Yolanda Cuevas Ayneto

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Carta de cualquier hijo a cualquier padre

Quiero compartir esta  llamada “carta”,  anónima con mis aportaciones entre paréntesis.

Una carta que cualquier niño podría escribir a sus padres. Y que yo la hago comenzar….

Papá o mamá,

1. No me grites.Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo. (Luego me castigas porque te grito).

2. Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos. Que seamos familia no significa que no pueda recibir el mismo trato. (No hay que abusar de la confianza).

3. Si hago algo mal, no me preguntes el porqué. A veces ni yo mismo lo sé. (Entonces es cuando necesito ayuda).

4. No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti.Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal. (Luego no me castigues porque mienta por algo).

5. Cuando te equivoques en algo admítelo.Mejora mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores. (Ser padre no significa saber hacerlo todo bien).

6. No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos.Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces parecer peor seré yo quien sufra. (No soy ni mejor ni peor que mi hermano, primo, amigo o vecino, yo soy yo, único. Valórame, cree en mí y házmelo saber. Me sentiré más capaz.)

7. Déjame valerme por mí mismo.Si tú lo haces por mí, yo no podré aprender. (Luego no me digas que no se hacerlo o que no soy autónomo y que estás cansado de hacérmelo todo, yo no te lo pedí).

8. No me des siempre órdenes.Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto. (A ti tampoco te gusta que te ordenen).

9. No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.Decide y mantén esa posición. (A veces me mareas y ya no sé qué hacer).

10. Cumple las promesas, buenas o malas.Sea un premio o un castigo. (Si no cumples no te creeré y seré muy pesado para intentar conseguir lo que quiera, o apuraré al máximo pensando que igual esta vez toca que no me castigas).

11. Trata de comprenderme y ayudarme. Cuando te cuento un problema no me digas: “eso no tiene importancia…” porque para mí sí la tiene. (No sé si no te acuerdas o no quieres acordarte pero seguramente  tú tuviste los mismos problemas que yo a mi edad).

12. No me digas que haga algo que tú no haces.Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas. (Si quieres que haga deporte no te quedes en el sofá, si quieres que lea no pases la tarde viendo la televisión, si quieres que aprenda a cocinar no pidas comida por encargo).

13. No me des todo lo que pido. A veces, solo pido para ver cuánto puedo recibir. (No seré más feliz por más cosas materiales que yo tenga, aunque sean esas que tú querías de pequeño. Yo no soy tu).

14. Quiéreme y dímelo.A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú  no lo creas necesario dímelo.  (No hay nada mejor que decir te quiero de forma sentida para el que lo dice y para el que lo recibe, a ti también te gusta que te lo diga).

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2014 el año de la resiliencia.

La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.

E. Chávez y E. Yturralde (2006)

El Instituto Español de la Resiliencia estrena el reto de afrontar el 2014 con optimismo, plantándole cara a las dificultades, sabiendo que podemos crecer en la adversidad. No importa donde estés, lo importante es avanzar siempre.

La RESILIENCIA no nos hace invulnerables, pero si aporta sensación de seguridad para no generar estrés y mantener el control ante la incertidumbre actual.

El IER propone 12 consejos para conseguirlo. El proceso será sincrónico, aunque cada mes podemos poner el foco en uno d elos puntos para que sea más eficiente. Si te resulta dificil conseguirlo, puedes encontrar apoyo en el libro “Levantarse y luchar” o en www.resiliencia-ier.es

1.La prisa es el gran enemigo. Reflexiona sobre qué es lo que de verdad te importa y vuelve a orientarte hacia tus objetivos vitales.

¿Conoces tus objetivos vitales?

2.Empéñate en “servir” a los demás sabiendo que te beneficias porque esta actitud te hace crecer y aporta un entorno grato y alegre.

3.Desconecta al llegar a casa para conectar con la familia.

4.Procura tener pistas de frenado auténticas cada fin de semana para regular el estrés y mantener tu estabilidad interior.

5.No admitas en tu vida las quejas, son improductivas y hacen que pierda calidad tu personalidad. Tampoco seas difusor de malas noticias que son tóxicas y contaminan.

6.Enfócate en el área de influencia en vez de en el área de preocupación para eliminar cuanto antes los conflictos.

7.No grites y empéñate en sonreir que es gratis y no está reñido con una autoridad amable.

Las cosas no cambian por dejar de sonreir, y sin embargo sonreir te aporta a ti y a los demás.

8.No dejes invadir por la inmediatez que te demandan los mails continuos: impiden la calidad de tu tarbajo y te hacen menos eficiente.

9.Crea un espacio de tranquilidad donde pensar y adaptarte a la realidad sin pretender que la realidad se adapte a tus deseos.

10.Evita discusiones con inteligencia emocional: inteligencia para saber dónde vas y empatía para entender al otro.

11.Mantén en forma física:alimentación sana, sueño adecuado y ejercicio físico practicado.

