Nueva entrada en Fundació Roger Torné.
Categoría: Psicología y Salud
Os dejamos la nueva entrada en El Portal del Hombre, campaña #12meses12valores #AgostoTOLERANCIA
Son diversas las respiraciones que te permiten relajarte, equilibrarte, retomar la atención o conciliar el sueño…todo ello necesidades vitales hoy en día.
Te muestro doce formas de respirar para que las experimentes, las conozcas, te familiarices, las entrenes y hagas tuya la que más te beneficie.
1-Respiración 4-7
Con esta tipo de respiración de pie, sentado o tumbado, sin elevar los hombros inspiras de forma lenta y suave contando hasta 4, aguantas un instante y expiras lentamente contando hasta 7. Siente sin oír, tu respiración unos dos minutos mínimo.
2-Respiración 4-7-8 ó 3-3-6
Si observas en las dos secuencias, el tiempo de expulsión del aire es el doble que el de tomar aire. Esta técnica está desarrollada por del Dr. Andrew Weil, director de Medicina Integral de la Universidad de Arizona. Sirve entre otros para conciliar el sueño y con dos veces al día que se haga es suficiente. Sentado, apoyado en el respaldo y con la espalda recta.
Cierra la boca, inhalas a través de la nariz contando hasta 4, mantienes la respiración contando hasta siete segundos y espiras todo el aire con un sonido fuerte durante ocho segundos. La proporción 3-3-6 se realiza de igual forma. Prueba y decide.
Otra opción 3-2-3.
3-Respiración alterna
Consiste en inspirar por una fosa nasal y espirar por la contraria. Durante dos minutos realizas la alternancia con una mano y durante otros dos minutos con la otra mano, sentado y con la espalda recta. Empiezas por la fosa derecha (si eres diestro), espirando. Taponas esa misma, destaponar la izquierda e inspiras por ella. Así alternando 20 ciclos. Inspiras por una fosa, espiras por la otra, de forma lenta y profunda llevando tu atención al proceso, y relajando el abdomen, sin tensiones.
La fosa nasal derecha está conectada con la parte simpática del cerebro, hemisferio izquierdo, y activa la alerta. La fosa nasal izquierda con el hemisferio derecho, la parte parasimpática Y activa la relajación.
Si te cuesta dormirte gírate hacía tu lado derecho tapona con tu mano o almohada suavemente tu fosa nasal derecha para impedir respirar y hazlo solo por la izquierda, recuerda que está conectada con el hemisferio derecho, la relajación y reparación.
4-“No apagar la vela”
Inhala todo el aire que puedas dentro de tus pulmones, esperas 5 segundos, y lo expulsas por la boca suavemente, con la boca prácticamente cerrada, imagina que tienes una vela delante y no la puedes apagar. Al principio puedes hacerlo encendiendo una vela, esa imagen queda en el cerebro y ya la tendrás en tu recuerdo. De esta forma se controla más la espiración.
5-El suspiro
Se sabe que suspirar alivia.
Llena los pulmones al máximo de tu capacidad estando de pie o sentado. Mantienes dos segundos y expulsas el aire en forma de suspiro, acompañado de ese sonido de alivio. Repítelo unas diez veces.
6-Respiración abdominal o diafragmática.
Es una técnica de desactivación muy efectiva. Permite, la recuperación y la reparación del equilibrio perdido entre tanta actividad y exigencias del día a día.
Comienza tumbado con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas. Coloca una mano sobre tu pecho y otra sobre tu abdomen (con niños se puede utilizar su peluche colocado en su abdomen). Ya llegará el día en que lo hagas sentado o de pie y en cualquier lugar, totalmente desapercibido.
Observa que se eleve tu abdomen pero no tu pecho, esta es la clave. Toma el aire por la nariz y expulsa por la boca, o inspira y espira por la nariz las dos opciones son válidas.
Guíate con inspiraciones en 3 segundos, haces una pausa reteniendo el aire y espiras en 5. Con este ritmo harás 8 respiraciones por minuto. Proponte hacerla de 3-5 veces al día entre 3 y 5 minutos cada vez. Como ves sigue siendo poca inversión para grandes beneficios.
Ahora te doy a conocer técnicas para concentrarte en la respiración consciente relacionadas con la atención plena gracias a Banthe G. El libro del Mindfulness.
7-Hasta que tu mente se concentre en la respiración cuenta para ayudarla mientras inspiras “Uno, uno, uno, uno, uno…” y cuando inspires “dos, dos, dos, dos, dos…”hasta vaciar tus pulmones.
