Os dejo el PDF
publicado en el Heraldo de Aragón sección escolar sobre Disciplina Positiva.
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publicado en el Heraldo de Aragón sección escolar sobre Disciplina Positiva.
Os dejo el enlace al artículo que he realizado para Cómete el Mundo sobre la alimentación consciente, beneficios y pautas.
Todos conocemos la frase “eres lo que comes”, pero hay que añadir “y el modo en que lo comes”.
La vida acelerada y aderezada de presión y con una pizca de exceso de responsabilidades, no se lo pone fácil al hábito de comer de forma saludable, y se traga o engulle la comida. Se necesita reflexionar sobre la relación que se tiene con la comida y trabajar el cambio para fomentar salud y bienestar.
Comer de forma mindfulness, con conciencia, con atención plena, entrena a tu cerebro para comer sin impulsividad, saboreando, escuchando al estómago y a las señales internas que invitan a parar o a seguir. Una experiencia que involucra la mente, el cuerpo y el corazón.
Pero cuando se come desconectado, con el piloto automático todos esos sensores están apagados y la experiencia cambia. El plato queda vacío sin pensar, sin darse cuenta del proceso. Esto ya es una pista de que algo no funciona.
Por otro lado la comida tapa o enmudece a las emociones, el hambre psicológico o emocional se confunde con el físico que luego promueve sentimientos de culpabilidad. Son alimentos reconfortantes, normalmente dulces. Como una máquina del tiempo, llevan a la infancia porque están asociados al cariño materno o paterno o a las recompensas y cómo nos hacían sentir. Se busca a través de ellos, en ocasiones de forma compulsiva, la regulación emocional de la tristeza, el cansancio, el enfado, la frustración… Estos alimentos elevan la glucosa y también promueven cambios de humor, estrés y bloqueo mental.
Mindfulness abre los sentidos a una nueva experiencia con la alimentación. Entrena el espacio entre lo que tus ojos desean según tus emociones y lo que el estómago necesita, tan necesario cuando unas ganas arrolladoras inundan tu mente por “engullir” algo.
Mi propuesta mindfulness para conectar el cuerpo es la siguiente:
En los casos de Trastorno de Alimentación, que van en aumento, existen restricciones cognitivas, desbordamientos emocionales que impiden pensar. Así que es necesario trabajar desde lo corporal. Mindfulness de forma complementaria a otras terapias, permite trabajar de abajo a arriba y es muy beneficioso en el proceso terapéutico. El escaneo corporal o body-scan permite la observación del cuerpo, ayuda a sentir y tomar conciencia para modificar la alteración del esquema corporal. Los ejercicios Hatha Yoga aumentan la conciencia interoceptiva que da información del propio cuerpo.
Mindfulness trabaja el aquí y ahora dejando tranquilo e inactivo el pasado y el futuro. Para ello se centra en el trabajo con las emociones, entrenando y permitiendo la regulación de la experiencia emocional, impidiendo el secuestro emocional que desregula y aumentando la ventana de tolerancia. Trabaja con los pensamientos observándolos sin juzgar, debilitando el proceso rumiante, ese dar vueltas a las cosas y trabaja con las sensaciones corporales que dan información real al momento.
Se trata de desarrollar una alimentación que promueva la salud y bienestar desde la práctica de mindfulness.
Para ello te animo a comer de forma consciente y sin juzgar en alguna comida, durante unos minutos, un alimento y compartas en nuestras redes sociales tu experiencia.
Audios mindfulness: aquí
Os dejo en PDF mi artículo sobre los grupos de Whatsapp de los padres en los coles (o clubes deportivos). En él se ofrecen pautas y reflexiones para que esos grupos sumen y no resten en las relaciones y en la educación de los hijos.
Espero vuestros comentarios, reflexiones y aportaciones. Os deseo a todos un buen curso escolar!
