Os dejamos el primer artículo para El Portal del Hombre escrito junto a Patricia Ramírez Loeffler
Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.
Benjamín Franklin.
Os dejamos el primer artículo para El Portal del Hombre escrito junto a Patricia Ramírez Loeffler
Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.
Benjamín Franklin.
Atrás va quedando esa idea del psicólogo de despacho oscuro y bata blanca y los prejuicios por decir que vas a uno. Nuestro objetivo no es que lo digas sino que te beneficies de las ventajas que tiene “poner un psicólogo en tu vida”. Que ir al psicólogo esté en tu lista de “cosas pendientes” es el primer paso.
Problemas de autoestima, falta de control emocional, problemas con la pareja, muerte de un ser querido, problemas con el control de impulsos, pensamientos obsesivos, apatía, tristeza, no saber qué le pasa a uno, estrés, ansiedad sentirse perdido, problemas de conducta, problemas con los estudios o con las relaciones familiares y un largo etc No tienen por qué ser un trastorno psicológico grave pero que necesitan de ayuda de profesionales de la salud mental. Limitan y te condicionan la vida indefinidamente en unos casos, si no te pones firme en la decisión de actuar, de ser tú el que maneje el “volante” de tu vida y no tus emociones, pensamientos o conductas. Aprender a gestionar tus emociones, aprender a pensar de forma productiva, a moldear tu actitud es clave. Y así reaccionar de forma más beneficiosa a las circunstancias o situaciones que se crucen en tu camino, esas que seguro no puedes controlar.
Las nuevas tecnologías han permitido que el psicólogo pueda relacionarse de otra forma con sus pacientes y a golpe de clic desaparecen las distancias geográficas, los problemas de horarios, la incomodidad de desplazamientos, o no saber con quién dejar a los niños y no limitarte a los psicólogos de tu ciudad o país. Por medio de una videoconferencia accedes a nuestra consulta para tratar juntos una situación que está limitando su vida. Así pues el psicólogo no solo está obligado a seguir formándose, reciclarse, si no también a acceder a las personas de forma diferente, porque su vida y sus motivos también lo son.
Consultas On Line, atención a domicilio, el mundo en la redes se abre y más con las nuevas generaciones. Hay que ofrecer nuevas alternativas a las nuevas realidades. Las propias redes acercan la figura del psicólogo con lecturas más sencillas de temas de interés. Es una forma también de conocernos antes. La información también llega por Twitter y Facebook, normalizando nuestra presencia y pudiendo leer y tomar conciencia de problemas o situaciones en las que te puedas sentir identificado. Esto puede ayudarte a que decidas actuar.
No se trata de valorar si es mejor o peor las consultas presenciales que las On Line. También depende el asunto a tratar y de las características de la persona. Se trata de dar alternativas y dar la oportunidad a esta forma de contacto que abre todo un mundo de posibilidades.
Cada vez son más los campos por los que la psicología se expande a modo de virus pero virus positivo y con distintas terapias. Hay un psicólogo para todos y encontrarlo a veces también lleva su tiempo. Y lo digo por alguna expresión tipo “fui una vez pero no me funcionó”. No olvides que magia no hacemos. Tu compromiso y trabajo son claves en tu evolución. Tu salud mental se lo merece.
Lo que no hay duda es que la psicología es una de las ramas de la salud con más aplicaciones y sobre todo cotidianas. Ámbito de la salud, clínico, empresarial y laboral, deportivo… donde hay personas hay comportamientos y por lo tanto psicología.
Reflexiones que puedes hacer para valorar las razones y los beneficios de la psicología:
1. A veces lo que duele no es el cuerpo sino la “mente”. Para lo físico está el médico y los especialistas de las emociones, los sentimientos, las limitaciones, miedos, dificultades, pensamientos, ansiedad, fobias… estamos los psicólogos.
2. Pensar que las cosas se pasarán o se arreglaran solas o con el tiempo es un sueño que no se hace realidad. Al contrario uno pierde energía, aumenta la preocupación relacionada con el problema, se cronifica y cree que ya no tendrá solución. En muchos casos el tiempo es oro. Por ejemplo en los trastornos obsesivos compulsivos TOC desde que aparecen hasta que se decide ir a un psicólogo pasan una media de 9 años. ¿De verdad es necesario que sufras durante tanto tiempo? No pierdes nada y tieneS mucho que ganar si decides acudir al psicólogo. Estás asegurándote un camino directo por lo tanto más rápido para solucionar ya sea un problema grave o cambiar hábitos en conductas o formas de pensar que pueden estar condicionando tu día a día. Estas afectan a tu vida personal, social, laboral o de pareja. Suele ocurrir que al terminar la primera cita las personas se sorprendan que han estado cómodos, tranquilos y que no pensaban que iba a ser “así”. Esto es siempre buena señal porque después alientan a los suyos para que hagan lo mismo.