Siguiente “tres, tres, tres” cuando vuelves a inspirar y llenas tus pulmones y espiras “cuatro, cuatro, cuatro…” Cuando llegues a diez, vuelves a empezar las veces que necesites hasta que tu mente se concentre en la respiración sin necesidad de contar.
8-Cuenta de forma rápida hasta diez mientras inspiras “uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, nueve, y diez” y de igual forma cuando espires “uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, nueve, diez”
9-Este método consiste en contar hasta diez de la siguiente forma. En la primera inspiración cuentas hasta cinco “uno, dos, tres, cuatro, cinco” y cuando espiras cuentas hasta uno más, seis “uno, dos, tres, cuatro cinco, seis”. En la siguiente inspiración contarás hasta siete y en la espiración hasta ocho para acabar el primer ciclo con una inspiración hasta nueve y su espiración hasta diez. Una vez finalizado vuelves a empezar de nuevo con el mismo objetivo, que tu mente se concentre en la respiración por si misma.
10-En esta propuesta la clave es la inspiración prolongada y cuando notes tus pulmones llenos cuentas mentalmente “uno”, y espiras todo el aire y al finalizar cuentas mentalmente “dos” así de forma sucesiva hasta el diez. Cuando hayas acabado comienzas de nuevo pero al revés, inspiras y cuentas “diez” espiras y cuentas “nueve”…hasta el uno.
11-La última propuesta es que mantengas unidas la inspiración y espiración. Inspiras, espiras y entonces cuentas “uno”. Inspiras y espiras y cuentas ”dos”, inspiras y espiras y cuentas “tres” así hasta cinco y luego a la inversa.
12-Una variante es decirte mentalmente los ciclos con las palabras “inspiración”, “espiración, o “dentro”, “fuera”.
Recuerda que una vez que te hayas concentrado en la respiración no es necesario contar. Llega un momento que te conectas con la respiración y te fundes con su ritmo sutil y silencioso. Al final contar es una forma de entrenar tu mente en el proceso continuo de inspirar y espirar.
Al principio estas técnicas cuestan, unas más que otras. Puedes fatigarte, aturdirte, respirar peor, mezclarse con pensamientos intrusivos o te confundes. Pueden surgirte sensaciones de impotencia y no sentirte capaz. ¡Es normal!, estás aprendiendo, pero que tu frustración no gane, no puede ser una excusa para dejar de entrenarlas. Lo primero céntrate en el procedimiento y ya mejorarás el ritmo.
No tires la toalla, eso es lo fácil. No quieras hacer todos los tipos a la vez. Elige una según tus gustos y necesidades, y ¡a por ella! Cuando la domines pasa a otra. Otra opción es ir tanteando cada una y según veas decidas. Leer cada una e ir haciendo pruebas te familiariza ya con ellas.
No esperes a sentirte mal para respirar bien y relajarte. Adelántate. Te deseo que la respiración te acompañe allí donde vayas porque es tu guía. ¡Buen viaje por la vida!
Curiosidad: Inspiramos y espiramos, es decir respiramos una media de 15 veces por minuto al día unas 21600 veces. Y con cada una de ellas movilizamos más de medio litro de aire.
Date un respiro.
DATE UN RESPIRO
Los psicólogos fomentamos, difundimos y enseñamos la importancia y la práctica de la respiración. El objetivo es entender que es una de las herramientas principales para suavizar, parar y anular los efectos de la ansiedad ante las amenazas. Amenazas que en ocasiones son irreales, temores infundados o aprendidos que nos limitan en diferentes ámbitos como el laboral, el social, el familiar o el deportivo. Esas amenazas, miedos van ganando terreno, te paralizan como de un peligro real de vida o muerte se tratara. Limita tu día a día creando situaciones insostenibles física y mentalmente carcomiendo tu bienestar y calidad de vida.
No nos referimos a la respiración común a todos los humanos y animales como proceso fisiológico, el simple hecho de meter y sacar aire, sino a un proceso más complejo que se domina con el entrenamiento. Una nueva respiración, mediadora entre el cuerpo y la mente. Decimos que hay que aprender a respirar, que hay que saber respirar, que respirar crea otros pensamientos, otras emociones y otras conductas desde el equilibrio que genera y transmite.
