cohesión

Cohesión y valores desde los primeros entrenamientos.

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Se sabe de la importancia de la cohesión grupal y los valores en la base de un buen equipo.

Os dejo el artículo escrito junto a Patricia Ramírez Loeffler para la web OkPatines.

Seguridad y confianza variables que deseas que te acompañen en la vida y en el deporte. Pero ¿cómo trabajarlas para que sean pilares en tu día a día? La seguridad y la confianza no surgen de la nada, no son el resultado de comentarios del tipo  “venga ten confianza en ti que saldrá” o “tienes que confiar más en ti”. A la confianza todos la quieren tener de su lado, pero el problema está en cómo conseguirla y mantenerla.

 

Seguridad y confianza se alimentan, entre otros, de experiencias positivas vividas que potencian tus capacidades. Cada vez que confirmas y experimentas que has sido capaz de realizar aquello que te proponías, te sientes bien y seguro. Se trata de que el trabajo y las horas de esfuerzo se traduzcan en tu mente en recuerdos de lo que sí eres capaz de hacer. La percepción de control en lo que haces es la base de tu confianza y seguridad.

 

Cuando te enfrentas a un nuevo reto, tu mente busca en la base de datos del cerebro qué experiencias has vivido que te permiten ser apto para repetir y poder alcanzar tus objetivos. En definitiva, la mente busca situaciones y fortalezas que permitan que tu confianza sea óptima. Y esa confianza es el resultado de tu pasado y de la percepción que tienes de ti mismo.

 

El primer paso es recordar la vez que fue posible o la última vez que te enfrentaste a ese reto y te acercaste a tu objetivo. Este recuerdo te hace sentirte más orgulloso, más seguro con más confianza y por lo tanto te prepara para repetirlo. Analizar y tener presente qué hizo posible ese logro es fundamental para ordenar los pasos en los siguientes intentos. Se trata de buscar en tus fortalezas lo que te hace capaz, tener claro que dentro de ti existen una serie de capacidades, una actitud y un talento que, si lo trabajas, te puede llevar al éxito. Si no sabes qué tienes dentro, si desconoces el locus de control interno, no serás capaz de repetir y darle valor a lo que te lleva al éxito. Tienes que tomar conciencia de lo que haces correctamente, el por qué y así crear tu ruta hacia lo que te propones.

 

Todo lo que dependa de ti mismo tiene que ser trabajado. Tienes que centrarte en el presente, en lo que tienes que hacer en cada momento, en lo que depende de ti, y a la vez, dejar de prestar atención a todo lo demás, a lo que resta energía y tiempo; la duda, el “pero”, los “y si”…, la suerte.

 

Si quieres conseguir sentirte seguro y con confianza tienes que:

  1. Establecer metas realistas y a la vez ambiciosas, que seas capaz de alcanzar pero que tiren de ti y te motiven.
  2. Entrenar y desarrollar autodisciplina, esfuerzo y perseverancia como base del éxito.
  3. Dar prioridad al rendimiento, a la ejecución y no focalizar el éxito en el resultado.
  4. Fomentar un ambiente y unas actitudes positivas que favorezcan el aprendizaje y el avance. Nadie quiere trabajar un ambiente hostil, en el que uno se siente presionado. Permítete aprender con el error, es la única manera de hacer las cosas diferentes. Equivocarse forma parte del camino y si te machacas con el error, terminarás por sentirte inseguro cada vez que pruebes algo.
  5. Establecer rutinas y así reducir la presión y ansiedad previa a la competición.
  6. Trabajar con visualización o práctica imaginada para entrenar situaciones futuras. Imaginar el modelo de lo que quieres hacer, el tipo de ejecución, las sensaciones que quieres sentir, la fortaleza de tus músculos. La mente es capaz de imaginar todo lo que te propongas. Trata de imaginar sobre el éxito y no con las equivocaciones. Tu cerebro guardará en su memoria lo que hayas imaginado y podrás acceder a ello cuando estés entrenando y compitiendo.