3. Conocerás estrategias que tendrás de por vida. Saber analizar lo que te ocurre de otra manera, manejar tus pensamientos, saber manejar tus emociones, aprender a valorar cada momento, darte cuenta que tú eres más protagonista de lo que creías y que la famosa frase es que “yo siempre he sido así…” quedará en tu pasado. Permite no solo conocerte mejor si no crecer como persona, tengas la edad cronológica que tengas.
4. Te sentirás libre, sin ser juzgado y esto es clave porque muchas veces en tu apoyo social aunque en la mayoría de los casos te intentan animar, se tiende a juzgar. Y uno acaba no contándolo todo. Así que se junta la falta de datos con la falta de la visión de un profesional, sus herramientas y experiencia… que sí tiene un psicólogo. No confundas a tu amigo que hace de psicólogo con las funciones propias de un profesional de la psicología. Escuchar, dar consejos, o decir lo que tienes que hacer es fácil. Pero esto no es la función del psicólogo. Un psicólogo te ayuda a cambiar tu forma de comportarte por medio de tus propios mecanismos de aprendizaje y de técnicas específicas de la profesión.
5. Las pastillas no lo curan todo. Quizás el dolor de cabeza sí pero la forma de pensar no la cambian. Para eso se necesitan estrategias y entrenamiento para convertirlas en hábito. Lo que se necesita es tu participación activa lo que te dará “poder” que es lo que anima a involucrarte cada vez más en tu proceso de cambio o recuperación, mejorando tu calidad de vida. Porque todos deseamos vivir, viviendo la vida.Un aliado que te aportará pautas y herramientas para que decidas cuándo ponerlas en marcha.
Sesión de una consulta por algo que te preocupa, sesiones planificadas en el tiempo según situaciones y disponibilidades hasta tratamientos que se alargan en el tiempo por una patología determinada. Lo que está claro que el abanico de posibilidades es muy amplio antes que evitar ir al psicólogo por desconocimiento o miedo.
Tú, tu mente y tu vida se merecen ser más efectivos y allí están los psicólogos para que juntos se planifique un plan de acción que cambie tu manera de reaccionar emocional y ante tus pensamientos. La consecuencia que tu conducta será más beneficiosa y productiva en tu día a día para ti y por lo tanto para los que te rodean.
El que en su día no estuvieras preparado o receptivo no significa que no lo estés ahora. Todo es parte de tu proceso de toma de conciencia, de reflexión y de decidir actuar. Sentirse desbordado disminuye tu capacidad de reacción y de toma de decisiones, el psicólogo te puede ayudar en ese proceso, no lo tienes que hacer solo. Una primera consulta puede ser el comienzo de una nueva vida.
Siempre que lo necesites “Pon un psicólogo en tu vida”. Cada una de tus emociones, pensamientos y conductas comienza en tu cerebro, es hora de conocerlo y ser más eficaz. Que el desconocimiento no nos separe.
Quizá ha llegado el momento de tachar de la lista de pendientes ‘Ir al psicólogo’
Enlace de interés.
Os dejo el nuevo artículo junto a Patricia Ramírez en el que os ofrececemos unas pautas para que la vuelta al cole, a la rutina y los hábitos de todos, sea más fácil y ordenada.Esperamos que os sea de ayuda.
El final del verano termina con despedidas de los amigos del pueblo y la playa, tíos, primos y abuelos. El que más o el que menos ha pasado unos días fuera de la rutina del hogar. Ahora toca cambiar los chapuzones en la piscina, los paseos en bici con la pandilla y las charradas en la plaza de los pueblos, los castillos de arena, los helados y la libertad de horarios por libros y horarios más estrictos… en definitiva septiembre es sinónimo de ir al cole, a guardería o al instituto.
Como todo cambio, cuesta. Nuestro cerebro y cuerpo se han acomodado a la rutina del verano y ahora por obligación, y en cuestión de días, necesitas modificar el chip. Como padres podéis favorecer esta transición.