Sabes que si sufres estrés, ansiedad el propio proceso respiratorio, rápido, agitado y entrecortado obliga a respiraciones poco profundas, se hiperventila y envía señales al cerebro. Estas son interpretadas como “algo grave va a suceder” y prepara todos los mecanismos para la huida o evitación. En ese momento te sientes asustado, nervioso o enfadado…un cambio de respiración produce un cambio en tu forma de estar. Es incompatible respirar de forma consciente y pausada y estar angustiado y tenso.
Si ese tipo de respiración se convierte en la norma, porque sufres un estrés mantenido, lo que ocurre es que:
-Se deteriora tu sistema nervioso e inmunológico y serás más vulnerable a ciertas enfermedades.
-La regeneración celular se enlentece así que envejeces antes.
-Te sientes cansado por falta de oxigenación.
-Fuerzas la máquina, al introducir menos oxígeno tu corazón tiene que esforzarse más para repartir el oxígeno, la sangre fluye más lenta, como resultado de que tu capacidad pulmonar no está a pleno rendimiento.
-Empiezas a pensar mal. Tu cerebro es la parte de ti que más oxígeno necesita, si le falta comienza a generar pensamientos negativos, o depresión. La actividad mental y cerebral empeora e influye en tu estado de ánimo.
Toda una revolución en cadena que se corta con cambiar la forma de respiración. Esas nuevas respiraciones te permiten ganar el primer asalto. Estas nuevas respiraciones son “la mano que mece” el exceso de ansiedad, miedos, nervios, tensiones… que quieren despertar cuando no es su hora.
¿Basta con conocerlas y aplicarlas cuando las necesite?
Hay que tener en cuenta que conocer las técnicas no implica que las domines. El cerebro necesita que las entrenes, que las pongas en práctica, que te sientas seguro, que controles, que se creen huellas emocionales, las llamadas anclas, en momentos relajados. Hay que empezar por practicarlas en diferentes momentos del día. Que sepas que su efecto es inmediato y cuantas más veces las hagas mejor. Estamos delante de un nuevo reto, crear un nuevo hábito. De este modo cuando adviertes que “la cosa se pone fea” puedas desde la seguridad de la experiencia poner en práctica las diferentes técnicas.
¿Solo sirven si tienes ataques de ansiedad?
Conocer y dominar los diferentes tipos de respiración es un tesoro que todo el mundo tiene que poseer. Da igual la edad, tu trabajo o posición social en todos hay situaciones que producen estrés. Ya se dan a conocer desde niños porque son una gran herramienta que te acompaña de por vida. Un gran compañero de viaje para salir de tu zona de confort. Conectar con tu respiración aporta importantes beneficios desde la atención y concentración, base del mindfulness – atención plena, fomenta el autoconocimiento y la confianza en uno mismo, al control de situaciones producto de la ansiedad como discusiones y violencia. La respiración sería una tabla de salvación mental.
¿Cómo empezar?
Buscaremos esos lugares y momentos tranquilos a modo de refugio para sentar una buena base. Hay que darse y permitirse ese tiempo. Alejarlo de lo impuesto u obligado. Si no te acercas a la práctica de forma cariñosa aparecen tus resistencias. Póntelo fácil, apaga el móvil, regálate este momento. Comunica a los que te rodean que necesitas que no te interrumpan, pon un cartel en la puerta del cuarto donde vayas a empezar.
Empieza en tu casa, al levantarse, o antes de acostarse, en las pausas del almuerzo o la comida, antes de arrancar el coche…y poco a poco lo trasladas a otros escenarios un parque, en el autobús, en la cola de espera de un establecimiento, en el trabajo al iniciar la jornada, en una pausa o al finalizar como despedida… Como ves te lo pone fácil es algo “bueno, bonito y barato” no se puede pedir más solo te necesitas a ti mismo y unos diez minutos.
Para empezar…
-Ropa cómoda, descálzate.
-Quítate gafas, o gomas o peinados que aprieten o molesten al estar tumbados si eliges esta opción.
-Desconecta el móvil.
-Avisa a las personas que conviven contigo.
-Que la temperatura sea agradable para no pasar ni frío ni calor.
Recuerda que tu respiración desenreda tu mente. La respiración se amolda a nuestras circunstancias pero en ocasiones somos nosotros los que tenemos que amoldar la respiración para crear una nueva circunstancia.
En breves recopilaré diferentes tipos de respiración para que comiences a practicar. ¿Te animas?
Os dejo el enlace del artículo publicado en mi perfil de la comunidad interactiva Saluspot de la que formo parte.
