial.
    • Envía la señal auditiva desde el oído hacia otras regiones del cerebro, incluyendo la corteza auditiva y la amígdala.
    • En bebés, este procesamiento es más lento y puede generar una sensación de “ruido abrumador”.

    Tronco encefálico (especialmente el locus coeruleus)

    • Controla funciones automáticas como la respiración, el ritmo cardíaco y los reflejos de sobresalto.
    • Se activa para poner al bebé en estado de hipervigilancia (alerta extrema).

    ¿Qué pueden hacer los cuidadores?

    • Evitar exposición directa: Alejar al bebé de esas zonas.
    • Usar protectores auditivos para bebés: Existen orejeras especiales para reducir el impacto sonoro.
    • Ofrecer consuelo inmediato: Tomarlos en brazos, hablarles suavemente y mantener contacto visual ayuda a calmar su sistema nervioso. Se regulan con el adulto no diciendo “no llores no, pasa nada”
    • Establecer un ambiente seguro: Apagar luces fuertes, poner música suave o ruidos blancos puede ayudar a mitigar los efectos.

    En un cerebro en desarrollo, como el de un bebé, la exposición frecuente a ruidos intensos puede alterar la maduración de estas zonas y generar hipersensibilidad auditiva, problemas de sueño, o incluso asociar ciertos sonidos con una amenaza, provocando respuestas de miedo en el futuro.

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    20 Preguntas para cerrar el curso escolar

    El curso escolar termina, pero no solo se cierran libros.
    También se cierra una etapa llena de aprendizajes, emociones, cambios, retos y pequeñas victorias que a veces pasan desapercibidas.

    Por eso, te comparto estas 20 preguntas para reflexionar a solas o en familia.
    Preguntas que invitan a mirar hacia atrás con gratitud, reconocerse en el presente y visualizar lo que se quiere.
    No importa la edad ni las notas, lo importante es conectar con lo vivido, con uno mismo y con quienes nos rodean.

    ✨ Usa estas preguntas como un juego, una conversación de sobremesa, un diario compartido o un regalo para cerrar el año con sentido.

    A la familia, escuchad con atención y sin interrumpir. No es necesario comentar lo que comparta, a veces solo estar presente es el mejor regalo.

     

     

    🧠Para reflexionar
    1. ¿Qué momentos de este curso te marcaron más? ¿Por qué?
    2. ¿Qué fue lo más difícil que viviste este año escolar? ¿Qué aprendiste de ello?
    3. ¿Hubo algo que cambió tu forma de pensar o ver las cosas?
    4. ¿Qué hiciste este año que te dio orgullo?
    5. Si pudieras revivir un solo día de este curso, ¿cuál sería?

    🧡 Para conectar y agradecer
    6. ¿Quién te ayudó este año cuando lo necesitaste? ¿Se lo agradeciste?
    7. ¿Qué persona nueva conociste que te alegró el curso?
    8. ¿Hubo algún gesto, grande o pequeño, que te hizo sentir querido/a?
    9. ¿A quién te gustaría darle las gracias antes de que termine el curso? ¿Por qué?
    10. ¿Qué hiciste tú por los demás que crees que les hizo bien?

    🌟 Para crecer
    11. ¿Qué habilidades o hábitos nuevos aprendiste este año?
    12. ¿Qué hiciste mejor ahora que al empezar el curso?
    13. ¿En qué área sientes que podrías mejorar?
    14. ¿Qué te gustaría probar el año que viene que aún no te atreviste?
    15. ¿Cómo te enfrentaste a tus miedos o inseguridades?

    🔭 Para mirar hacia adelante
    16. ¿Qué te gustaría llevar contigo del curso que termina?
    17. ¿Qué cosas preferirías dejar atrás?
    18. ¿Qué esperas del próximo curso? (más allá de notas o resultados)
    19. ¿Qué necesitas para sentirte más fuerte o feliz en lo que viene?
    20. ¿Cómo te gustaría contribuir al bienestar de los demás el próximo año?

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    Respiración consciente

    Vivimos corriendo. Pensando en mil cosas a la vez. A veces, sin darnos cuenta, olvidamos lo más básico: respirar.

    La respiración es algo que hacemos automáticamente, pero cuando aprendemos a hacerla de forma consciente, se convierte en una herramienta poderosa para calmar la mente, relajar el cuerpo y reconectar con el presente.

    En este vídeo quiero invitarte a redescubrir el poder de tu respiración.

    Vamos a explorar juntos ejercicios simples pero profundamente transformadores, que puedes usar en cualquier momento del día: para calmar la ansiedad, enfocarte, descansar mejor o simplemente sentirte más en paz.

    No necesitas nada más que tu atención y unos minutos. Respira conmigo.

    CUÁNDO PRACTICAR LOS EJERCICIOS DE RESPIRACIONES CONSCIENTE Y LAS RAZONES:

    1. Al despertar

    Ejercicio recomendado: Respiración diafragmática o 4-7-8
    Por qué: Activa el cuerpo y la mente de forma suave, ayuda a comenzar el día con claridad.