En una misma familia puede darse diferentes realidades por el número de hijos. El primer día de la guardería y el inicio de primaria en otro, o el cambio de ciclo, o de cole a instituto. Es importante que en estos casos no solo sea un cambio, sino una novedad y como tal hay que tratarlo. Con voluntad, cariño y paciencia todo pasa mejor.
Para ello te proponemos:
Si es pequeño podéis ir marcando en un calendario caritas alegres y que el calendario esté situado a su altura para que pueda verlo. Días antes pasad por delante de la guardería o el cole, la parada del bus…
Es importante que habléis del tema en términos positivos ¡Harás nuevos amigos!, ¡vas a aprender a leer como tu hermano!, o ¡Volverás a ver a los amigos!, ¡podrás contarles todo lo que has hecho! y ¡tus amigos te contarán lo que han hecho en verano!, ¡tu amiga te dirá qué deportes nuevos ha practicado en la montaña!, ¡sabrás qué libros ha leído! Sí, sabemos que a veces según la edad la lectura no es su fuerte pero tenla siempre presente y lee también para que vean que lo que tú predicas lo cumples, porque todo ayuda.
Todos recordamos oler los libros, forrarlos y llenar el borde de tu mesa con recortes de celo para ir más rápido, poner nuestros nombres cuidadosamente…ahora está de moda hacer sellos que valen para poner el nombre en los libros, cuadernos, uniforme y ropa deportiva. Deja que lo hagan ellos. Da igual que quede torcido, lo importante es que se lea y que ellos participen. Esto les hace sentir bien, les refuerza su autoestima. También te ahorrarás hacerlo la víspera a las tantas…
Hay que educar en el agradecimiento. Trabajar e ir al cole son derechos y motivos por los que sentirse agradecido, pero nunca una desgracia. Hay niños que no pueden ir al cole, en unos casos por la pobreza y en otros porque durante el verano mientras ellos han estado en la playa haciendo castillos, otros estaban en guerra. Esto es una realidad a la que no podemos dar la espalda. Es un hecho el que ya llevemos unos años en los que la “depresión postvacacional” ha descendido por sentirse afortunado de una misma realidad que antes era vista negativamente. Así que hay que vivir y educar en lo afortunados que somos a pesar de las circunstancias que nos rodean a cada uno.
Esas instrucciones o normas tienen que ser claras y concisas, aseguraros de que las entienden para evitar malentendidos.
Es importante destacar entre otros:
Como padres no sé cómo os desenvolvéis en las redes sociales (twitter, face, Instagram…) pero igual es un buen momento para darte de alta en algunas y así estar más cerca de tus hijos o prepararte para cuando ellos los hagan.
Buen inicio de curso escolar con comunicación, perseverancia, paciencia y coherencia.
Os dejamos las siguientes citas:
“No les evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas”, Louis Pasteur.
“Para educar a un niños hace falta la tribu entera”, Proverbio africano.
“Una de las peores cosas que se le puede hacer a un niño es no atenderlo”, Javier Urra.
Os dejo este comic de Ceapa como herramienta para trabajar de forma divertida según los meses del año, una temática diferente, con alumnos o vuestros propios hijos. Espero que os sirva.
Y esta divertida agenda escolar para este curso, con calendario, hoja de notas y los derechos asertivos básicos que tienen que tener en cuenta los adolescentes.
Os dejo el nuevo artículo sobre sueño infantil escrito junto a Patricia Ramírez para la Fundació Roger Torné en el que ofrecemos pautas para conseguir educar el sueño de los más pequeños.
Que un niño esté de mal humor, con rabietas o apático puede esconder detrás ciertas necesidades básicas no cubiertas como tener hambre, un estado febril o sueño, que se transforman en problemas de conducta o comportamiento. Una de las “misiones” como padres es saber detectar ese estado y elaborar un plan de acción para que en cierta medida no se repita o podáis tener mayor control sobre ello.
En el caso del sueño es necesario conocer:
Con esta información y estableciendo la rutina adecuada, el niño podrá rendir mejor en la guardería, el cole o en el parque, al igual que los adultos lo hacemos en nuestro trabajo, vida social y familiar. Descansar y tener un sueño reparador asienta la memoria registrando la información del día, ayuda a tener un buen estado de ánimo y a seguir creciendo mientras el niño duerme.