Los padres tenemos la obligación de reflexionar sobre cómo afectan las nuevas tecnologías a nuestra comunicación y elaborar nuevas pautas de comportamiento para que su uso sume y no reste en la educación de los hijos. Por eso, Antes de crear un grupo escolar de whatsapp, Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y el deporte, especialista en disciplina positiva del aula y familia, explica que “debemos plantearnos siempre cuál es el verdadero motivo que nos empuja a hacerlo y , sobretodo, qué van a aprender, qué les vamos a enseñar a nuestros hijos con este sistema de comunicación que, como madres o padres, estamos utilizando. Los grupos de Whatsapp escolares, verdadera pesadilla de muchos padres, fomentan la observación pasiva, el cotilleo, los rumores y el conocimiento de información poco o nada relevante, además de que nos roban mucho tiempo, al tener que revisar cientos de conversaciones, por si hay algo supuestamente importante.
Estas pautas, que nos ofrece la psicóloga, nos ayudarán a tener un mejor uso de la aplicación:
Ataques terroristas que unen al resto del mundo. Un mundo en el que la información llega casi al instante, en el que en ocasiones no hay filtros y la crudeza visual es una realidad, no podemos olvidarnos de los niños.
Su edad y madurez van a condicionar que entiendan las razones por las que el ser humano, jóvenes que apenas rozan la mayoría de edad, con frialdad, con armas de fuego, con armas blancas, explosivos en su cuerpo o con vehículos arrasan y matan sin contemplaciones. Insensibles a las caras de súplica y terror de las personas que se cruzan en su camino. Este tipo de muerte ha llegado a la civilización, no es cosa de “otros” ni de películas. La realidad supera la ficción desgarrando al alma de millones de personas uniéndonos al pensamiento de “podía haber sido yo” y esto es lo que más dolor y miedo genera.
La realidad social es cada vez más compleja y multicultural y necesita una educación que fomente la cohesión social y valores compartidos, el diálogo, la igualdad, la convivencia y el respeto. Hay que educar a nuestros jóvenes que son el futuro, en la tolerancia, y alejarse de toda la discriminación y forma de violencia como medio para conseguir o solucionar un conflicto. Los valores se aprenden desde casa y siguen en los colegio y es necesario que no solo se predique sino que se practique e interiorice desde la más pequeña conducta.
El colegio es el primer escenario de convivencia donde coexisten ideologías y culturas de forma obligada. Educar para aceptar lo diferente y no criticarlo o menospreciarlo educando en eternas comparativas son los deberes fundamentales esta vez de padres, madres y profesores con un sistema educativo adecuado. Para ello se necesita ser abierto de mente y corazón, tener o desarrollar habilidades y valores. Como el respeto, la aceptación y cumplimiento de normas comunes y estilos de vida, respeto a la diversidad, capacidad para resolver de forma pacífica tensiones y conflictos. Si los adultos no nos preparamos para esto ¿Cómo vamos a educar? ¿De qué sirve tanto estudiar y tanto título si luego tenemos un mundo lleno de conflictos, miedo, caos y muertes?
En ocasiones los padres por evitar sufrimiento intentan aislar de la realidad como ocurre cuando un ser querido fallece. Esta reacción es contraproducente y no educa para otras situaciones similares. Conversaciones entre familiares, amigos, en el autobús, metro o tranvía, en el colegio, televisión, redes sociales… hacen que sucesos de estas características estén 24 horas. Como padre y madre tiene que acompañar en estos momentos y hablar de lo que ha sucedido adaptando la información a su edad, no fomentando la pasividad o el aislamiento.
De nada sirve educar en conocimientos si no educamos en la igualdad, la tolerancia, la diversidad y la no violencia. Educar en valores es asignatura pendiente en un mundo tan avanzado en otras materias. Sin valores no se puede vivir en paz.
Y del mismo modo que a los niños se les dice que han sido personas muy muy muy malas, hay personas muy muy muy buenas que han ayudado a los que estaban heridos, asustados, y perdidos…que siempre hay gente dispuesta a ayudar en los peores momentos. Y tener siempre claro que se ayuda antes que grabar o hacer fotos.
Adjunto este enlace de la Visión pediátrica de la Dr. Amalia Arce.
Aquí donde incluye además de mi artículo otros de interés junto a su visión. Gracias.
Os dejo el enlace al artículo donde he colaborado.