 

A pesar de que la seguridad te la da lo que está haciendo ahora, fantasear con el futuro te abre las puertas a nuevas oportunidades. La mente no puede estancarse en el pasado. El presente sirve para trabajar, para ponerte a prueba. Olvida el error y piensa que tienes cientos de oportunidades por delante para demostrar todo lo que llevas dentro. El único fracaso es no intentar lo que deseas.

 

Importante: No olvides que la confianza se relaciona con el rendimiento mediante una curva en forma de U invertida. Conforme aumenta la confianza el rendimiento aumenta hasta el llamado punto óptimo. A partir del cual el aumento de confianza va unido a una disminución del rendimiento, en este caso lo que ocurre es un exceso de confianza. ¡No te relajes en exceso!

 

Tan importante es trabajar la seguridad y confianza por defecto como por exceso, ambas te alejan de conseguir tu objetivo.

 

Patricia Ramirez Loeffler                                                            Yolanda Cuevas Ayneto

Psicóloga de la salud y el deporte                                           Psicóloga de la salud y el deporte

@Patri_Psicologa                                                                           @YolandaCuAy

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La Psicología Deportiva en el deporte rey.

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Os dejamos el artículo escrito para la revista Fútbol Táctico junto a Patricia Ramírez.

La Psicología Deportiva en el deporte rey

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Deporte, padres y entrenadores

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Comienzo a colaborar con la revista on line Inspira de la Fundació Roger Torné junto a Patricia Ramirez Loeffler, que trata temas de la salud infantil y medioambiente.

Nuestro primer artículo es Deporte, padres y entrenadores.

Espero que os guste y sobretodo ayude a reflexionar sobre un tema tan interesante como es la formación deportiva en los más pequeños.

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El deporte siempre ha sido considerado un medio para educar en valores que desarrollen a nivel personal y social y que seguro te acompañarán a lo largo de tu vida. Valores que comienzas a adquirir en las edades de iniciación, donde el deporte ante todo es diversión. Los beneficios físicos del deporte los conoces en su mayoría, pero que tomes conciencia de lo que aporta como herramienta educativa y psicológica a tu hijo, es la clave. Cuando tu hijo practica deporte, también se educa en valores. Todo depende de la orientación que como padre y entrenador quieras dar. Los niños aprenden a socializarse con nuevos compañeros, a  ganar y compartir triunfos, a perder y saber tolerar la frustración, a experimentar emociones, a crear lazos de ayuda entre ellos, a fomentar la colaboración, a ser responsable, a controlar la impulsividad en unos casos y a vencer la timidez en otros, a reducir la ansiedad, a respetar las normas, al entrenador, a los compañeros, a los rivales y a los árbitros. El deporte también incrementa su nivel de confianza y autoestima: los niños se sienten partícipes de los éxitos y jugadas de su equipo, son protagonistas junto a los demás. Los niños que asisten a actividades deportivas además aprenden a gestionar y optimizar su tiempo, teniendo que compatibilizar los estudios con el deporte. A nivel cognitivo, se fijan metas, desarrollan habilidades como el pensamiento estratégico y la capacidad de liderar. El deporte en equipo es la mejor escuela para el futuro trabajo en equipo el día que se integren en un grupo de trabajo en la empresa. Habrán desarrollado la pertenencia a un grupo con intereses y objetivos comunes, a cumplir con lo que uno se compromete, a ser perseverante, a tolerar el error propio y de los compañeros.

 

Como padre y como entrenador, procura que tu atención no esté en si tu hijo gana o pierde, si ha salido a jugar más o menos minutos o si tu hijo lo hace mejor que “el otro”. “El otro” también es un niño que acude a los entrenamientos y competiciones con la misma ilusión que el tuyo. Como padre, tu interés SOLO debe estar en que tu hijo sea buen compañero, generoso y ante todo, que DISFRUTE.