Desarrollar patrones de sueño saludables, que ir a la cama no se convierta en una guerra cada día y educar en este hábito, es clave en el desarrollo de los peques de la casa. Además, participa en el control del sobrepeso y la depresión infantil.
Para ello te ofrecemos estas pautas que te ayudaran a desarrollar el hábito de dormir de tu hijo:
1-Personaliza un ritual de unos 20 minutos: en unos casos puede ser el lavado de los dientes, otros un baño, otro hacer pis y en otros leer un cuento (con lo que se favorece a la vez el hábito de la lectura), ayudar a tomar conciencia de las cosas positivas del día, una canción, la escucha de una melodía, un masaje, técnicas de respiración, imaginación guiada (que flota, que nada como un pez…) de este modo inducirles a sensaciones agradables que relajan para posteriormente ir a la cama y dormir. De este modo esa rutina en la acción prepara la mente y el cuerpo del niño para saber lo que va a continuación sin decírselo.
2-Nada de prisas: estas acciones previas son momentos de tranquilidad, que aportan seguridad al pequeño. El organismo no necesita activarse en estos momentos. Así el niño podrá llegar tranquilo a la cama y no le cueste dormir.
3- La televisión, videojuegos y móviles también activan el cerebro, así que no son recomendables en el periodo de tiempo entre cenar y dormir. Y menos utilizarlos dentro de la cama. Su luz altera el ritmo del reloj biológico (a cualquier edad).
4- Fomenta que poco a poco aprenda a dormirse solo y sea consciente de ello, valorándoselo por la mañana. Esto facilita que si se despierta durante la noche sepa cómo dormirse sin reclamaros por no saber qué hacer. Así favorecéis su autonomía.
5-Evita que se duerman en el salón o en vuestra cama y sea llevado a la suya dormido, porque no toma conciencia ni aprende el hábito.
6-Educa que la cama es para descansar, no para jugar. Así evitas darle la información contradictoria.
7-El gesto y tono en el que te diriges a tu hijo también condiciona que vaya a la cama con unas emociones u otras. Cuidar estos aspectos facilita un ambiente más propicio fuera de tensiones.
8-Dormir es una necesidad, no un castigo. Borra de tu repertorio el “castigado y a la cama”. Lágrimas y enfados no son “buenos ángeles de la guarda”.
9- No refuerces sus desvelos con muestras de cariño como abrazos y besos, comida, pasarlo a vuestra cama… porque interpreta que el despertarse tiene un “premio” que de otra forma no conseguiría. Eso sí, unas palabras de comprobación para saber si la causa del desvelo es algún dolor físico, una pesadilla, recordar que ingiera agua o unas palabras de calma, pero que entienda que lo que esperas de é es que se vuelva a dormir.
10-Lo que valió con el mayor no tiene por qué valer para el siguiente, recuerda que aunque son tus hijos son personas distintas, con diferentes gustos.
11-Establece un horario, tanto para la siesta si le corresponde, como para la hora de irse a dormir por la noche. El horario depende de la edad. El niño no puede irse a la cama a diferentes horas. Algún día del fin de semana y por algo excepcional o según periodo estival, los horarios pueden flexibilizarse, pero tienen que ser los mínimos.
12-Cuida el escenario porque es igual de importante: luz, temperatura (entre 16 y 22 grados constante), humedad, olores a esencias relajantes como la lavanda (unas gotitas en la almohada), un colchón y almohada adecuados, que duerman solos en su propia habitación, que haya sido ventilada y que la ropa de la cama y el pijama se adecuen a las necesidades del momento.
13-Respeta las necesidades de los más pequeños para sentirse seguros y cómodos en su “viaje nocturno”: unos necesitan su chupete, otros crecen y quieren muñecos, otros necesitan un punto de luz, o que la puerta no se cierre…
14-El deporte es mejor realizarlo lo más alejado de la hora de dormir para no sobreactivar y también porque su práctica eleva la temperatura del cuerpo.
15- Cuida la ingesta de alimentos y bebidas estimulantes; evitar el chocolate como “premio” a horas nocturnas, por el contrario los hidratos de carbono, calcio y vitamina B tienen propiedades sedantes. Es bueno que tengan agua a mano, un botellín para evitar que se derrame con un vaso.
16-Observa su comportamiento al despertar, puede darte pistas de si tu hijo ha descansado o está irritable.