    Frase:

    “Antes de mirar el teléfono o salir corriendo, tómate 2 minutos para respirar conscientemente y comenzar tu día con intención.”

    😣 2. Cuando sientas ansiedad o estés estresado

    Ejercicio recomendado: Respiración 4-7-8 o Box Breathing
    Por qué: Calma el sistema nervioso, reduce la tensión y ayuda a recuperar el equilibrio.

    Frase:

    “¿Te sientes abrumado? Haz una pausa, cierra los ojos y respira conmigo. Solo necesitas un minuto para volver al centro.”

    🧠 3. Antes de una reunión, examen o situación desafiante

    Ejercicio recomendado: Box Breathing o Nadi Shodhana (alternada)
    Por qué: Mejora el enfoque y ayuda a mantener la calma.

    Frase:

    “Antes de esa reunión o examen, regálate 4 ciclos de respiración consciente. Tu mente se aclarará y tu cuerpo se relajará.”

    ☀️ 4. En una pausa del trabajo o estudio

    Ejercicio recomendado: Escaneo corporal con respiración
    Por qué: Reduce la fatiga mental y previene el estrés acumulado.

    Frase:

    “Haz una pausa consciente. Respira y escanea tu cuerpo por 2 minutos. Lo que no se suelta, se acumula.”

    🌙 5. Antes de dormir

    Ejercicio recomendado: Respiración 4-7-8 o diafragmática lenta
    Por qué: Relaja el cuerpo, desacelera la mente y mejora el sueño.

    Frase:

    “Antes de cerrar los ojos, regálate 5 respiraciones profundas. Lo que se respira, se transforma.”

    -Sustituye mirar el móvil al levantarte por una Respiración Consciente.

    Recuerda:

    -Antes de salir de casa corriendo haz una RC

    -Antes de iniciar conversaciones haz una RC
    -Antes de entrar al trabajo en piloto automático y mil cosas en la cabeza haz una RC

    -Antes de entrar en casa acelerada haz una RC

    -Antes de comer/cenar rápido haz una RC

    -Antes de irte a la cama haz una RC y agradece.

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    Menos excusas y más autocuidado

    ¿Te sientes agotada y aun así te sigues dejando para después?
    ¿Te cuesta parar sin sentir culpa?
    Ha llegado el momento de cambiar esta dinámica.

    Patri Psicóloga y yo os invitamos a un espectáculo único donde el humor, el rigor y la práctica se unen para ayudarte a entender lo más importante:
    Tienes derecho a cuidarte. A dedicarte tiempo, energía y rente bienestar emocional y físico sin culpa. Tienes derecho a escucharte y a poner límites.
    Una experiencia transformadora para empezar a cuidar de ti y elegirte sin excusas.
    Os esperamos en 2026


    Febrero
    1 Salamanca
    6 Sevilla
    7 Córdoba
    8 Granada
    13 Pamplona
    21 Alicante
    23 Valencia
    27 Zaragoza


    Marzo 7 Madrid
    9 Barcelona
    Entradas próximamente a la web

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    Cerebro, trauma y EMDR.

    Mi ponencia en el II Congreso de psicología y educación Iberoamericana del Instituto Raimon Gaja.

    Un adulto que comprende el impacto del trauma puede cambiar la historia de un niño, adolescente… Cuando cambiamos la mirada, cambiamos el destino de quienes más nos necesitan.

    🧡 Con mi ponencia 𝐂𝐞𝐫𝐞𝐛𝐫𝐨 𝐭𝐫𝐚𝐮𝐦𝐚 𝐲 𝐄𝐌𝐃𝐑, quiero invitaros a mirar más allá del síntoma, a comprender cómo el trauma y otras experiencias difíciles impactan en el desarrollo del cerebro en niños y adolescentes, y cómo desde enfoques como el EMDR podemos acompañarles a sanar, regularse y reconectar con su capacidad de aprender, sentir y confiar.

    Porque detrás de cada conducta difícil, hay una historia que necesita ser escuchada.🙏

    https://www.instagram.com/reel/DKhEVqnoQCW/?utm_source=ig_web_copy_link

    Aquí mi ponencia a partir de las 2 horas 30 minutos Click en la imagen

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    Aprender a estar con tus emociones

    A veces, lo que más necesitamos no es cambiar cómo nos sentimos, sino aprender a estar con lo que sentimos. Aprender a estar con tus emociones es una meditación que nace desde ese lugar: el deseo de acompañarte en la habilidad de sostener lo que aparece en tu interior con presencia y amabilidad.

    Las emociones no necesitan ser controladas ni eliminadas; necesitan ser vistas, escuchadas y respetadas. Esta práctica te invita a crear un espacio seguro dentro de ti, donde cada emoción, ya sea tristeza, alegría, enojo o miedo, tenga permiso de existir, sin rechazo ni juicio.

    Estar con tus emociones no significa quedarte atrapado en ellas, sino permitirte sentirlas desde la conciencia. En ese espacio, surge la posibilidad de comprenderte mejor, de soltar resistencias y de abrirte a una conexión más profunda contigo misma.