 

Pero muchos padres se ofuscan, gritan, dan directrices desde la banda, hablan mal de los compañeros de sus hijos, menosprecian y desacreditan a los entrenadores y ven en sus hijos la posibilidad de convertirlos en grandes estrellas y cumplir con los sueños que ellos no hicieron realidad. Este problema se repite todos los fines de semana en todas las competiciones y partidillos de los chavales. A veces los padres os olvidáis de que vuestros hijos ya tienen un entrenador. Por eso hay que recordar que no sois los entrenadores de vuestros hijos, que solo sois los padres y que vuestra labor se limita a dar apoyo de forma incondicional.

 

Los padres no tenéis que conseguir que vuestros hijos rindan más, ni que jueguen con una determinada estrategia, y olvidaros de centraros en los resultados. De esta manera solo conseguís generar presión y que el niño se sienta evaluado por vosotros. Vuestra función es apoyar y  fomentar los valores que el club y entrenadores trabajan con los niños, como el compromiso, la responsabilidad, la autodisciplina, el respeto, la cooperación, la humildad, el afán de superación, la tolerancia a la frustración, el juego limpio, la gestión emocional, honestidad, lealtad… Promover que sea puntual, acudir a los entrenamientos a los que se ha comprometido, recoger el material, ser generoso con los compañeros, fomentar la comunicación y ayudar al entrenador.

 

Tenéis que motivar y reforzar para que se esfuercen no para que alcancen resultados. Al finalizar un partido, el niño no se tiene que pensar en si lo ha hecho bien o mal, esa no es la finalidad. La finalidad es divertirse, jugar e integrarse en un equipo. Pregúntale cómo se lo ha pasado, si ha disfrutado, como te gusta ver con qué ganas se entrega, transmítele que te encanta verle disfrutar practicando su deporte, que ves que se entrega en lo que hace por él y sus compañeros, que te sientes orgulloso de su esfuerzo, de su perseverancia, de su respeto a los demás y de su deportividad.

 

No fomentes actuaciones físicas, técnicas y tácticas deportivas que el entrenador no les exige.

El entrenador es el que tiene que corregir, esa su función, pero no es la tuya. Si tu hijo sabe que vas a valorarle tras el partido, lo pasará mal desde que suena el despertador para asistir al encuentro. Practica su deporte nervioso y pendiente de tus pautas, gritos, gestos y de lo que le dirás después. Así es imposible disfrutar jugando ¿no crees? No olvides las consecuencias que tiene en la autoestima de tu hijo. No es extraño escuchar a niños que dicen: “el domingo juego pero no hace falta que vengas, papá”.

 

El problema es que los niños ven que algo que era divertido se convierte en algo por lo que se les juzga y valora. Padres y entrenadores no debéis acelerar el proceso evolutivo del deporte, todo llega, lo importante es crear unas bases sólidas. Buscamos el desarrollo de la persona y luego, el del deportista.

 

Por todo esto, piensa en ellos y…

Si eres entrenador:

  1. Trabaja la cohesión. Los niños se esfuerzan más si se sienten a gusto en el grupo. El deporte es un lugar para disfrutar.
  2. Habla siempre en términos de NOSOTROS en lugar de YO. Facilita el sentimiento de PERTENENCIA.
  3. Inculca valores como la SOLIDARIDAD, la BENEVOLENCIA y el ALTRUÍSMO.
  4. Comunícate con paciencia y en un tono conversacional. No tienes más carisma ni más poder por dar gritos.
  5. Estate más pendiente de los aciertos que de los errores, porque así les transmites seguridad.
  6. Valora el esfuerzo, la intensidad y el trabajo por encima del talento y la genialidad.
  7. Define los objetivos en función del rendimiento, de lo que depende del jugador y del equipo, no de los resultados.
  8. Refuerza siempre. Siempre hay algo que valorar: ser solidario, el compañerismo, el trabajo, el buen humor, la buena actitud…
  9. Huye de las comparaciones entre ellos. Es injusto y genera desconfianza.
  10. Trátales en función de lo que te gustaría que te aportaran. Si esperas cosas buenas de los chicos, ellos lo notarán, se esforzarán y se sentirán “buenos”.