Dormir alimenta a los niños y necesitan un sueño de calidad. Son los hábitos los que permiten que tu hijo descanse y no solo duerma. De este modo fomentas un adecuado crecimiento, desarrollo y bienestar físico y psicológico.
Destacar que el “lado más oscuro de la noche” lo pueden protagonizar las pesadillas y los terrores nocturnos, que forman parte de los Trastornos del Sueño (Parasomnias). No son trastornos importantes pero un asesoramiento o intervención psicológica y paliar los efectos secundarios que producen es recomendable. No dejes que sea solo el tiempo el que lo solucione.
Papás no olvidéis finalizar la despedida con vuestro hijo cada noche con algunas de estas frases que proponemos:
Un besito cariño…
Te quiero, descansa…
Felices sueños…
Escucha tu latido y tu respiración…
Hasta mañana pequeño…
Patricia Ramírez Loeffler
Yolanda Cuevas Ayneto
Os dejo este interesante artículo de la Fundación española del corazón.
La natación forma parte de los ejercicios isotónicos o dinámicos recomendados para los enfermos del corazón, debido a que en su ejecución se mueven grandes masas de músculos de todo el cuerpo y suben con menos brusquedad la tensión y el pulso. Sin embargo, cada paciente es diferente, de allí que hagamos las siguientes precisiones:
La natación consiste en desplazarse sobre la superficie del agua. Cualquier edad es buena para nadar, sólo que se recomienda desarrollar una buena técnica, para que el coste energético no sea elevado y poder aprovecharlo plenamente.
Para que la natación tenga efecto en nuestro organismo debe practicarse al menos tres días por semana durante 50 minutos. Una intensidad entre el 65 y el 85 por ciento de la Frecuencia Cardiaca Máxima (FCD) produce efectos beneficiosos en el sistema cardiovascular y respiratorio. La FCD se calcula con una ecuación muy sencilla así: (220 – edad) x 0,65.
Tenía que ser el Mundial del 2014 para que Luis Suarez repitiera una reacción impulsiva “morder” a su rival y la noticia diera la vuelta al mundo de formas muy diferentes. El debate de si forma parte del repertorio de conductas propias de ciertos jugadores que traspasan los límites permitidos y que el ojo humano del árbitro no puede captar o si se trataba de algo más ha acaparado medios de comunicación lo que ha llevado al interés general de una forma especial.
Es usual ver que ante situaciones de estrés o alarma los jugadores reaccionen de forma impulsiva, es el sistema límbico el que maneja las emociones de manera primaria pero la racionalidad y reflexión es capaz de frenar los impulsos agresivos y esto puede entrenarse.
Ha sido la tercera ocasión en la que el jugador reacciona de forma impulsiva y agresiva lo que hace pensar que los castigos anteriores, por otro lado necesarios como primer paso, y su arrepentimiento no consigan eliminar la conducta. Reaccionar de forma impulsiva consiste en actuar sin pensar, sin planificar, por placer y sin ser conscientes del daño propio y ajeno que se puede causar. La persona experimenta una sensación de malestar y sensación de tensión emocional que alivia cometiendo el acto. Durante la acción tiene sensaciones placenteras y liberadoras y posteriormente puede haber sentimientos de culpa o arrepentimiento.
Las personas que sufren el Trastorno por control de impulsos tienen problemas con el control de sus impulsos, como piromanía (incendios intencionados), cleptomanía (robo de objetos), tricotilomanía (arrancarse el cabello), ludopatía (juego patológico), onicofagia( morderse la uñas), compra por impulso, dermatilomanía (rascar o pellizcar la piel) o el Trastorno Explosivo Intermitente. En este trastorno, los episodios aparecen de forma aislada y el grado de agresividad es desproporcionado a la situación que lo origina.
Las causas de este trastorno pueden ser debidas a diferentes factores ambientales y biológicos. El entorno, la genética y la química cerebral relacionada con la serotonina pueden haber orquestado el desarrollo del trastorno.
Para ser diagnosticado de Trastorno Explosivo Intermitente, se analizan los comportamientos para saber si cumple con los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) o en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).
En relación al tratamiento la terapia cognitivo-conductual permite identificar situaciones, trabajar pensamientos y percepciones irracionales, reconocer impulsos, tener mayor nivel de conciencia, manejar la ira y el control de respuestas inadecuadas, así como gestionar el estrés que acompaña a los episodios. De este modo ir disolviendo el impulso reflejo condicionado que impide controlar las reacciones.