    Esta meditación es una invitación a cultivar esa presencia amable, a soltar la lucha interna y a descubrir la sabiduría que cada emoción trae consigo. Porque cuando aprendes a estar con tus emociones, aprendes también a estar contigo. Aprendes a responder en vez de reaccionar. A veces toca aprender de adultas lo que hubiéramos necesitado de niñas.
    Ahora tienes la oportunidad.

    Ya me cuentas tu experiencia con las emociones y con la práctica. Te leo con corazón.

    https://www.ivoox.com/player_ej_149912272_6_1.html?c1=fa886f

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    Cuentos y Metáforas Disciplina positiva

    Soy una buena persona. 12 valores para ser mejor persona y dejar huella en los demás

    Os comparto la reflexión que compartí en las presentaciones de Valencia y Pamplona del libro Soy una buena persona escrito por PatriPsicóloga y Perico Herraiz.

    Buenas tardes a todos y a todas:

    Hoy es una oportunidad especial para sumar en la causa contra el acoso escolar.

    Con mucha ilusión os acompaño en la presentación de vuestro libro-cuento tan necesario como Educar en valores. Cuando hablamos de educar en valores, hablamos de construir una sociedad más justa, empática y humana. Y esto requiere presencia, reflexión y compromiso, y no siempre es fácil en estos tiempos.

    El acoso escolar, el bullying no nace de la nada, ni aparece de un día para otro. No solo es un mal comportamiento ni un simple “conflictos entre niños” Es una manifestación de algo mucho más profundo: dolor, falta de empatía, vacío emocional, búsqueda de poder o reflejo de violencias aprendidas y/o sufridas. Es el síntoma también de un entorno que ha fallado en enseñar, el respeto, cuidado mutuo, convivencia y en reconocer las necesidades actuales de la infancia. Por eso EDUCAR EN VALORES es algo urgente.

    Este libro-cuento es una llamada a la responsabilidad compartida para quienes deseamos acompañar a niños, adolescentes y jóvenes desde un lugar de coherencia, respeto y sentido. Cada uno de nosotros puede ser parte del problema o parte de la solución.

    Por eso me gustaría dirigirme:

    A los padres y madres, vuestra influencia es poderosa. Sois el primer ejemplo de cómo se trata a los demás, como se acompañan las emociones, como se ponen límites sin herir. Os invito a escuchar a vuestros, tanto si son víctimas como si son agresores. Un niño que lastima a otro también está pidiendo ayuda. Educar en la empatía, en el ejemplo y en la escucha es una de las herramientas más poderosas para prevenir el acoso. Cuanto peor están los chavales más nos necesitan. No se trata de ser perfectos sino de estar presentes y ser conscientes.

    A los colegios, profesores y profesionales os recordamos que el aula no es solo un lugar para aprender matemáticas y sacar buenas notas sino aprender a convivir. Crear ambientes seguros, detectar señales tempranas y actuar con firmeza y humanidad es imprescindible. Muchas veces hacéis más que enseñar una materia: contenéis, inspiráis y detectáis lo invisible. Este libro reconoce ese trabajo inmenso y os ofrece recursos para sembrar valores para la vida.

    A la sociedad, le pedimos mirar más allá del caso viral y la noticia del momento. El bullying no empieza ni termina en la escuela es 24×7, lo perpetúan los mensajes violentos en la RRSS, la falta de diálogo en casa, los estigmas sobre la diferencia y la indiferencia ante el sufrimiento ajeno. Necesitamos hablar del acoso como un  problema de todos y dejar de mirar a otro lado.

    Y a los chavales, este libro también es para vosotros. Para que encontréis, os cuestionéis y os permitáis crecer desde lugares más auténticos y compasivos.

    A quienes han sufrido la violencia: no estáis solos, merecéis respeto, justicia y reparación. Vuestra voz importa.

    A quienes han ejercido la agresión: que sepáis que no estáis definidos por un error. Podéis cambiar, reparar, aprender a relacionaros de otra forma.

    Y a quienes han sido testigos silenciosos: también tenéis un papel. El silencio perpetúa pero la empatía transforma.

    Y si realmente queremos prevenir el sufrimiento, debemos empezar por educar en valores. Enseñar desde la infancia y desde el ejemplo y la coherencia el valor del respeto, la empatía, la tolerancia y la solidaridad entre otros no es un complemento, es una necesidad urgente. Solo formando personas conscientes, sensibles y responsables podremos construir entornos donde el bullying, el acoso escolar no tenga lugar, y donde el otro sea visto, no como enemigo, sino como compañero.

    En ese camino, recursos como el libro-cuento Educar en valores de Patri psicóloga y Perico pueden ser una gran aliado para las familias y los entornos escolares. Con un lenguaje claro, cercano, sensible y dinámicas guía a madres, padres y educadores en la tarea fundamental de educar para la vida y sembrar valores. Gracias Patri y Perico por formar parte de la solución con estos 12 valores. Gracias por esta mirada sensible a la infancia.

    No hay mejor escuela que tu ejemplo.
    No hay mejor herencia que tu coherencia.

    Aquí enlazo al video

    Enlace para la compra.

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