Si eres padre de un niño que hace deporte:

  1. Recuerda el motivo por el que tu hijo va a jugar y no lo pierdas nunca de vista. Lo hace por DIVERSIÓN, por estar con sus AMIGOS, por pasarlo BIEN.
  2. Tú no eres el ENTRENADOR, eres su padre. De ti no necesita que le digas la técnica, ni lo que tiene que hacer, sólo que le apoyes y le preguntes si se lo ha pasado bien.
  3. Deja que sea él quien elija si quiere hacer del deporte su modo de vida. Igual prefiere los fines de semana estar con amigos en lugar de ir de competición en competición. TENER TALENTO NO TE OBLIGA A VIVIR DE ÉL.
  4. No le presiones, le des gritos desde la banda, no le digas que lo hace mal, ni que ha jugado fatal. Así le haces sentir ridículo, bajas su autoestima y le quitas las ganas de jugar.
  5. No le hables MAL NUNCA DE SUS COMPAÑEROS. Ni le digas que lo hacen peor que él. Intenta unir al grupo en lugar de separarlo.
  6. No desacredites a su entrenador, ni le transmitas a tu hijo que el entrenador se equivoca. Las desavenencias las tratas con el técnico, no con tu hijo.

Anima siempre, independientemente del resultado. Valora su esfuerzo, su ilusión por encima de ganar o perder.

 

Si los entrenadores y padres tenéis en cuenta estas pautas es más fácil sacar la mejor versión deportiva y como persona de los niños. Podréis vivir con equilibrio el inicio de la vida deportiva, fomentar y facilitar su práctica. Tú eres el modelo de conducta de hijo: ante todo, RESPETO.

 

Patricia Ramirez Loeffler

Psicóloga de la salud y el deporte

 

Yolanda Cuevas Ayneto

Psicóloga de la salud y el deporte

 

 

 

 

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INSPIRA

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Entrenanado la comunicación y la cohesión de equipo.

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Entrenando..

 

Vuelve la equipación, los horarios, los preparativos, huele a verde (aunque el césped sea artificial) y a vestuario, mucho más que cuatro paredes.

Con ilusión comienza una nueva temporada, nuevos retos  en deportistas, entrenadores y clubes que deben organizar y trabajar unidos para alcanzarlos. Es la unión lo que nos hace fuertes y conseguirlos.

No es fácil comenzar de nuevo, entrenadores y jugadores que cambian de club o de categoría y aquí las redes sociales que se llenan de buenas intenciones, de apoyo, se hablan de ganas, de lucha, de retos,  de compromiso, de empezar ¡ya! Pero esto tiene que durar a lo largo de la temporada.

Hay que comenzar comunicándonos, la única vía que ayuda a conocerse y entenderse.

Son muchas horas las que van a estar juntos jugadores y entrenadores  y no hay que dejar al azar el que unos hablen con otros, o dar por hecho ciertos temas.

De la misma forma que se planifica y organiza un ejercicio hay que saber qué hacer los primeros días en relación a los aspectos personales y de relaciones con los jugadores, independientemente de la edad y el género. Trabajar la parte psicológica del jugador y del equipo.

Sois vosotros, los entrenadores, los que tenéis que fomentar  estas actuaciones, desde los más jóvenes hasta los entrenadores que lleváis más años, porque hay que saber amoldarse a las nuevas generaciones, que no funcionan como las de antes. Dependerá de vuestro compromiso y reto personal que trabajéis  estos aspectos.

Dedicar un tiempo a estas actividades es clave para la unión del equipo, seguridad y una buena cohesión que será protagonista en diferentes momentos de la temporada. No hay que olvidar que cuando no sea  una derrota inesperada, será un conflicto entre jugadores, una lesión, la salida de un jugador, no estar de acuerdo con las alineaciones, las expulsiones y las tarjetas… que amenazarán al grupo. Todo por evitar el tan temido funcionamiento de los jugadores en solitario o en pequeños grupos. Recuerda que un equipo dividido no avanza.