12.Procura aumentar tu cultura y dedicar tiempo a tus amigos de siempre. Cultivar tus aficiones, no es imposible y te aportará felicidad.

¿Conoces tus aficiones? ¿Cuanto hace que no las practicas?

Características de una persona resiliente:

  • Sentido de la autoestima fuerte y flexible
  • Independencia de pensamiento y de acción
  • Habilidad para dar y recibir en las relaciones con los demás
  • Alto grado de disciplina y de sentido de la responsabilidad
  • Reconocimiento y desarrollo de sus propias capacidades
  • Una mente abierta y receptiva a nuevas ideas
  • Una disposición para soñar
  • Gran variedad de intereses
  • Un refinado sentido del humor
  • La percepción de sus propios sentimientos y de los sentimientos de los demás
  • Capacidad para comunicar estos sentimientos y de manera adecuada
  • Una gran tolerancia al sufrimiento
  • Capacidad de concentración
  • Las experiencias personales son interpretadas con un sentido de esperanza
  • Capacidad de afrontamiento
  • Apoyo social
  • La existencia de un propósito significativo en la vida
  • La creencia de que uno puede influir en lo que sucede a su alrededor
  • La creencia de que uno puede aprender con sus experiencias, sean éstas positivas o negativa

¿Empezamos por algo?

Adjunto un ártículo de Patricia Ramirez Loeffler sobre la resilencia

Cómo sobreponerse a los golpes de la vida

 

Rafael Nadal premiado por le Instituro Español de Resiliencia 4.6.2014

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SEGURIDAD Y CONFIANZA

Enlace a IAPD

Comienzo a colaborar para OkPatines    junto a Patricia Ramirez Loeffler en la sección Efecto Positivo.  VER

Os dejo el artículo que hemos escrito.01.01.2014

Seguridad y confianza variables que deseas que te acompañen en la vida y en el deporte. Pero ¿cómo trabajarlas para que sean pilares en tu día a día? La seguridad y la confianza no surgen de la nada, no son el resultado de comentarios del tipo  “venga ten confianza en ti que saldrá” o “tienes que confiar más en ti”. A la confianza todos la quieren tener de su lado, pero el problema está en cómo conseguirla y mantenerla.

Seguridad y confianza se alimentan, entre otros, de experiencias positivas vividas que potencian tus capacidades. Cada vez que confirmas y experimentas que has sido capaz de realizar aquello que te proponías, te sientes bien y seguro. Se trata de que el trabajo y las horas de esfuerzo se traduzcan en tu mente en recuerdos de lo que sí eres capaz de hacer. La percepción de control en lo que haces es la base de tu confianza y seguridad.

Cuando te enfrentas a un nuevo reto, tu mente busca en la base de datos del cerebro qué experiencias has vivido que te permiten ser apto para repetir y poder alcanzar tus objetivos. En definitiva, la mente busca situaciones y fortalezas que permitan que tu confianza sea óptima. Y esa confianza es el resultado de tu pasado y de la percepción que tienes de ti mismo.

El primer paso es recordar la vez que fue posible o la última vez que te enfrentaste a ese reto y te acercaste a tu objetivo. Este recuerdo te hace sentirte más orgulloso, más seguro con más confianza y por lo tanto te prepara para repetirlo. Analizar y tener presente qué hizo posible ese logro es fundamental para ordenar los pasos en los siguientes intentos. Se trata de buscar en tus fortalezas lo que te hace capaz, tener claro que dentro de ti existen una serie de capacidades, una actitud y un talento que, si lo trabajas, te puede llevar al éxito. Si no sabes qué tienes dentro, si desconoces el locus de control interno, no serás capaz de repetir y darle valor a lo que te lleva al éxito. Tienes que tomar conciencia de lo que haces correctamente, el por qué y así crear tu ruta hacia lo que te propones.

Todo lo que dependa de ti mismo tiene que ser trabajado. Tienes que centrarte en el presente, en lo que tienes que hacer en cada momento, en lo que depende de ti, y a la vez, dejar de prestar atención a todo lo demás, a lo que resta energía y tiempo; la duda, el “pero”, los “y si”…, la suerte.

Si quieres conseguir sentirte seguro y con confianza tienes que:

1.       Establecer metas realistas y a la vez ambiciosas, que seas capaz de alcanzar pero que tiren de ti y te motiven.

2.       Entrenar y desarrollar autodisciplina, esfuerzo y perseverancia como base del éxito.

3.       Dar prioridad al rendimiento, a la ejecución y no focalizar el éxito en el resultado.

4.       Fomentar un ambiente y unas actitudes positivas que favorezcan el aprendizaje y el avance. Nadie quiere trabajar un ambiente hostil, en el que uno se siente presionado. Permítete aprender con el error, es la única manera de hacer las cosas diferentes. Equivocarse forma parte del camino y si te machacas con el error, terminarás por sentirte inseguro cada vez que pruebes algo.