Las consecuencias a modo de castigo han sido nuevos partidos sin jugar, esta vez nueve así que dice adiós al Mundial, cuatro meses de sanción que le impedirá entrar en un estadio y hasta Octubre no podrá volver a jugar con las consecuencias que a nivel físico y emocional conlleva y una multa millonaria. Por otro lado quedan comprometidos sus contratos con marcas entre otras de ropa deportiva que no quieren que relacionen su producto con conductas violentas y su inminente futuro profesional. Pero lo más importante es la toma de conciencia del jugador y que su entorno le ayude a ver la necesidad de ayuda profesional y realizar una evaluación, diagnóstico y tratamiento, y aprender a reflexionar antes de actuar y no sobrepasar los límites de forma impulsiva y violenta. Los castigos y el arrepentimiento son insuficientes para resolver este trastorno de la personalidad. Justificar o quitarle importancia a estos sucesos por parte de familiares, amigos, compañeros o entrenadores no son la ayuda que necesita para a iniciarse en su proceso de cambio y trabajar la capacidad para convivir con la frustración y otras emociones en su deporte y en su vida personal. Si finalmente se pone en manos de profesionales el mordisco “habrá merecido la pena” y en un futuro agradecerá los malos momentos que puede estar pasando ahora.
Artículo para la Revista argentina, Para ti.
Escrito por Patricia Ramirez Loeffler @Patri_Psicologa y Yolanda Cuevas Ayneto @YolandaCuAy
http://www.youtube.com/watch?v=I1101iGYji4
Os dejo el último artículo escrito junto a Patricia Ramírez Loeffler para la Fundació Roger Torné.
En el se ofercen pautas para que la hora de la comida no sea un “martirio”
Padres ¿os suena esta frase? “este niño no me come nada”. En esta frase se esconde contenidos como:
La mayoría de las veces sois los padres con vuestro estilo de vida, costumbres y educación, los que organizáis la alimentación de los niños. Pero falta atender a los cambios evolutivos en su desarrollo, emocionales como puede ser la vuelta al cole, final de curso o la llegada de un hermano al hogar y necesidades físicas como realizar determinados deportes que exigen diferentes esfuerzos físicos.
Una cosa es hacer menús por antojo de los niños y otra, saber adaptarse a las necesidades de ellos. La comida puede ser la misma para los hermanos pero no la cantidad, y eso no significa que el que menos coma “no come nada”. Durante el año los niños pasan por etapas de desarrollo físico y emocional que condicionan su alimentación y hay que saber detectarlos.
Es importante que como padres sepáis sobre pautas de alimentación según las edades de los niños y chavales. Y que reflexionéis sobre la importancia que tiene lo que hagáis en los hábitos que van a adquirir desde niños para su futura vida adulta e independiente. Sois modelos de conducta y los hábitos alimentarios se adquieren en la infancia y principalmente en vuestra casa. La alimentación es un acto voluntario y consciente que se puede educar y modificar y aquí los padres sois los protagonistas.
Nuestro reto es conseguir no vivir con amargura las horas de las comidas de los hijos.
Si ciertos comportamientos no se producen en el comedor del colegio ¿Por qué ocurren en casa? Para facilitaros la tarea aquí van unas pautas que pueden daros un orden y esquema de qué hacer:
Antes de comer:
No vale que un día se coma en la cocina, otro en el salón, hoy de excursión por el pasillo, y mañana en el sofá viendo dibujos animados.
Durante la comida:
Todas estas pautas hay que seguirlas cada día, con paciencia. Sabemos que a veces es difícil pero es la clave y tus hijos lo necesitan. Te tienen que ver convencido y ser perseverante, que no cedes, y al final su cerebro lo asimila. No todos los niños son igual de constantes, así que si el tuyo insiste, alégrate porque esa misma perseverancia la utilizará para otras actividades de su vida. No es bueno que los niños sean obedientes a la primera, es bueno luchar por lo que uno quiere. El “hazme caso a la primera” no tiene que estar en vuestro repertorio de frases. Ni los adultos las cumplen así que ¿por qué lo iban a hacer los niños? Recuerda inculcar el hábito de las 5 comidas: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.
Finalmente, ten en cuenta que estas pautas de hábitos saludables contribuyen a promover la salud de los tuyos y prevenir enfermedades.
Como veis es un tema serio de gran trascendencia, papás ¿comenzamos una dieta variada, saludable, equilibrada, con paciencia y amor?