Sí quieres liderar…
Ya huele a mar, a montaña, a pueblos, a aeropuertos, huele a vacaciones. El deseo de muchas personas está por cumplirse o ya se está cumpliendo. Después de un año con el famoso estrés, de horarios, de obligaciones impuestas, creadas y un ir y venir llega la época de mayor descanso, en teoría. El calendario marca ¡vacaciones! esas x tachando días que producen una gran satisfacción. Esa época en la que habría que disfrutar de uno mismo, de nuestra pareja, hij@s, amig@s, de nuestros hobbies, de lo que nos apetece y en otros momentos no podemos hacer. Desde esa receta guardada, una manualidad, organizar plantas, leer ese libro que nada tiene que ver con los del trabajo, practicar un deporte e incluso ordenar trasteros y pintar habitaciones…de reencontrarte contigo mismo hasta disfrutar de no hacer nada. Aburrirse, permite conocerte, explorarte, ser creativo. Hay que disfrutar de hacer “no hacer nada” porque es beneficioso psicológicamente. Contemplarte a ti, a la naturaleza y todo lo que te rodea desarrollando la atención plena es un buen plan y barato.
Para algunos hay una semana por delante, para otros un mes pero todos parten con el mismo deseo y ganas de descansar y desconectar. Otra cosa es poder. La máquina física está tan acostumbrada a ir a máxima velocidad, y la mental pasa horas trabajando en modo multitarea que reducirla, equilibrarla, aquietarla de la noche a la mañana cuesta. Un viernes puede ser el último día de trabajo y en casa ya esperan con el maletero abierto. A la mente le cuesta adaptarse en ocasiones a este cambio tan brusco y lo que tendrían que ser unos días de relax, disfrute se convierten en agobio y no saber ni cómo ni por dónde empezar.
Por un lado surge la necesidad de seguir teniendo todo organizado, casi con agenda en mano y por otro tener horas en blanco, presionan la idea de estar perdiendo el tiempo.
Es importante saber qué prioridad tienes si descansar y/o desconectar. Las vacaciones son tuyas, moldéalas a tu gusto y necesidad. No tienes que visitar ciudades a salto de mata, no es obligatorio viajar a la otra punta. Tienes que pasar tú por las vacaciones y las vacaciones por ti…
Partir con expectativas idealizadas adelanta destinos llenos de frustración. Está bien emocionarse con ellas pero no en exceso.
La vacaciones no son el despacho, la empresa, el mostrador… deja de querer controlarlo todo, estás con tu familia, o con tus amigos déjate llevar y disfruta. Aprende a ser flexible porque te ayuda en momentos de cambio y las vacaciones son uno de ellos. Seguro que recuerdas esas vacaciones que salieron bien cosas que no estaban planeadas.
Olvídate de lo que tienes que hacer a la vuelta. La vuelta es futuro y solo estamos físicamente en el presente y es donde hay que estar también con la mente. El presente es el único escenario que permite actuar.
Demuéstrate con hechos que deseas, y necesitas estas vacaciones y que no llegue el final y digas “no me han cundido” o “vuelvo más cansado de lo que me fui”. Las vacaciones no fueron creadas para sufrir.
A la vuelta recuerda que las vacaciones son algo más que fotos. Reflexiona, escribe unas líneas y permítete conectar con el sentido que han tenido.
Para unas vacaciones 10
1. Deja todo apañado en el trabajo para no irte con malas sensaciones
2. Delega para evitar llamadas y despídete compartiendo las ganas que tienes de relajarte y desconectar.
3. Pierde el miedo a no ser imprescindible.
4. Decide el fin de tus vacaciones, descansar y/o desconectar.
5. Sé coherente y crea tus vacaciones según esas necesidades.
6. Déjate llevar, crear altas expectativas frustra las vacaciones.
7. Marca los tiempos de las redes sociales para no caer en ellas horas y horas.
8. Conecta contigo mism@ y no huyas o te disperses entre las actividades.
9. Fomenta la comunicación con tu pareja. hij@s y amig@s.
10. Disfruta de lo que haces, valóralo, vívelo, siéntelo, sumérgete para dejar de pensar qué vendrá mañana o a la vuelta.
Te deseo que el cartel de “cerrado por vacaciones” se cumpla física y mentalmente.