5.       Establecer rutinas y así reducir la presión y ansiedad previa a la competición.

6.       Trabajar con visualización o práctica imaginada para entrenar situaciones futuras. Imaginar el modelo de lo que quieres hacer, el tipo de ejecución, las sensaciones que quieres sentir, la fortaleza de tus músculos. La mente es capaz de imaginar todo lo que te propongas. Trata de imaginar sobre el éxito y no con las equivocaciones. Tu cerebro guardará en su memoria lo que hayas imaginado y podrás acceder a ello cuando estés entrenando y compitiendo.

A pesar de que la seguridad te la da lo que está haciendo ahora, fantasear con el futuro te abre las puertas a nuevas oportunidades. La mente no puede estancarse en el pasado. El presente sirve para trabajar, para ponerte a prueba. Olvida el error y piensa que tienes cientos de oportunidades por delante para demostrar todo lo que llevas dentro. El único fracaso es no intentar lo que deseas.

Importante: No olvides que la confianza se relaciona con el rendimiento mediante una curva en forma de U invertida. Conforme aumenta la confianza el rendimiento aumenta hasta el llamado punto óptimo. A partir del cual el aumento de confianza va unido a una disminución del rendimiento, en este caso lo que ocurre es un exceso de confianza. ¡No te relajes en exceso!

Tan importante es trabajar la seguridad y confianza por defecto como por exceso, ambas te alejan de conseguir tu objetivo.

Patricia Ramírez Loeffler                                                       

Psicóloga de la salud y el deporte     @Patri_Psicologa

 

Yolanda Cuevas Ayneto

Psicóloga de la salud y el deporte      @YolandaCuAy

ok patines

 

 

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VISUALIZACIÓN: Practicar el deporte en tu mente

Aquí os dejo el artículo Visualización: Practicar el deporte en tu mente  para FÚTBOL PARA ENTRENADORES publicado el 10.12.13

 

La visualización es una técnica psicológica eficaz que el deportista utiliza para preparar la mente de cara a sus retos. Un diseño mental a la medida que permite mejorar la técnica, planificar posibles estrategias de afrontamiento, poner a punto la confianza y ser aliada en la recuperación de lesiones. Se puede visualizar el desarrollo de aspectos técnicos, tácticos y mentales de la práctica deportiva y hacerlo parte de la rutina de entrenamiento.

El proceso de visualización es una habilidad mental que requiere que el deportista se imagine a sí mismo en su práctica deportiva con todos los sentidos, viendo, oyendo, sintiendo… sensaciones de movimiento, sensaciones somáticas y sensaciones psicológicas y que se realice en condiciones de relajación para evitar interrupciones y favorecer la concentración en el proceso Estos procesos crean huellas en la mente que permiten reconocerlas cuando el deportista está ante una situación similar. Cuanto más se ejercite la mente más fuerte se hace, cuanto más se imagine un deportista su éxito en la ejecución, más confianza genera para conseguirlo. Su práctica debe centrarse principalmente en los siguientes momentos:

 – Antes, durante y después de los entrenamientos, para poder ensayar la próxima actuación

– Antes de la competición, para relajarse si es necesario y repasar su planificación

– Durante la competición y de este modo ensayar los movimientos y retomar la actitud ganadora si se ha perdido

– Después de la competición para poder valorar los aspectos positivos y negativos, y ensayar actuaciones que hubieran sido correctas.

Los deportistas y entrenadores que utilizan la visualización destacan que permite:

– Mejorar el rendimiento y el aprendizaje de habilidades.

– Entrenar y percibir mejor la estrategia, la destreza deportiva.

– Reforzar la autoconfianza y verse como ganadores ejecutando correctamente lo que disminuye su ansiedad.

– Fomentar el autocontrol y desarrollar estrategias de afrontamiento, fortaleciendo la paciencia necesaria en el deporte.

– Mejorar la concentración y alejarse de distracciones, en el momento que se falla imaginan que no se pierde la calma y que se centra en la siguiente actuación lo que aumenta la autoeficacia percibida.

– Practicar mentalmente lo que experimentan en la práctica deportiva.

– Conectar mente y cuerpo para generar el estado energético adecuado y equilibrado evitando actuar teniendo la mente en otro momento.

– Recuperarse emocionalmente de lesiones, a veces se pierde la confianza para la vuelta a la competición y trabajar con la visualización, imágenes propias de éxito y logro proporciona la seguridad para avanzar.

– Recuperarse físicamente, demostrado (Taylor y Wilson 2005) que la visualización reduce tensiones musculares, aumentando el riego sanguíneo y favoreciendo la recuperación de la fuerza.

Recuerda que el beneficio de la visualización o de las imágenes mentales es que activan el mismo proceso de aprendizaje. El cerebro no distingue entre practicarlo y visualizarlo al detalle, cuanto más sentidos pongas en ellos más profundo es el proceso que se implante, en definitiva la huella que deja.
Como se destaca en diferente bibliografía la visualización gracias al ensayo mental del deporte, prepara el software y la práctica física el hardware.