Patricia Ramírez Loeffler
Yolanda Cuevas Ayneto
Les dejo enlazado el artículo escrito junto a Patricia Ramirez para la Fundación Roger Torné, en Inspira Online Magazine
Es la hora, recoge los juguetes, no te has hecho la cama, el baño así no se deja, los platos no salen solos del lavavajillas, deja las cosas como te las encuentras, los zapatos no van al zapatero si tú no los metes… “uffff el día menos pensado me cojo la maleta y no vuelvo”.
Si tienes hijos te resultarán familiares estas frases y si no puede que las hayas escuchado en tu infancia o adolescencia.
La convivencia entre personas no es fácil y por ser padres e hijos no tiene que surgir de forma natural. Una de las responsabilidades que tenéis como padres es la disciplina relacionada con las tareas en casa. Se trata de que entiendan los beneficios de colaborar sobre todo en la adolescencia, moldear acciones desde pequeños y que el incumplimiento tiene consecuencias, independientemente de la edad. Así que vuestro objetivo es que desde pequeños fomentéis unos hábitos que ayuden a:
Pasos a seguir para fomentar la disciplina en casa:
A cualquier edad pueden llevar la ropa al cesto de la ropa pero no tenderla. Eso sí, fomenta el trabajo en equipo entre hermanos y en la igualdad. ¡Nada de tareas de chicas y de chicos! El pequeño saca la ropa y da las pinzas para que el mayor tienda. Adapta también las tareas a sus características, iniciándoles en las más llevaderas. Así se favorece la colaboración y ya llegará el momento de aprender las tareas menos agradables. Pon sobre la mesa diferentes tareas como sacar al perro, o rellenar su bebedero y comedero, regar las macetas, poner y quitar la mesa, sacar la basura, hacer la cama…y entre hermanos también pueden pactarlo, así educas en la resolución de posibles conflictos.
Asegúrate de que habláis en el mismo idioma, la “habitación recogida” para vosotros tiene un significado y para los hijos otro. Hay que ajustar posturas y definir qué supone tener el cuarto recogido, que significa portarse bien, que es ayudar en casa, que implica ser responsable.
Las negociables dan sensación de control a los hijos, generan un mayor compromiso y fomentan su cumplimiento porque han colaborado en su diseño.
No tengas miedo al “conflicto”: es necesario y os permite crecer como familia y como persona. Aprender a negociar es una de las asignaturas en familia que más enriquecen.
No ayudan:
3.”La ley del hielo”, es decir dejarles de hablar. Fomenta la distancia por falta de comunicación y los sentimientos de culpa.
Esperamos que esta lectura os ayude en vuestra labor de padres y sobre todo a disfrutar de los hijos.
Os dejo este artículo sobre el hábito de la lectura escrito junto a Patricia Ramírez Loeffler.
Educar en el Hábito de la lectura
Hablar de hábitos saludables es hablar de acciones que a base de repetirlas las conviertes en tu rutina y forma parte de tu filosofía de vida. Crean el guion de tu día a día que determinará la historia de tu salud física y emocional a corto y largo plazo. Una buena alimentación, realizar ejercicio, tener y saber disfrutar del tiempo de ocio son algunas rutinas mental y físicamente sanas. Ocio es distracción, diversión, alegría, esparcimiento, juego… Hoy en día, en la llamada era digital, la televisión y su variedad de canales, programas y nuevas series, el ordenador, la consola y los infinitos videojuegos forman parte del tiempo de ocio de vuestros hijos. Se convierten en protagonistas en sus vidas. Los niños pasan una media de entre tres y cinco horas, cuando lo recomendable es una o dos según la edad. Este hábito quita tiempo para otras actividades necesarias y enriquecedoras como es la LECTURA. Porque leer es apostar e invertir en cultura, rapidez lectora, mejora de la comprensión, incluso facilitar el proceso de aprendizaje.
Si tratas de educar a tu hijo para que lea, porque sí, porque lo dicen en el cole o porque existen libros obligados, estarás asociando la lectura a algo negativo. Si como padres no educáis en el hábito de la lectura desde otra perspectiva es muy difícil que haya espacio para los libros, para la creatividad y para los beneficios que aporta. El objetivo no es apartarles de la realidad audiovisual en la que viven, sino que se eduquen desde pequeños en la compatibilidad y no excusión de estas diferentes actividades.