Los jugadores agradecen que se les conozca de manera individual.

Muchas veces se piensa que por ser  un deporte de grupo, todo hay que tratarlo en grupo, y no es así, el grupo está formado de personas que practican el mismo deporte pero con circunstancias muy distintas. Pueden venir de otros clubes y hay que saber las razones que les han llevado a cambiar y a su nueva elección, conocer sus preocupaciones, lo  que les motiva, como les gusta que les hables, sus problemas personales, sus estudios y un largo etc.  que facilitará vuestro trato, la unión con sus compañeros y su compromiso con el equipo.

En definitiva ir creando un espacio de tranquilidad, de confianza y seguridad que seguirá trabajándose en el resto de la temporada. Esto fortalece la unión con el club y ayuda a evitar fugas inesperadas.

Hay que conseguir un equipo que ante los problemas busquen soluciones en común, se involucren y evitar las críticas internas.

No olvidemos los equipos femeninos en los que hay que tener en cuenta más aún si cabe la inteligencia emocional de los entrenadores.

Entrenar implica también construir relaciones entre todos que favorecen el desarrollo de la práctica deportiva.

NO ESPERES A QUE TE DESEEN BUENA SUERTE, BUSCA Y TRABÁJATE TU SUERTE.

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Psicología deportiva en el RSD Santa Isabel.

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Desde la Temporada 2011-2012 parte de mi profesión de psicóloga la desarrollo en el club RSD Santa Isabel.

Se tiene constancia de que allá por los años 30 se comenzó a jugar al fútbol en Santa Isabel, el equipo más conocido de esos años fue el “Bala Roja” que llegó a jugar un partido amistoso con el Español de Barcelona de Primera División y que al estallar la guerra civil en 1936, desapareció. Jugaba sus partidos en la era del “Tio Benito”, en lo que hoy día, en 2012, es el silo y sus jugadores eran: Simón Campodarve, los hermanos Ara, Toni Guerrero, Rausán, Mainar de Montañana,…entre otros.

…y llegamos al 2011-2012 y la directiva entiende la necesidad de fomentar la figura del psicólogo en el entorno deportivo debido a varios factores entre los que está que el club deportivo es un lugar en el que los niñós y jóvene stambién se forman y que existen una serie de situaciones que pueden limitar la buena practica deportiva o las relaciones entre padres, hijos entrenadores etc…

Las áreas de intervención son:

Padres: Fomentando charlas con temas de interés y reuniones con padres según necesidades. Organizándose de este modo las I Charlas formativos en el ámbito deportivo en colaboración con el Ayuntamiento.

-La influencia de los padres en el deporte de sus hijos.

-Conocer la adolescencia.

Además de las charlas de mis compañeros del departamento médico (Eduardo Estaban Zubero) y de nutrición (Rebeca Andrés Calvo).

Entrenadores: Fomentando la novedosa tarea de reuniones en los que se tratan aspectos relacionados con la psicología deportiva y mostrando nuevas posibilidades de comunicación, relaciones con los padres, y técnicas de modificación de conducta entre otros, estando de figura de apoyo en el desarrollo de su profesión en el club.

Equipos y/o jugadores: Intervenciones a nivel grupal como las realizadas en el 2012 con categoria Juvenil, 2013 Cadete y el programa de control de ira, y en la actualidad con Juvenil y Regional preferente. E intervenciones a nivel individual de diferente índole a petición del propio jugador, padres o el club, siendo una apoyo más en el trabajo multidisciplinar que se merecen.

Poco a poco el departamento va tomando forma y todos unimos esfuerzos para que así continúe y siga creciendo.

De este modo el club RSD Santa Isabel ha estado presente en dos congresos durante el 2013 con las comunicaciones que presente en

                 II CIPAF 2013 en Gandía

                 CIEB 2013 en Zaragoza

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