NO OLVIDEMOS QUE SI LA MENTE LO VE, EL CUERPO ESTÁ MÁS CERCA DE CONSEGUIRLO

Os dejo estos enlaces que muestran la técnica.

Fórmula 1

Apuesta con Fernando Alonso

Gimnasia

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Y los padres ¿estamos haciendo bien los deberes?

y los padres...
Artículo escrito junto a  Óliver Pérez Sempere Pedagogo Licenciado Director del Centro Persem (Alicante) publicado en el Heraldo de Aragón sección escolar el día 13.11.2013 PDF

Y en COPOE

 

Y LOS PADRES…¿ ESTAMOS HACIENDO BIEN LOS DEBERES?

El verano lo recordamos como algo ya lejano y aunque el frío se resiste a llegar los refriados hacen acto de presencia. Ya llevamos unas semanas de cole, de horarios, de tareas, de exámenes y  actividades extraescolares temas que en Septiembre producían suspiros en muchos padres. El inicio de un curso escolar no lo viven todos igual. Unos padres se estrenan en esta novedosa tarea,  recordando su infancia y otros dependiendo de los hijos y de sus edades intentan adaptarse a las nuevas necesidades que cada año se exige. Pero por encima de todo tiene que estar presente  la reflexión, saber si se cumplen con las que son las responsabilidades como padres. Por ello aquí se muestran unos puntos que ayudarán a que los hijos tengan un buen año escolar y a que los padres tengan claros los puntos sobre los que tienen que trabajar. El reto, valorar si en alguno puedes mejorar.

 

  1. Cuidados médicos: Una vez que conocemos al médico no hay que acudir a él por un estornudo o “automedicarle” con en el extremo contrario. Con los segundos hijos la experiencia aumenta pero no hace médicos a los padres. Cumple con los calendarios de vacunas y revisiones pactadas. Lleva a tu hijo al dentista dos veces al año, prevenir es lo importante y crear un hábito para su edad adulta.
  2. Dieta saludable y ejercicio:Los niños necesitan comer una dieta saludable que incluya varias frutas y verduras fomenta la creatividad, el juego y la participación en su elaboración. También necesitan hacer ejercicio a diario. ¡Pueden correr, saltar, jugar en el parque y bailar! aunque no hagan actividades extraescolares.
  3. Sueño reparador: Cada noche los niños necesitan dormir las horas suficientes para reponerse. Eso le ayudará a estar listos para emprender un día completo de aprendizaje y a su correcto crecimiento. El médico te orientará de las horas de sueño según la edad.
  4. Llegar a la escuela a tiempo todos los días: Ayuda a tu hijo a llegar a tiempo a la escuela todos los días fomentando así la responsabilidad. Por pequeño que sea no fomentes las faltas y así alargar los fines de semana. Y si un día no acude al colegio comunícalo.
  5. Tareas:Tu hijo necesita disponer de una hora fija y un lugar específico para hacer las tareas así fomentas la organización y el hábito. Elige un lugar que sea tranquilo. Asegúrate de que tu hijo dispone del material que necesita. Pídele que cada noche os muestre su tarea terminada valora lo conseguido fomentando de este modo la autoestima y nuevos compromisos. Trabajar poco a poco la autonomía de tu hijo le hará crecer. Transmítele que es capaz de hacer sus deberes sin que estés a su lado.
  6. Televisión, videojuegos y ordenador:Limita el tiempo que tu hijo pasa haciendo estas actividades. Busca programas y juegos educativos. Ayuda a que tu hijo entienda que NUNCA debe hablar con extraños en Internet. 
  7. Hablar acerca de la escuela:Pídele a tu hijo que os cuente cómo ha pasado el día en la escuela. Pregúntale sobre lo que aprendió, y cómo se sintió durante el día trabajando la parte emocional de tu hijo. Pero busca su momento, no tiene que ser nada más salir del cole muchos lo que quieren es desconectar y su atención está en la merienda o en el juego. Cuéntale como te ha ido el día adáptalo a su edad y así se fomentarás la comunicación.
  8. Lectura: Si te ven leer se aumenta la probabilidad de que ellos lean. Lee con tu hijo todos los días busca el momento que más le gusta. Ten disponibles libros, revistas y periódicos en casa para practicar una lectura variada y la que le guste a tu hijo.
  9. La biblioteca: Visita la biblioteca con tu hijo que no la vea como un edificio de “mayores”. Fomenta que busque libros en las estanterías,  que se familiarice con el lugar.
  10. Aprendizaje en casa:Ayuda a tu hijo a aprender en casa realizando actividades, cantando, conversando y contando historias juntos. Visitad lugares educativos como los museos, el zoológico o el parque con fines de diversión pero también educativos.

Disfrutar de todo lo positivo que este año escolar ofrezca a vuestros hijos y a vosotros.