¡Adelante con la misión! Consiste en que iniciéis y fomentéis las costumbres en relación al uso que vuestros hijos hacen de la tecnología. Y con ello evitar el mal uso o abuso de la misma, que dificulta e impide otras actividades de ocio y tiempo libre como la lectura. Desde muy pequeñitos se les puede ayudar a elegir libros, fomentar el espíritu crítico, diferenciar realidad y ficción, enseñar a establecer los tiempos para las diferentes actividades y el uso de los libros como complemento a lo que se ve en la televisión.
En muchas ocasiones desde niños tras un enfado o algo mal hecho los padres ordenáis que vayan a su cuarto castigados y se pongan a leer. De este modo los niños aprenden que la lectura se obliga y se ordena en los momentos negativos. Nunca hay que usar la lectura como un castigo.
Desde niños podéis sugerir en familia espacios para la lectura, igual que decidís dar una vuelta en bici, ir al parque o hacer una excusión. Lo importante es que lo vivan con naturalidad, sin sentirse forzados, que sintáis que se disfruta del ambiente de la lectura, que sea algo apetecible y que les emocione. Podéis leer antes un capítulo con el fin de promover debates y comentarios al respecto, lo mismo que realizáis con las series, deportes o documentales. Ellos son los que tienen que elegir su libro o el libro a ellos, bajo supervisión, sí, pero no el que te guste a ti. Respeta que a tu hijo no le guste el mismo libro que a ti. Tu hijo no eres tú.
Es importante también que seáis flexibles y decidan en qué horario quieren leer, imponer no facilitará que lo hagan. Y esto implica la opción de lectura digital por ordenador, en ebooks, en los móviles… donde se desarrollan otras capacidades. Porque la información hoy en día tiene varios formatos. Lo mismo ocurre con el lugar dónde se practique, se puede leer en una mesa bien sentados con atril, pero también tumbados, en el sofá, en la alfombra, en el césped, en el parque, en la playa, en el coche…
Tenéis que transmitir la lectura como hábito saludable por sus virtudes para la salud física y emocional, y no focalizar la lectura solo como beneficio académico y aprendizaje. Que los niños vayan comprendiendo los diferentes beneficios, facilitará su práctica:
• Reduce el estrés a cualquier edad. A los 6 minutos de inmersión lectora la tensión muscular y el ritmo cardíaco disminuyen, porque disuelve las preocupaciones como cualquier acto creativo, pintar, escribir una historia…
• Leer antes de dormir ayuda a conciliar mejor el sueño. Así que es conveniente para la rutina de higiene del sueño.
• A la larga, según un estudio publicado en USA Today, las personas con hábito a la lectura tienen menos riesgo de enfermedad de Alzheimer. El cerebro se beneficia de la lectura y con él la memoria, ya que al mantenerse activo se fortalecen las conexiones cerebrales aumentando la reserva cognitiva. Lo que ayuda al retardo de las enfermedades neurodegenerativas.
• Leer aumenta la capacidad de respuesta porque obliga a al cerebro a pensar, lo activa y relaciona conceptos.
• Leer potencia la empatía, leer historias implica vivir emociones de otras personas. Su práctica facilitará la habilidad de intuir los estados emocionales de las personas en la vida real.
• Despierta la curiosidad y ayuda a las relaciones sociales, porque aporta nuevos temas de conversación que hace más interesantes a las personas.
Hay que fomentar el libro como un objeto familiar, como una prolongación del niño, como un “amigo”, no como un objeto de decoración. Se puede manosear, doblar, subrayar, tiene que hacerse nuestro. No hay porque dejarlo intacto como un cuadro. No pasa nada porque se manche con el verde de la hierba o con una gota de zumo…
Dar ejemplo es la mejor herramienta que les podéis ofrecer. Si ven que disfrutáis, será más fácil que quieran compartir esa curiosidad y el intercambio de ideas.
Igual que vas al parque, ve a una librería infantil, a una biblioteca, que miren libros, que lean un ratito y que vean que acercarse a los libros no son horas de riñas para aprender a leer. No relaciones la lectura con esas frases incansables de “hijo repite que lo has dicho mal…hijo repite que lo has entonado mal…” porque esto agota a cualquiera, y les aleja de los libros. Acelerar los procesos formativos no es bueno. Quizás así aprendan rápido a leer pero ¿de qué les sirve si luego no leen?