Enlaces de interés:
Cadena Ser en el programa La ventana. 20.07.2017 http://play.cadenaser.com/audio/cadenaser_laventana_20170720_170000_180000/
Intervención en Aragón Radio (Aragón fin de semana con Carlos Espatolero) Estrés vacacional y gestión del tiempo de ocio. 1.08.2015 http://www.aragonradio.es/podcast/emision/127292/
¿Cuántas vacaciones necesitamos para desconectar de verdad? 05.07.2016 https://smoda.elpais.com/belleza/bienestar/cuantas-vacaciones-necesitamos-desconectar-verdad/
Cómo disfrutar de las vacaciones. https://www.vidacaixa.es/blog/como-disfrutar-de-las-vacaciones/
Vaciones con meditación. http://netdoctor.elespanol.com/noticia/beneficios-de-las-vacaciones-duran-al-menos-un-mes
Vacaciones más que un lujo una necesidad. http://www.abc.es/sociedad/abci-vacaciones-mas-lujo-necesidad-fisica-y-mental-201608090137_noticia.html
Beneficios de las vacaciones para trabajadores y empresas. http://www.uv.es/uvweb/master-prevencion-riesgos-laborales/es/blog/beneficios-vacaciones-empresas-trabajadores-1285959319425/GasetaRecerca.html?id=1285976737007
La ciencia de las vacaciones. http://www.elmundo.es/papel/todologia/2017/07/11/5963492ae2704e4a158b4586.html
Os dejamos el siguiente valor #responsabilidad dentro de la iniciativa #12meses12valores en la web de El Portal del Hombre.
Os dejamos nuestro nuevo artículo para la Fundació Roger Torné
Intensa-mente
Saber qué le pasa a alguien por la cabeza es misión imposible pero uno de los grandes deseos de la humanidad a cualquier edad. Desde padres para saber qué piensan sus hijos, los miembros de una pareja a compañeros de trabajo. Seguro que quitaría muchos quebraderos de cabeza pero a día de hoy es imposible y ¡gracias!
Lo que sí es posible es entender cómo funciona nuestro cerebro. Acercar de una forma práctica y didáctica, los resultados de años de investigación de, es el objetivo de muchos profesionales relacionados con la mente, entre ellos, nosotros los psicólogos.
En este caso el cine recrea el mundo de las emociones con su nueva película, Del revés. Y esto es lo que ocurre, que las emociones a veces nos vuelven del revés. Ellas son las protagonistas de la película en el cine y de la película de nuestra vida. Sin emociones ¿qué somos? Nuestra psicología transcurre entre pensamientos, emociones y conductas. Interrelacionadas, se condicionan entre sí creando infinidad de posibilidades. Nunca en la historia de la humanidad se le había dado tanta importancia a las emociones. Conocerlas y gestionarlas se ha convertido en máxima prioridad, casi cuestión de estado, no solo en el mundo adulto sino en el infantil. Es evidente que cuanto antes conozca mi mundo emocional, mejor me podré relacionar conmigo mismo y con los demás.
Se ha pasado de esconder, ridiculizar o castigar estados emocionales a generarles un espacio, y a respetarlos. Ya se sabe que las consecuencias de la mala gestión emocional acaban por reflejarse en la vida personal, social, y laboral de las personas, condicionando sus vidas y la de los demás. No olvidemos que las emociones también se contagian. Se está trabajando para educar en Inteligencia emocional ya que ha quedado patente tras el gran trabajo de Goleman entre otros, que solo tener buenas resultados académicos, no es garantía del famoso éxito.
Investigadores de la Universidad de Aalto, en Finlandia han creado el primer mapa termográfico que representa cómo reacciona nuestro cuerpo cuando experimentamos una emoción. Estas imágenes ya no dejan indiferente a nadie y ayudan a asimilar y porque no a creer lo que en palabra ya se decía. Que el estado emocional incide para bien o para mal no solo en nuestra mente sino en nuestro cuerpo. Mente y cuerpo son inseparables.
La película ha elegido 5 emociones primarias para ver sus aventuras en la cabeza de una adolescente. Esas emociones comunes en la edad infantil y adulta, las traemos de serie y las compartimos con los animales. Así que han favorecido la supervivencia de nuestros antepasados. Por lo tanto si gracias a estas emociones estamos aquí y nos permiten desenvolvernos, no son ni buenas ni malas, ni positivas ni negativas, simplemente son. Lo que no gusta tanto son las sensaciones que provocan en nosotros algunas de ellas, y por ello se han etiquetado.
¿Cómo comenzar nuestro entrenamiento en Inteligencia emocional?