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Las técnicas de relajación en el deporte

Las técnicas de relajación en el deporte

La preparación psico-física es clave para un adecuado rendimiento deportivo. La  falta de entrenamiento mental cierra las puertas a nuevas oportunidades, siendo muchas veces la causa  de un rendimiento insuficiente. La mente juega “su parte” en cada encuentro deportivo y del deportista depende querer  trabajar lo mental: la concentración, la atención, el autocontrol etc…

Ante la amenaza el ser humano lucha o huye. La excesiva ansiedad y estrés, los miedos, los pensamientos irracionales y/o negativos son los enemigos de todo deportista y muchas veces muy presentes en el juego, que le bloquean e impiden sacar el máximo potencial.

Un deportista no controla sus pensamientos bajo un determinado nivel de estrés y su conducta le provoca mayor ansiedad de la necesaria, incapacidad de resolver problemas y bloqueos emocionales que podemos observar en la práctica de cualquier deporte.

Las técnicas de relajación son métodos, procedimientos o actividades que ayudan a reducir la tensión física y/o mental, reduciendo los altos niveles de estrés, ansiedad o ira que condicionan el rendimiento.

Su aprendizaje y dominio a cualquier edad permite crear un estado mental a favor de la toma de decisiones, resolución de problemas o situaciones con mayor concentración y claridad.

Se aprende a controlar pensamientos, en consecuencia sus emociones lo que favorece la conducta apropiada.

La respiración adecuada es la clave, una de las formas más fáciles y eficaces para controlar la ansiedad y la tensión muscular.

Según nos sentimos respiramos, si estamos nerviosos o nos sentimos presionados la respiración será entrecortada, superficial e irregular, aumenta la tasa cardiaca y los músculos se tensan y si aprendemos a controlar la respiración, la hacemos fluida, profunda, rítmica y sentiremos de inmediato los efectos contrarios.

No olvidemos que el estado de relajación es incompatible con el estado de ansiedad, de estrés. Un deportista bajo presión o bajo ansiedad precompetitiva tiende de manera natural a mantener la respiración y como consecuencia aumentará la tensión muscular, lo que dificultará que sus movimientos sean los adecuados, y la consecuencia será que no rendirá como se espera.

Una de las  consecuencias, muchas veces desconocidas, del trabajo de la relajación es que cuando un deportista entrena para adquirir la habilidad de la relajación y así controlar sus niveles de tensión muscular está trabajando también para evitar las lesiones relacionadas con la tensión muscular.

Por lo tanto con las técnicas de relajación y la correcta respiración se consigue la autorregulación psicológica necesaria antes, durante y después de la práctica deportiva, alejas mentalmente la presión de la competición y favoreces el autocontrol emocional.

La Relajación Progresiva (Edmund Jacobson 1962) es una de las más conocidas, de  forma progresiva el deportista tensa y relaja alternativamente los grupos musculares.

Importante saber cuándo practicarlas y  conocer el estado físico del deportista, puesto que hay momentos como la precompetición  o deportistas con ciertas lesiones  que no será aconsejable relajar, tensar y distensar  la masa muscular afectada. Sin embargo otro tipo de relajación si será efectiva para la recuperación de lesiones musculares.

En definitiva, las técnicas de relajación como procedimientos de intervención psicológica, capacitan al deportista para controlar sus estados de ansiedad y regular de forma voluntaria y consciente su activación, según lo necesite. (Weinberg y Gould, 1996)

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Cómo ayudar a nuestros hijos a vencer la timidez.

articulo Heraldo Decálogo timidez

Mi artículo de la sección escolar del Heraldo de Aragón. PDF

Desde que nacemos comenzamos a experimentar en un mundo que no conocemos. Esas experiencias generan en nosotros emociones que nos impulsan a seguir realizando lo que las provoca. Por ejemplo cuando aprendemos a andar oímos aplausos y observamos caras de felicidad en nuestros padres y abuelos. Eso nos gusta y lo repetimos para volver a vivir la emoción. La familia nos acompaña, nos ayuda, nos cogen primero de los dos brazos, luego nos sueltan uno y así hasta cogernos de las manos, después nos sueltan dedo a dedo y nos van transmitiendo la seguridad suficiente para sentirnos capaces. Hasta que damos nuestro primer paso y… ¡al suelo!.

Puede que lloremos, pero en seguida las palabras tranquilizadoras de papá o mamá nos darán fuerzas para intentarlo de nuevo. Y volvemos a empezar una y otra vez hasta que la distancia cada vez se hace mayor, al mismo ritmo que se incrementa la cara de felicidad y asombro de nuestros progenitores.

Lo contrario ocurre si lo que intentamos es cerrar las puertas, chupar el móvil, tirar juguetes al wáter pensando que aparecerán en la cisterna…En definitiva, empezamos a interactuar con  nuestro entorno y recibimos señales que nos indican si  podemos seguir o no.