Os dejo mi colaboración en Gizmondo en Español gracias a Victoria Pérez. Aquí.
Os dejo este enlace publicado hoy en el periódico Heraldo de Aragón. Os ayudará a crear ese espacio para que los niños y no tan niños puedan regular sus emociones y así poder pensar, reflexionar, tomar deciciones etc…
El lugar de calma se centra en la emoción, el Rincón de pensar se centra en el pensamiento. Si uno no se calma no puede pensar.
Disfrutad todos de su creación!
Dueño de mis emociones
“Hoy, seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo, me lanzaré adelante.
Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro, levantaré mi voz.
Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.
Hoy, seré dueño de mis emociones.
Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.
Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida,
recordaré hambres pasadas.
Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.
Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.
Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.
Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.
Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.
Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.
En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones”.
Og Mandino
Os dejo mi columna en Marca 27.01.17 en la sección#EntrenateParaLaVida de Patricia Ramírez
Os dejamos también nuestra sección en IAPD
Llevar 40 partidos sin conocer la derrota te permite saborear el triunfo, sentirte grande, querido, poderoso y orgulloso de tu trabajo, y el de tu equipo. Saborear las mieles del éxito aumenta tu seguridad y confianza y con ello nuevos retos. El ya conseguido, igualar a la legendaria racha del Nottingham Forest.
Pero la mente puede relajarse de tanto empacho de victorias, lo que hace que el nivel de alerta descienda y con él muchas de las variables psicológicas que acompañan al deporte. Motivación extra al rival, porque ser el equipo que rompe la racha o la mantiene tiene un plus. También la presión por igualar o superar a otros equipos en esas rachas de partidos sin perder hace que la atención se desvíe y se comience a hablar en términos que no ayudan. “Es muy difícil seguir esta racha”, “en cualquier momento esto cambia”, “ya se sabe cómo es el fútbol”…expresiones que empiezan a generar nuevas rutas en el cerebro compatibles con la inseguridad y que aumentan la presencia de errores y desconexión.
Ganar y perder son dos caras de una misma moneda que no se tratan con los mismos criterios. Cuando se pierde se analiza todo con lupa y se multiplican las informaciones que debilitan y cuando se gana se da por hecho. Tener claro todo aquello que hace que se gane, permite focalizar en lo que tenemos que seguir haciendo.
Para seguir en la ruta mental que suma y reforzarla:
1. Ten presente lo que sabes hacer, verbalízalo, escríbelo. Revisa tus jugadas esas que te demuestran lo que eres capaz. La confianza en uno mismo y en el equipo se alimenta y es el pilón de aguante ante las tempestades.
2. Acepta lo pasado y no le des más vueltas, ¡no es un balón! Atraparte en lo que podías haber hecho y no hiciste no cambia el partido pasado. Utiliza esa información para la nueva oportunidad y…sigue jugando.
3. Refresca el lenguaje que apoye tus acciones. Un lenguaje de duda confunde al cerebro, lo paraliza y lo condiciona. Si hablas en términos “que no me pase otra vez” acabará ocurriendo. El cerebro no lee la palabra “no”. Pónselo fácil.
4. Saca lo mejor de tus compañeros dentro y fuera del campo, no hay que dar protagonismo a los errores, ni lanzar reproches, gastar energía en excusas, ni hacer gestos que hacen sentir culpables a los compañeros. La culpabilidad llama a la inseguridad y esta no sabe hacer buenas jugadas. Las emociones surgen pero también se crean.
5. Tú atención tiene que estar en cada jugada, en cada balón, en cada mirada y gesto de tu compañero y rival. Como si nada más existiera. Estar presente en tu juego con todos los sentidos aumenta el disfrute y la eficacia deportiva y así es como la práctica de Mindfulness o Atención Plena está ayudando a los deportistas.
El cerebro se acostumbra a la victoria y nos hace creer que es fácil. No solo al deportista, aun sabiendo lo que cuesta, sino a la afición. Ahora es momento de devolver las alegrías que han dado partido a partido en forma de APOYO.
Os dejo el artículo PDF publicado en el Heraldo de Aragón Sección Escolar sobre los beneficios de Mindfulness en los niños, nuestro futuro.