¡Conociéndolas! Tan importantes que son y si preguntas por ellas en cualquier formación, charla o taller, pocos responden con exactitud (la primera yo en su día). Así que vamos con las presentaciones:
– Miedo: Fear inspirado en la forma de un nervio y sus amigos, el terror, el horror, el pánico, el pavor, el susto, la alarma, la fóbia… El miedo te permite salvarte de un peligro real y huir. Por ejemplo al ver que un coche se acerca a gran velocidad mientras cruzas una calle, esta emoción permite que eches a correr para evitar ser atropellado. También te activa en tus retos. Pero en ocasiones los miedos paralizan y evitan que actúes. O en otros casos se desarrollan miedos imaginarios, pensamientos que condicionan vidas enteras. Lo único que consiguen es que te hagas cada vez más pequeño y no te atrevas a dar pasos en tu mundo personal, social o laboral por miedo a… Se sabe que un altísimo porcentaje de los miedos que se tienen, no se cumplirán jamás. Y mientras él, “tu miedo” está disfrutando en tu cabeza.
¿Te atreves a hacer una lista de tus miedos? ¿o tienes miedo a conocerlos?
– Alegría: Joy inspirado en la forma de una estrella y sus amigas la euforia, el entusiasmo, el optimismo, el júbilo, la ilusión, el placer, el humor, y estar contento. Nos llena la vida cuando la sentimos y si surge después de situaciones que nos han llevado a estar triste se siente mejor. Celebramos gracias a ella buenas noticias relacionadas con los seres queridos, logros personales, ciertas sorpresas y pensamientos. ¿Te alegras y la expresas o reprimes tu alegría?
– Tristeza: Sadness inspirada en una lágrima y sus amigos la infelicidad, el desaliento, el pesimismo, la desgana, el aburrimiento, el sufrimiento, el dolor, el duelo, la pena, el pesar, la aflicción, el desconsuelo, el disgusto, la depresión, la amargura, la agonía, la resignación, la desilusión, la decepción, la frustración, la soledad, la nostalgia, la melancolía…Evolutivamente con la tristeza se buscaba el aislamiento si se estaba en enfermo para evitar contagiar. Hoy en día la enfermedad no es solo física, también emocional. Duelos por perder un familiar, romper con una pareja, sentirse abandonado, no ganar en una competición, perder una mascota, no conseguir aquello que te propones, perder un trabajo, ciertos recuerdos y pensamientos… producen tristeza. ¿Cuándo estás triste por algo crees que te dura mucho tiempo? La capacidad de reponerse varía de unas personas a otras. Entrenar esta capacidad de recuperación y resiliencia permite vivir con más optimismo.
– Ira: Anger inspirada en un ladrillo y sus amigos, la indignación, la impotencia, los celos, la impaciencia, la envidia, la antipatía, el malhumor, el fastidio, el resentimiento, la hostilidad, el odio, el rencor, la furia, la cólera, el enfado, la rabia… permite que puedas defenderte y en ocasiones atacar cuando uno se siente amenazado física o psicológicamente. Permite posicionarte y transmitirlo, marcar tus límites. También permite avanzar en tus objetivos marcados y ser competitivo contigo mismo y los demás. Cuando te enfadas y se te pasa ¿te arrepientes de tus formas? ¿Repites el mismo patrón una y otra vez con tu pareja, compañero de trabajo, o desconocido en el semáforo?
– Asco: Disgust inspirada en un brócoli y sus amigos, el rechazo, la repulsión, la repugnancia, la aversión. Más allá del que nos ayuda a sobrevivir porque evita que comamos algo en mal estado, este es el sentido evolutivo, moldea las relaciones y evita, condiciona, aleja o dificulta relacionarte con ciertas personas, o intimar en diferentes entornos. ¿Cómo llevas tu comunicación no verbal cuando algo a alguien te da “asco”?
Todas residen en Headquater, el epicentro de la mente en la película, nuestro sistema límbico, en la realidad.
Como vemos hay muchas opciones antes que responder a ¿cómo te sientes? Bien&Mal o ¿qué te pasa? Nada. Si lo pensamos así se contesta cuando se tienen 5 años pero también a los 50…
Desdramatizar las emociones para aliviar el impacto que provocan en algunas personas es uno de los primeros pasos. Ya dijo el sabio Aristóteles “El problema de una emoción no es sentirla, sino saber cómo usarla”. La educación emocional permite que no nos secuestren nuestras emociones, nos aíslen y dificulten las relaciones con los demás y nosotros mismos. Taponar las emociones provoca que con el tiempo se expresen de modos inadecuados, en nuestras conductas, en nuestros pensamientos y en nuestro cuerpo. Así nos recuerden, que un día no les hicimos caso.