Son nuestras experiencias y los límites que nos pongan lo que determinará nuestra forma de actuar, por lo que la clave es crear un ambiente que motive a los pequeños  a atreverse a decir y hacer. De este modo ganaremos la batalla paso a paso de la timidez.

Por ello los padres no deben conformarse con decir que su hijo/a es tímido/a y sí seguir los siguientes principios que le ayuden a superarlo

1.Conocer el origen de la timidez del niño/a:Elloayudará a tratarla con eficacia.  Las causas pueden ser genéticas, ambientales, emocionales, de aprendizaje, etc… El niño/a  tímido/a no lo es por mala educación o por decisión propia; detrás suele haber sufrimiento emocional y un sentimiento de diferencia.

2.Centrarse en lo positivo:La familia es el primer entorno en que los hijos se desarrollan; donde surgen las primeras experiencias y la confianza. Es muy importante que sientan que sus padres les entienden, apoyan y están a su lado. Así, es prioritario que los padres se centren en resaltar las virtudes de todos los miembros de la familia. Ello generará positividad en el hogar y no negativismo.

3.Apoyarles y ayudarlos en lo que se proponen:Una vez que un hijo/a decide que quiere aprender a tocar un instrumento o practicar un deporte, es mejor que lo haga en una actividad de grupo para favorecer la socialización. Hay que acompañarle, animarle para que sienta que lo que practica tiene importancia en la familia, y que no es una actividad irrelevante más en su semana. Una actitud de apoyo en su entorno aumentará su autoestima beneficiando el desarrollo de su personalidad.

4.Evitar el ridículo y la comparación con los demás:Hay que dejar que prueben, que hablen sin cortarles, que bailen y canten sin reírnos aunque desafinen. Creemos que con estas actitudes no les hacemos daño, pero ocurre todo lo contrario. Debemos hacer junto a él/ella una lista con sus fortalezas y habilidades, en lo que es bueno/a y leerla a diario.

5.Educar en Habilidades Sociales: Existe una relación directa entre las competencias sociales en la infancia y el posterior funcionamiento en la edad adolescente y adulta.

Las habilidades sociales promueven una interacción social positiva con los demás, necesaria en el desarrollo y adaptación social, académica, emocional y laboral.

 6.Incentivarlos a hacer otras cosas que no suelen hacer, sin forzarlos:Así crece la personalidad. Animarles a que canten, que metan las cosas en la cesta de la compra, que le digan al peluquero que viene a cortase el pelo, que pidan ellos sus cromos en el quiosco; cuando le pregunten los años que ha cumplido, que sean ellos los que respondan; dejarle su tiempo y que conteste…De esta forma se van sintiendo más seguros, su confianza crece, su autoestima se fortalece y se sienten más capaces.

7.Enseñarles el significado de los errores y a no rendirse:Para lograr algo, hay que intentarlo una y mil veces como cuando empezamos a andar. Hay que enseñar a los pequeños que después de cada error hay una nueva oportunidad para lograr lo que se quiere. Es positivo enséñales con sentido del humor, alegría y diversión. Desarrollar un diálogo interno en positivo y practicarlo: ¡venga, lo vuelvo a intentar!, ¡una y mil veces!, ¡esto no me vencerá!,  ¡a por la siguiente!, !La siguiente será mejor!.

8.Darle el papel de líder en algo:Darles una responsabilidad dentro de la familia, centrando la importancia en sus intentos, felicitándoles por ello y no criticando el  resultado.

9.Tratar la situación con naturalidad: Que no sienta que es “el problema”. Darle confianza, tiempo, motivarlo a que vaya superándose según su edad. Proponer nuevos retos pero sin agobiarle. Conocer sus estrategias positivas y potenciarlas para afrontar sus situaciones.

10.No mostrar una preocupación excesiva: Ya que suponen cargas adicionales a vuestro hijo/a. La timidez no es una “enfermedad” es una característica más de la personalidad que mejora con la práctica de herramientas psicológicas.

Hay muchas cosas por hacer antes de etiquetar y decir:

ES QUE MI HIJO/A ES MUY TÍMIDO/A

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Juego limpio o fair play, qué bien suena…

Juego limpio y fair play

Expresiones muy utilizadas para denominar “el comportamiento leal y sincero además de correcto en el deporte, en especial fraterno hacia el contrincante “oponente”, respetuoso ante el árbitro y correcto con los asistentes”.

Casi nada… una preocupación cada vez mayor ante conductas que lejos quedan de ser deportivas o que guardan poca relación con el objetivo y espíritu deportivo.

Estas conductas anti-deporte no quedan solo en algunos jugadores sino en algunos padres, familiares, entrenadores, dirigentes y público en general, en definitiva adultos que supuestamente son ejemplo a seguir de los más jóvenes.

Jóvenes o niños/as que luego son “castigados” en algunos casos, por gritar en casa, insultar a un compañero/a, faltar al respeto a un profesor/ra  etc…

Las conductas a seguir por los más jóvenes se producen durante todo el día así que durante los partidos o eventos deportivos también se educa y no se produce un “kit-kat” en el que los jóvenes se vuelvan ciegos o sordos ante dichas conductas.

Lo más curioso es escuchar a los adultos tras finalizar disputas o encuentros deportivos que digan a sus hijos/as  “esto que has oído no se dice… esto que has visto no se hace… o esto solo lo dicen los mayores…”

No olvidemos el verdadero significado del deporte, además de los beneficios físicos y psicológicos,  los valores que de su práctica individual o colectiva se enriquece uno/a, como persona y deportista, porque el deporte también educa y enseña.

Los siguientes puntos fueron enfocados para los jugadores. No olvidemos que si tienen duda en alguno, promover su incumplimiento por parte de su entorno deportivo o familiar no ayudará a fomentar la esencia del deporte. Entonces no nos sintamos orgullosos de practicar deporte porque no es deporte, es otra “cosa”.

Reglas del juego limpio:

1. No protestes al árbitro.

2. Respetar al contrario.

3. Saludarlo deportivamente, tanto si se gana como si se pierde.

4. Respetar las instalaciones deportivas.

5. No protestar en los cambios. Es un menosprecio al compañero que te sustituye.

6. No discutir durante el transcurso del partido con los compañeros.

7. Animar al compañero que falla. Fallar es humano tu apoyo es muy importante.

8. No responder nunca a las provocaciones del contrario.

9. Respetar las decisiones del entrenador.

10. En caso de lesión de un contrario o cualquier otra circunstancia extradeportiva, no aprovecharla para marcar gol.

11. No pedir al árbitro que saque tarjeta a un contrario.

12. Evitar chocar con el portero. Es preferible no conseguir gol que lesionar a un deportista.

13. No realizar entradas por detrás. Son muy peligrosas. Un gol se puede remontar. Una lesión no.

14. En caso de recibir una entrada dura aceptar las disculpas del rival, si estas se producen.

15. No perder tiempo a propósito para conseguir ganar un partido.

16. El deporte es un juego para divertirse y mejorar físicamente. Por tanto, no hay que obsesionarse con la victoria.

17. Si el rival es muy inferior, no lo desprecies ni te ensañes con él.

18. Los partidos se juegan y se ganan en el terreno de juego.

Entrenador, padre, espectador, directivo… ¿en qué punto puede mejorar el jugador, tu hijo, tu deportista, tu club?

El beneficio directo es para todos ahora y en un futuro,  para los que vengan y para el deporte.

Fomentemos entre todos ser modelos de Juego limpio o Fair Play, como quieran llamarlo.

Os dejo un enlace a un cómic de CEAPA  aquí

Webs que han difundido el artículo:

http://futbolenpositivo.com/?p=2720

Juego limpio o `fair play´ que bien suena. LA OPINIÓN…de Yolanda Cuevas.

http://manolichifutboltotal.blogspot.com.es/2013/10/juego-limpio-o-fair-play-futbol-en.html

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Entrenanado la comunicación y la cohesión de equipo.

Entrenando..

 

Vuelve la equipación, los horarios, los preparativos, huele a verde (aunque el césped sea artificial) y a vestuario, mucho más que cuatro paredes.

Con ilusión comienza una nueva temporada, nuevos retos  en deportistas, entrenadores y clubes que deben organizar y trabajar unidos para alcanzarlos. Es la unión lo que nos hace fuertes y conseguirlos.

No es fácil comenzar de nuevo, entrenadores y jugadores que cambian de club o de categoría y aquí las redes sociales que se llenan de buenas intenciones, de apoyo, se hablan de ganas, de lucha, de retos,  de compromiso, de empezar ¡ya! Pero esto tiene que durar a lo largo de la temporada.

Hay que comenzar comunicándonos, la única vía que ayuda a conocerse y entenderse.

Son muchas horas las que van a estar juntos jugadores y entrenadores  y no hay que dejar al azar el que unos hablen con otros, o dar por hecho ciertos temas.

De la misma forma que se planifica y organiza un ejercicio hay que saber qué hacer los primeros días en relación a los aspectos personales y de relaciones con los jugadores, independientemente de la edad y el género. Trabajar la parte psicológica del jugador y del equipo.

Sois vosotros, los entrenadores, los que tenéis que fomentar  estas actuaciones, desde los más jóvenes hasta los entrenadores que lleváis más años, porque hay que saber amoldarse a las nuevas generaciones, que no funcionan como las de antes. Dependerá de vuestro compromiso y reto personal que trabajéis  estos aspectos.

Dedicar un tiempo a estas actividades es clave para la unión del equipo, seguridad y una buena cohesión que será protagonista en diferentes momentos de la temporada. No hay que olvidar que cuando no sea  una derrota inesperada, será un conflicto entre jugadores, una lesión, la salida de un jugador, no estar de acuerdo con las alineaciones, las expulsiones y las tarjetas… que amenazarán al grupo. Todo por evitar el tan temido funcionamiento de los jugadores en solitario o en pequeños grupos. Recuerda que un equipo dividido no avanza.