Esta producción, Del revés, va a ser un recurso y herramienta educativa. La utilizarán profesionales para sus pacientes de cualquier edad, para cursos y charlas, también los padres para ayudar a ellos mismos y a sus hijos a su gestión emocional, pero sin duda a los protagonistas, los más pequeños. Con esta película podrán entender desde niños qué les ocurre por dentro y relacionarse mejor consigo mismos y los demás.
En la peli se han dejado la sorpresa, pero está claro que la película sorprenderá a grandes y pequeños.
¿Te animas a poner cara y voz a aquello que se te pasa por la cabeza?
El reto es aprender vocablo emocional, comunicación emocional y gestión emocional y así evitar que nos vuelvan “Del revés”.
Enlaces del trailer:
Noticias enlazadas.
Intensa-mente
Saber qué le pasa a alguien por la cabeza es misión imposible pero uno de los grandes deseos de la humanidad a cualquier edad. Desde padres para saber qué piensan sus hijos, los miembros de una pareja a compañeros de trabajo. Seguro que quitaría muchos quebraderos de cabeza pero a día de hoy es imposible y ¡gracias!
Lo que sí es posible es entender cómo funciona nuestro cerebro. Acercar de una forma práctica y didáctica, los resultados de años de investigación de, es el objetivo de muchos profesionales relacionados con la mente, entre ellos, nosotros los psicólogos.
En este caso el cine recrea el mundo de las emociones con su nueva película, Del revés. Y esto es lo que ocurre, que las emociones a veces nos vuelven del revés. Ellas son las protagonistas de la película en el cine y de la película de nuestra vida. Sin emociones ¿qué somos? Nuestra psicología transcurre entre pensamientos, emociones y conductas. Interrelacionadas, se condicionan entre sí creando infinidad de posibilidades. Nunca en la historia de la humanidad se le había dado tanta importancia a las emociones. Conocerlas y gestionarlas se ha convertido en máxima prioridad, casi cuestión de estado, no solo en el mundo adulto sino en el infantil. Es evidente que cuanto antes conozca mi mundo emocional, mejor me podré relacionar conmigo mismo y con los demás.
Se ha pasado de esconder, ridiculizar o castigar estados emocionales a generarles un espacio, y a respetarlos. Ya se sabe que las consecuencias de la mala gestión emocional acaban por reflejarse en la vida personal, social, y laboral de las personas, condicionando sus vidas y la de los demás. No olvidemos que las emociones también se contagian. Se está trabajando para educar en Inteligencia emocional ya que ha quedado patente tras el gran trabajo de Goleman entre otros, que solo tener buenas resultados académicos, no es garantía del famoso éxito.
Investigadores de la Universidad de Aalto, en Finlandia han creado el primer mapa termográfico que representa cómo reacciona nuestro cuerpo cuando experimentamos una emoción. Estas imágenes ya no dejan indiferente a nadie y ayudan a asimilar y porque no a creer lo que en palabra ya se decía. Que el estado emocional incide para bien o para mal no solo en nuestra mente sino en nuestro cuerpo. Mente y cuerpo son inseparables.
La película ha elegido 5 emociones primarias para ver sus aventuras en la cabeza de una adolescente. Esas emociones comunes en la edad infantil y adulta, las traemos de serie y las compartimos con los animales. Así que han favorecido la supervivencia de nuestros antepasados. Por lo tanto si gracias a estas emociones estamos aquí y nos permiten desenvolvernos, no son ni buenas ni malas, ni positivas ni negativas, simplemente son. Lo que no gusta tanto son las sensaciones que provocan en nosotros algunas de ellas, y por ello se han etiquetado.
¿Cómo comenzar nuestro entrenamiento en Inteligencia emocional?

¡Conociéndolas! Tan importantes que son y si preguntas por ellas en cualquier formación, charla o taller, pocos responden con exactitud (la primera yo en su día). Así que vamos con las presentaciones:
– Miedo: Fear y sus amigos, el terror, el horror, el pánico, el pavor, el susto, la alarma, la fóbia… El miedo te permite salvarte de un peligro real y huir. Por ejemplo al ver que un coche se acerca a gran velocidad mientras cruzas una calle, esta emoción permite que eches a correr para evitar ser atropellado. También te activa en tus retos. Pero en ocasiones los miedos paralizan y evitan que actúes. O en otros casos se desarrollan miedos imaginarios, pensamientos que condicionan vidas enteras. Lo único que consiguen es que te hagas cada vez más pequeño y no te atrevas a dar pasos en tu mundo personal, social o laboral por miedo a… Se sabe que un altísimo porcentaje de los miedos que se tienen, no se cumplirán jamás. Y mientras él, “tu miedo” está disfrutando en tu cabeza.