Los jugadores agradecen que se les conozca de manera individual.

Muchas veces se piensa que por ser  un deporte de grupo, todo hay que tratarlo en grupo, y no es así, el grupo está formado de personas que practican el mismo deporte pero con circunstancias muy distintas. Pueden venir de otros clubes y hay que saber las razones que les han llevado a cambiar y a su nueva elección, conocer sus preocupaciones, lo  que les motiva, como les gusta que les hables, sus problemas personales, sus estudios y un largo etc.  que facilitará vuestro trato, la unión con sus compañeros y su compromiso con el equipo.

En definitiva ir creando un espacio de tranquilidad, de confianza y seguridad que seguirá trabajándose en el resto de la temporada. Esto fortalece la unión con el club y ayuda a evitar fugas inesperadas.

Hay que conseguir un equipo que ante los problemas busquen soluciones en común, se involucren y evitar las críticas internas.

No olvidemos los equipos femeninos en los que hay que tener en cuenta más aún si cabe la inteligencia emocional de los entrenadores.

Entrenar implica también construir relaciones entre todos que favorecen el desarrollo de la práctica deportiva.

NO ESPERES A QUE TE DESEEN BUENA SUERTE, BUSCA Y TRABÁJATE TU SUERTE.

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Artículos Psicología y Salud

Cómo mejorar la comunicación con los adolescentes.

ARTICULOMi artículo en la sección escolar del Heraldo Aragón. PDF

Resulta inquietante para los padres la transformación que experimentan sus hijos en la adolescencia. Estos pueden perder el interés por estar con ellos, la comunicación deja de ser fluida y natural y se transforma en un interrogatorio con monosílabos como respuesta; aparte de que estos comienzan a cuestionar cualquier norma o decisión. A continuación se explican una serie de principios esenciales para mejorar la comunicación con nuestros hijos en este periodo tan importante de sus vidas.

1-Durante la niñez y especialmente durante la adolescencia es muy importante trabajar la comunicación y el establecimiento de unos buenos lazos afectivos. Debemos entender que nuestro hijo necesita su propio espacio, y que el modo de comunicarse cambia. No hay que forzar a que explique sus problemas o preocupaciones. Debemos ser flexibles y esperar el momento para conversar.

2-Hay que incentivar su papel dentro de la familia. Escuchemos sus opiniones. Esto fomentará su participación y le ayudará a sentirse importante.

3-Ante los conflictos es importante encontrar el momento adecuado para comunicarnos. Evitar alzar la voz e imponer nuestro criterio a la fuerza. Ser flexibles, negociar y priorizar es vital en esta etapa.

En los casos que los padres están separados es primordial esforzarse para compartir ambos la información, las normas y los límites para evitar o erradicar posibles chantajes.

4-No olvidemos que los padres no son amigos de sus hijos. Los amigos aconsejan y los padres tienen el deber y la obligación legal de tomar decisiones  referentes al bienestar y desarrollo de sus hijos. No obstante ser padres no es incompatible con que exista una relación afectiva y de confianza.

5-Tengamos en cuenta que los padres son el mejor ejemplo. Compartamos desde niño/a aficiones, lectura, deporte, conversaciones, sentimientos y desarrollemos el espíritu de la curiosidad en nuestros hijos.

6-Transmitirles mensajes positivos, tratarlos con respeto, no ridiculizarles, ni ponerles etiquetas, no solo influye en su autoestima si no que sirve de ejemplo. Para que emulen los comportamientos más deseables.

7-Escuchemos con atención. Ayudémosles a expresar sus sentimientos desde niños. Rectifiquemos  si nos equivocamos y no tengamos miedo a pedir perdón. Estas condiciones posibilitan el mejor clima para ofrecer confianza y generar comunicación.

8-Expliquémosles las razones de por qué se pide algo y evitemos expresiones típicas como el: “porque lo digo yo”, “porque soy tu padre”, “porque sí”, “mientras vivas en esta casa” y dales margen de decisión.

9-Distingamos la importancia de las cosas puesto que no puede haber reglas para todo. Permitamos que participen en la negociación de nuevas normas; y cuando se formulen que sean claras y aplicadas de forma razonable y consistente. Los límites tienen que estar claros.

10-El castigo debe estar establecido con anterioridad como consecuencia de no seguir una norma consensuada previamente. Debemos ser justos en su aplicación y que su ejecución no sea arbitraria y no dependa  de nuestro estado de ánimo.

Recordemos nuestra adolescencia y esforcémonos por practicar el diálogo y la flexibilidad. Los adolescentes serán adultos y tú habrás sido su modelo a seguir.

Enlace a Consejos para `negociar´con los adolescentes.

AlogoYC4 bis (1)

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