¿Te atreves a hacer una lista de tus miedos? ¿o tienes miedo a conocerlos?
– Aleg
ría: Joy y sus amigas la euforia, el entusiasmo, el optimismo, el júbilo, la ilusión, el placer, el humor, y estar contento. Nos llena la vida cuando la sentimos y si surge después de situaciones que nos han llevado a estar triste se siente mejor. Celebramos gracias a ella buenas noticias relacionadas con los seres queridos, logros personales, ciertas sorpresas y pensamientos. ¿Te alegras y la expresas o reprimes tu alegría?
–
Tristeza: Sadness y sus amigos la infelicidad, el desaliento, el pesimismo, la desgana, el aburrimiento, el sufrimiento, el dolor, el duelo, la pena, el pesar, la aflicción, el desconsuelo, el disgusto, la depresión, la amargura, la agonía, la resignación, la desilusión, la decepción, la frustración, la soledad, la nostalgia, la melancolía…Evolutivamente con la tristeza se buscaba el aislamiento si se estaba en enfermo para evitar contagiar. Hoy en día la enfermedad no es solo física, también emocional. Duelos por perder un familiar, romper con una pareja, sentirse abandonado, no ganar en una competición, perder una mascota, no conseguir aquello que te propones, perder un trabajo, ciertos recuerdos y pensamientos… producen tristeza. ¿Cuándo estás triste por algo crees que te dura mucho tiempo? La capacidad de reponerse varía de unas personas a otras. Entrenar esta capacidad de recuperación y resiliencia permite vivir con más optimismo.
– Ira: Anger y sus amigos, la indignación, la impotencia, los celos, la impaciencia, la envidia, la antipatía, el malhumor, el fastidio, el resentimiento, la hostilidad, el odio, el rencor, la furia, la cólera, el enfado, la rabia… permite que puedas defenderte y en ocasiones atacar cuando uno se siente amenazado física o psicológicamente. Permite posicionarte y transmitirlo, marcar tus límites. También permite avanzar en tus objetivos marcados y ser competitivo contigo mismo y los demás. Cuando te enfadas y se te pasa ¿te arrepientes de tus formas? ¿Repites el mismo patrón una y otra vez con tu pareja, compañero de trabajo, o desconocido en el semáforo?
– Asco: Disgust y sus amigos, el rechazo, la repulsión, la repugnancia, la aversión. Más allá del que nos ayuda a sobrevivir porque evita que comamos algo en mal estado, este es el sentido evolutivo, moldea las relaciones y evita, condiciona, aleja o dificulta relacionarte con ciertas personas, o intimar en diferentes entornos. ¿Cómo llevas tu comunicación no verbal cuando algo a alguien te da “asco”?
Todas residen en Headquater, el epicentro de la mente en la película, nuestro sistema límbico, en la realidad.
Como vemos hay muchas opciones antes que responder a ¿cómo te sientes? Bien&Mal o ¿qué te pasa? Nada. Si lo pensamos así se contesta cuando se tienen 5 años pero también a los 50…
Desdramatizar las emociones para aliviar el impacto que provocan en algunas personas es uno de los primeros pasos. Ya dijo el sabio Aristóteles “El problema de una emoción no es sentirla, sino saber cómo usarla”. La educación emocional permite que no nos secuestren nuestras emociones, nos aíslen y dificulten las relaciones con los demás y nosotros mismos. Taponar las emociones provoca que con el tiempo se expresen de modos inadecuados, en nuestras conductas, en nuestros pensamientos y en nuestro cuerpo. Así nos recuerden, que un día no les hicimos caso.
Esta producción, Del revés, va a ser un recurso y herramienta educativa. La utilizarán profesionales para sus pacientes de cualquier edad, para cursos y charlas, también los padres para ayudar a ellos mismos y a sus hijos a su gestión emocional, pero sin duda a los protagonistas, los más pequeños. Con esta película podrán entender desde niños qué les ocurre por dentro y relacionarse mejor consigo mismos y los demás.
En la peli se han dejado la sorpresa, pero está claro que la película sorprenderá a grandes y pequeños.
¿Te animas a poner cara y voz a aquello que se te pasa por la cabeza?
El reto es aprender vocablo emocional, comunicación emocional y gestión emocional y así evitar que nos vuelvan “Del revés”.
Enlaces del trailer:








