Os dejamos Patricia Ramírez y yo nuestro nuevo artículo en la revista Body Life.
Preparados, listos ¡ya! La gestión de la atención en el deporte
Os dejamos Patricia Ramírez y yo nuestro nuevo artículo en la revista Body Life.
Preparados, listos ¡ya! La gestión de la atención en el deporte
Atrás va quedando esa idea del psicólogo de despacho oscuro y bata blanca y los prejuicios por decir que vas a uno. Nuestro objetivo no es que lo digas sino que te beneficies de las ventajas que tiene “poner un psicólogo en tu vida”. Que ir al psicólogo esté en tu lista de “cosas pendientes” es el primer paso.
Problemas de autoestima, falta de control emocional, problemas con la pareja, muerte de un ser querido, problemas con el control de impulsos, pensamientos obsesivos, apatía, tristeza, no saber qué le pasa a uno, estrés, ansiedad sentirse perdido, problemas de conducta, problemas con los estudios o con las relaciones familiares y un largo etc No tienen por qué ser un trastorno psicológico grave pero que necesitan de ayuda de profesionales de la salud mental. Limitan y te condicionan la vida indefinidamente en unos casos, si no te pones firme en la decisión de actuar, de ser tú el que maneje el “volante” de tu vida y no tus emociones, pensamientos o conductas. Aprender a gestionar tus emociones, aprender a pensar de forma productiva, a moldear tu actitud es clave. Y así reaccionar de forma más beneficiosa a las circunstancias o situaciones que se crucen en tu camino, esas que seguro no puedes controlar.
Las nuevas tecnologías han permitido que el psicólogo pueda relacionarse de otra forma con sus pacientes y a golpe de clic desaparecen las distancias geográficas, los problemas de horarios, la incomodidad de desplazamientos, o no saber con quién dejar a los niños y no limitarte a los psicólogos de tu ciudad o país. Por medio de una videoconferencia accedes a nuestra consulta para tratar juntos una situación que está limitando su vida. Así pues el psicólogo no solo está obligado a seguir formándose, reciclarse, si no también a acceder a las personas de forma diferente, porque su vida y sus motivos también lo son.
Consultas On Line, atención a domicilio, el mundo en la redes se abre y más con las nuevas generaciones. Hay que ofrecer nuevas alternativas a las nuevas realidades. Las propias redes acercan la figura del psicólogo con lecturas más sencillas de temas de interés. Es una forma también de conocernos antes. La información también llega por Twitter y Facebook, normalizando nuestra presencia y pudiendo leer y tomar conciencia de problemas o situaciones en las que te puedas sentir identificado. Esto puede ayudarte a que decidas actuar.
No se trata de valorar si es mejor o peor las consultas presenciales que las On Line. También depende el asunto a tratar y de las características de la persona. Se trata de dar alternativas y dar la oportunidad a esta forma de contacto que abre todo un mundo de posibilidades.
Cada vez son más los campos por los que la psicología se expande a modo de virus pero virus positivo y con distintas terapias. Hay un psicólogo para todos y encontrarlo a veces también lleva su tiempo. Y lo digo por alguna expresión tipo “fui una vez pero no me funcionó”. No olvides que magia no hacemos. Tu compromiso y trabajo son claves en tu evolución. Tu salud mental se lo merece.
Lo que no hay duda es que la psicología es una de las ramas de la salud con más aplicaciones y sobre todo cotidianas. Ámbito de la salud, clínico, empresarial y laboral, deportivo… donde hay personas hay comportamientos y por lo tanto psicología.
Reflexiones que puedes hacer para valorar las razones y los beneficios de la psicología:
1. A veces lo que duele no es el cuerpo sino la “mente”. Para lo físico está el médico y los especialistas de las emociones, los sentimientos, las limitaciones, miedos, dificultades, pensamientos, ansiedad, fobias… estamos los psicólogos.
2. Pensar que las cosas se pasarán o se arreglaran solas o con el tiempo es un sueño que no se hace realidad. Al contrario uno pierde energía, aumenta la preocupación relacionada con el problema, se cronifica y cree que ya no tendrá solución. En muchos casos el tiempo es oro. Por ejemplo en los trastornos obsesivos compulsivos TOC desde que aparecen hasta que se decide ir a un psicólogo pasan una media de 9 años. ¿De verdad es necesario que sufras durante tanto tiempo? No pierdes nada y tieneS mucho que ganar si decides acudir al psicólogo. Estás asegurándote un camino directo por lo tanto más rápido para solucionar ya sea un problema grave o cambiar hábitos en conductas o formas de pensar que pueden estar condicionando tu día a día. Estas afectan a tu vida personal, social, laboral o de pareja. Suele ocurrir que al terminar la primera cita las personas se sorprendan que han estado cómodos, tranquilos y que no pensaban que iba a ser “así”. Esto es siempre buena señal porque después alientan a los suyos para que hagan lo mismo.
3. Conocerás estrategias que tendrás de por vida. Saber analizar lo que te ocurre de otra manera, manejar tus pensamientos, saber manejar tus emociones, aprender a valorar cada momento, darte cuenta que tú eres más protagonista de lo que creías y que la famosa frase es que “yo siempre he sido así…” quedará en tu pasado. Permite no solo conocerte mejor si no crecer como persona, tengas la edad cronológica que tengas.
4. Te sentirás libre, sin ser juzgado y esto es clave porque muchas veces en tu apoyo social aunque en la mayoría de los casos te intentan animar, se tiende a juzgar. Y uno acaba no contándolo todo. Así que se junta la falta de datos con la falta de la visión de un profesional, sus herramientas y experiencia… que sí tiene un psicólogo. No confundas a tu amigo que hace de psicólogo con las funciones propias de un profesional de la psicología. Escuchar, dar consejos, o decir lo que tienes que hacer es fácil. Pero esto no es la función del psicólogo. Un psicólogo te ayuda a cambiar tu forma de comportarte por medio de tus propios mecanismos de aprendizaje y de técnicas específicas de la profesión.
5. Las pastillas no lo curan todo. Quizás el dolor de cabeza sí pero la forma de pensar no la cambian. Para eso se necesitan estrategias y entrenamiento para convertirlas en hábito. Lo que se necesita es tu participación activa lo que te dará “poder” que es lo que anima a involucrarte cada vez más en tu proceso de cambio o recuperación, mejorando tu calidad de vida. Porque todos deseamos vivir, viviendo la vida.Un aliado que te aportará pautas y herramientas para que decidas cuándo ponerlas en marcha.
Sesión de una consulta por algo que te preocupa, sesiones planificadas en el tiempo según situaciones y disponibilidades hasta tratamientos que se alargan en el tiempo por una patología determinada. Lo que está claro que el abanico de posibilidades es muy amplio antes que evitar ir al psicólogo por desconocimiento o miedo.
Tú, tu mente y tu vida se merecen ser más efectivos y allí están los psicólogos para que juntos se planifique un plan de acción que cambie tu manera de reaccionar emocional y ante tus pensamientos. La consecuencia que tu conducta será más beneficiosa y productiva en tu día a día para ti y por lo tanto para los que te rodean.
El que en su día no estuvieras preparado o receptivo no significa que no lo estés ahora. Todo es parte de tu proceso de toma de conciencia, de reflexión y de decidir actuar. Sentirse desbordado disminuye tu capacidad de reacción y de toma de decisiones, el psicólogo te puede ayudar en ese proceso, no lo tienes que hacer solo. Una primera consulta puede ser el comienzo de una nueva vida.
Siempre que lo necesites “Pon un psicólogo en tu vida”. Cada una de tus emociones, pensamientos y conductas comienza en tu cerebro, es hora de conocerlo y ser más eficaz. Que el desconocimiento no nos separe.
Quizá ha llegado el momento de tachar de la lista de pendientes ‘Ir al psicólogo’
Enlace de interés.
DEPORTE implica vida, diversión, personas llenas de energía, que favorece la salud física y psicológica desde que se inicia su práctica siendo un niño. Ya sea porque se inicia en el colegio o como actividad extraescolar en un centro o club la esencia del deporte es común a todos ellos.
El deporte juega como herramienta educativa su mejor “partido” en el desarrollo como persona. Cuando triunfa el deporte en mayúsculas, triunfan no solo las cualidades deportivas sino las humanas. Valores como el esfuerzo, el compromiso, la responsabilidad, el respeto, la humildad, la perseverancia, la disciplina, el espíritu de equipo, la colaboración están presentes cada semana en la práctica deportiva del futuro de nuestra sociedad.
Los responsables de inculcar todos estos valores en el ambiente deportivo son sus entrenadores y el club, colegio o institución y por otro lado las familias cuyo apoyo es imprescindible.
Pero existe una figura, la del árbitro que también asiste a los encuentros y que le gusta el deporte. No valorada, ni respetada en muchas ocasiones pero indispensable, sin él o ella no hay encuentro. Estigmatizada donde las haya y con un legado negativo. Pero la realidad es que cada año nuevos jóvenes siguen formándose para cumplir su sueño, el de ser árbitro. Fuente fácil de eternas disputas en encuentros deportivos desde edades muy tempranas. Se transmite a los más pequeños una figura distorsionada del árbitro, como la causante de todos los males. Con ellos más que nunca se echan “balones fuera”…. Les toca juzgar, decidir y sancionar y nunca es a gusto de todos. Sin olvidar que una sociedad tan competitiva que sobrevalora la victoria, echar la culpa al árbitro es más fácil en muchas ocasiones que asumir los propios errores. Por lo tanto ¿qué papel educativo y formativo desempeña un árbitro en los más pequeños?
La intervención arbitral en edades tempranas es fundamental para el desarrollo de la deportividad y juego limpio. De este modo fomentar una competición más educativa. El respeto, la imparcialidad, ser objetivo, transmitir confianza, autocontrol, saber comunicar, resolver un conflicto, tener confianza en uno mismo son valores de gran importancia que puede transmitir el árbitro.
Como árbitro tienes que asumir tu papel educativo. Independientemente del motivo por el que decides ser árbitro en encuentros deportivos y de tu edad, si quieres ser un buen árbitro:
1- No limites todo al conocimiento y aplicación del reglamento con el silbato. Entrénate y fórmate en aspectos físicos, tácticos, técnicos. Trabajar tu auto-confianza te ayudará a actuar con decisión y rapidez. Todo contribuye a que actúes con seguridad y a ser justo.
2- Fórmate en aspectos psicológicos desarrolla tu inteligencia emocional, te alejará de lo que los jugadores y el público llaman “actitudes desafiantes”. Evitarás hablar con tono y palabras amenazantes de las que puedas arrepentirte.
3- Entrena la comunicación no verbal, jugará a tu favor. Aprende a controlar tus gestos y posturas, evitará que “se calienten”. El autocontrol es fundamental en este deporte.
4- Aprovecha interrupciones para educar a los jóvenes jugadores y entrenadores en las normas y reglas del juego, y evitar el autoritarismo que no la autoridad.
5- Aprende a gestionar los conflictos, la mayoría vienen por el intento de transgredir las normas, agresiones verbales y físicas e intentar hacer trampas.
6- Fomenta el buen ambiente, el disfrute de la práctica deportiva porque no está reñido con la competición. Al inicio de los encuentros deja claro qué esperas de los jugadores.
7- Trabaja la comunicación y el buen trabajo en equipo con el resto de tus compañeros.
8- Muéstrate cercano, que los niños no te teman, primero eres persona. Desde su primer encuentro ya contribuyes a la futura imagen del “árbitro”.
9- Tú también puedes transmitir la pasión por el deporte que arbitras, y que no sientan los jugadores, entrenadores, público que estás al margen.
10- Analiza, reflexiona y aprende de cada encuentro, con lo que has vivido y te han transmitido jugadores, entrenadores y compañeros. Cada partido tiene que servirte para aprender y avanzar. Y si tiene que haber fallos que sean nuevos.
No olvides que arbitrando también educas.
A los árbitros desde edades muy tempranas se le pide la perfección, y no hay que olvidar que también se inician, se forman y evolucionan hasta llegar a ser profesionales. Todo en la vida exige un proceso formativo y el error también forma parte de ese proceso en los árbitros.
Cuando gritas, insultas y/o agredes a un árbitro también mal educas a tu hijo en contravalores. Estos contravalores no se quedan en el campo. Al día siguiente los ponen en práctica en casa o en el colegio. ¡Los niños no se resetean!
No te sorprendas y preguntes a tú hijo: “¿Pero tú dónde has aprendido esto? ¡En casa desde luego no!”
En casa no pero en el campo de fútbol ¡SÍ!
Siempre se habla de “arbitrar para acertar” o “arbitrar para no fallar”, no olvidemos que también hay que “arbitrar para educar” en cualquier deporte.
Agradecer a Mundo Fútbol Base que destacara el decálogo en su artículo.
Os dejo el nuevo artículo junto a Patricia Ramírez en el que os ofrececemos unas pautas para que la vuelta al cole, a la rutina y los hábitos de todos, sea más fácil y ordenada.Esperamos que os sea de ayuda.
El final del verano termina con despedidas de los amigos del pueblo y la playa, tíos, primos y abuelos. El que más o el que menos ha pasado unos días fuera de la rutina del hogar. Ahora toca cambiar los chapuzones en la piscina, los paseos en bici con la pandilla y las charradas en la plaza de los pueblos, los castillos de arena, los helados y la libertad de horarios por libros y horarios más estrictos… en definitiva septiembre es sinónimo de ir al cole, a guardería o al instituto.
Como todo cambio, cuesta. Nuestro cerebro y cuerpo se han acomodado a la rutina del verano y ahora por obligación, y en cuestión de días, necesitas modificar el chip. Como padres podéis favorecer esta transición.
En una misma familia puede darse diferentes realidades por el número de hijos. El primer día de la guardería y el inicio de primaria en otro, o el cambio de ciclo, o de cole a instituto. Es importante que en estos casos no solo sea un cambio, sino una novedad y como tal hay que tratarlo. Con voluntad, cariño y paciencia todo pasa mejor.
Para ello te proponemos:
Si es pequeño podéis ir marcando en un calendario caritas alegres y que el calendario esté situado a su altura para que pueda verlo. Días antes pasad por delante de la guardería o el cole, la parada del bus…
Es importante que habléis del tema en términos positivos ¡Harás nuevos amigos!, ¡vas a aprender a leer como tu hermano!, o ¡Volverás a ver a los amigos!, ¡podrás contarles todo lo que has hecho! y ¡tus amigos te contarán lo que han hecho en verano!, ¡tu amiga te dirá qué deportes nuevos ha practicado en la montaña!, ¡sabrás qué libros ha leído! Sí, sabemos que a veces según la edad la lectura no es su fuerte pero tenla siempre presente y lee también para que vean que lo que tú predicas lo cumples, porque todo ayuda.
Todos recordamos oler los libros, forrarlos y llenar el borde de tu mesa con recortes de celo para ir más rápido, poner nuestros nombres cuidadosamente…ahora está de moda hacer sellos que valen para poner el nombre en los libros, cuadernos, uniforme y ropa deportiva. Deja que lo hagan ellos. Da igual que quede torcido, lo importante es que se lea y que ellos participen. Esto les hace sentir bien, les refuerza su autoestima. También te ahorrarás hacerlo la víspera a las tantas…
Hay que educar en el agradecimiento. Trabajar e ir al cole son derechos y motivos por los que sentirse agradecido, pero nunca una desgracia. Hay niños que no pueden ir al cole, en unos casos por la pobreza y en otros porque durante el verano mientras ellos han estado en la playa haciendo castillos, otros estaban en guerra. Esto es una realidad a la que no podemos dar la espalda. Es un hecho el que ya llevemos unos años en los que la “depresión postvacacional” ha descendido por sentirse afortunado de una misma realidad que antes era vista negativamente. Así que hay que vivir y educar en lo afortunados que somos a pesar de las circunstancias que nos rodean a cada uno.
Esas instrucciones o normas tienen que ser claras y concisas, aseguraros de que las entienden para evitar malentendidos.
Es importante destacar entre otros:
Como padres no sé cómo os desenvolvéis en las redes sociales (twitter, face, Instagram…) pero igual es un buen momento para darte de alta en algunas y así estar más cerca de tus hijos o prepararte para cuando ellos los hagan.
Buen inicio de curso escolar con comunicación, perseverancia, paciencia y coherencia.
Os dejamos las siguientes citas:
“No les evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas”, Louis Pasteur.
“Para educar a un niños hace falta la tribu entera”, Proverbio africano.
“Una de las peores cosas que se le puede hacer a un niño es no atenderlo”, Javier Urra.
Cuando un entrenador finaliza su temporada, hace balance de todo lo que ha ocurrido en su trascurso, de lo bueno y de lo malo. Siempre se dice que al final uno se queda con lo bueno pero si lo que quieres es mejorar, avanzar y crecer tienes que tener presente tus áreas de mejora como entrenador y ponerte a ello ¡YA! Aquí entra en juego:
–Tu manera de comunicar y liderazgo; es importante que te evalúes y sientas si conectaste con el grupo de personas con los que compartiste toda una temporada. Si fuiste capaz de motivar y avanzar estableciendo objetivos adecuados a la edad y circunstancias de los chavales. Y si no acabaste la temporada cuales fueron los motivos. Lo fácil es decir porque no se ganaban los partidos o no se cumplían los objetivos del club, pero detrás hay mucho más que sí depende de ti y puedes mejorar.
Si no llegas a los tuyos no podrás avanzar, saber comunicarte es una de las parcelas más importantes de la Inteligencia Emocional en el deporte en general independientemente de la categoría.
–Tu capacidad de manejar situaciones adversas; si estuviste a la altura de las circunstancias, porque una temporada da para mucho. Hay niños que sus padres se separan, suspenden varias asignaturas, cambian de comportamiento, no se comprometen, se bloquean, se perdieron varios partidos seguidos y se desanimaron… ¿cómo crees que reaccionaste ante estas situaciones?, ¿te superaron?, ¿las evitaste?… Es importante que te entrenes en estas habilidades, seguramente con ayuda de profesionales de la psicología, porque en todas las temporadas puedes encontrarte con situaciones de este tipo. Hoy en día tu papel de entrenador no se limita al entreno físico, técnico y táctico.
–Tu capacidad de adaptación; un año has podido llevar benjamines, otros a cadetes y otros a juveniles… ¿realmente crees que lo que funciona con una categoría funciona con todas? Tienes que ser un entrenador “camaleónico”. Hay que saberse adaptar a ellos, a sus preocupaciones etc… según la edad que tengas sabrás que si has llevado a juveniles hace 15 años no tiene nada que ver con los juveniles hoy en día. Ni mejor ni peor, son distintos, fruto de sus circunstancias y el cambio social que se ha producido.
¡Qué importante aquí ser un entrenador con Inteligencia Emocional! Hay que entrenar la capacidad de conectar emocionalmente con ellos. Cada vez la formación que se te exige es mayor, y si no toca reciclar con nuevas formaciones o lecturas. Sé que no te costará porque te apasiona lo que haces. Sacrificas tu tiempo de ocio personal y en familia, vacaciones para tu pasión, entrenar cada temporada a los chavales en tu deporte favorito, así que te animo a ello.
–Tu papel de educador; ¿crees que crecieron como personas y como deportistas gracias a ti? ¿fuiste capaz de sacar lo mejor de cada uno? Recuerda si inculcaste pasión por el deporte como estilo de vida y educaste en valores, necesarios más que nunca, como el esfuerzo, la paciencia, la perseverancia, el respeto, la humildad, la responsabilidad… siendo tú mismo un claro ejemplo de ellos. Porque, aunque a veces piensas que tú estás solo para enseñar un deporte y que para educar ya están sus padres o el colegio recuerda que eres su modelo a seguir, en muchos casos su sueño. A veces te idolatran tanto que tienes sobre ellos más poder de lo que crees y te van a imitar. Seguro que recuerdas a ese entrenador que igual por él, te hiciste entrenador, o a ese que cuando hablas de él dices “me llegó”. Tú como entrenador y el deporte en sí mismo educa. Porque la educación no solo se limita a padres y profesores del colegio o instituto. Todos tenéis esa responsabilidad y el objetivo es ir en la misma dirección. Cuanto más coherente sea el cuadrado con sus cuatros esquinas entrenador, cole, padres y niño o chavales que practican deporte, más equilibrado será su desarrollo en todos los sentidos incluido el emocional. No solo serán mejores deportistas, felices sin presiones innecesarias, disfrutando de lo que hacen, sino mejores personas. No olvidemos que si uno disfruta con lo que hace se compromete más.
–Tu relación con los padres; ¡ay madre! Ese primer día de entrenamiento en el que si las miradas hablaran… Tu pensando “a ver que padres me tocan” y ellos “a ver cómo es este entrenador” Te falta tiempo para preguntarle al compañero de la temporada pasada qué padres son los que te van a “amargar la temporada” Mal, ya te estás centrando en lo que no debes, cambia tu interpretación. Piensa que como cualquier padre y madre su hijo es lo más importante y que quieren al mejor entrenador que haya en el club, así que entrénate también para que cada temporada mejores en algo en las diferentes parcelas no solo físicas, técnicas o tácticas… El problema es que hay padres que no tienen estrategias y no saben a veces como tratar los temas y te lo digo por experiencia. EL ataque o las malas formas se convierten en la única forma de defender. Y en mayúsculas digo que HAY PADRES EJEMPLO A SEGUIR pero que no son noticia. Se tiende a destacar los incidentes y se generalizan conductas cuando parte de la realidad es otra. Esto no es justo para el propio chico que lo único que quiere es practicar su deporte favorito, con los suyos, tranquilo disfrutando y avanzando temporada tras temporada pero tampoco es justo para vosotros que en definitiva queréis lo mejor para ellos. Ningún entrenador quiere problemas, ni con los padres ni con los chavales. No olvidéis que el protagonista es el joven que practica deporte y no las actuaciones incorrectas de padres o entrenadores.
Los padres igual preguntarán si eres bueno, y ¿qué es ser bueno? Pues para unos será que les enseñes mucho, que metan muchos goles, canastas o superen tiempos, que no dejes a su hijo en el banquillo, otros valoraran tu trato, tu educación y la que transmites, que sepas comunicarte con los chicos y con ellos, tu seriedad, que valores los esfuerzos, que seas accesible, que no huyas de ellos, que no eches balones fuera, que te responsabilices y seas coherente con tus de tus decisiones, que seas justo, que si pones normas se cumplan pero para todos sin excepciones, que te involucres y conozcas sus notas y sus preocupaciones, que seas un modelo deportivo y de persona en definitiva que dejes huella pero de las buenas.
¡Muchas cosas! dirás ¿verdad? Pues sí, son muchas pero eres afortunado, porque ahora te espera una nueva temporada, con nuevos objetivos como persona, como entrenador, como educador, con ganas de crecer como profesional. Nuevas oportunidades para superarte en todo lo que te propongas, que no lo consiguieras la temporada pasada no significa que en esta no sea posible. Todo es cuestión de esfuerzo y perseverancia. Siempre digo que ningún entrenador comienza la temporada con el propósito de hacerlo mal. Pero como en todo una cosa es la teoría y el deseo y otra la práctica y la realidad.
Así que si algún padre o madre lee estas líneas, pensad que ellos cada temporada trabajan para que se desarrolle lo mejor posible, sobre todo por los chicos así que ponedlo fácil, buscad el momento y las formas para transmitir vuestras dudas o quejas, sed ejemplo de conducta en los entrenamientos y encuentros deportivos.
Te propongo entrenador, lo que los psicólogos “predicamos” en deporte formativo, a veces no con todo el éxito que todos quisiéramos, las reuniones periódicas con los padres de tu equipo, cortas en la que expliques normas, objetivos, compromisos y dificultades y escuches sugerencias que os ayuden a unir posturas y a trabajar unidos en el desarrollo de los chavales.
Alejarlos no es la mejor medida en el deporte formativo de los más pequeños. Como entrenador una asignatura es saber cuándo, dónde hablar para pasar al qué y cómo hablar. Esto también se entrena. Sí, es tiempo y esfuerzo añadido pero si queremos que las cosas funcionen no hay otra. En los colegios se hace y nadie duda del formato. ¿Por qué en el deporte sí? Los tiempos cambian no lo olvidemos y hay que saber adaptarse desde las direcciones deportivas.
Siempre se ha dicho que huir de los problemas no solo no es la solución sino que atrae más problemas, la huida hace de imán.
Entrenador, entrena de tal forma que los chicos deseen que llegue el día del entrenamiento no solo por el deporte en sí o por ver a sus amigos sino también por su entrenador.
Os deseo a todos los entrenadores de todos los deportes, y a sus padres que disfrutéis de ser entrenadores y de ser padres, cada uno en su papel, de chicos y chicas que practican deporte. Gracias a vosotros pueden beneficiarse física y mentalmente de lo que su práctica aporta.
Sentiros todos orgullosos de poder acompañarlos en su camino deportivo, la forma en que lo hagáis puede ser determinante.
Trabajad unidos para que no abandonen el deporte.
¡Comienza la temporada!
Os dejo este comic de Ceapa como herramienta para trabajar de forma divertida según los meses del año, una temática diferente, con alumnos o vuestros propios hijos. Espero que os sirva.
Y esta divertida agenda escolar para este curso, con calendario, hoja de notas y los derechos asertivos básicos que tienen que tener en cuenta los adolescentes.
Se sabe de la importancia de la cohesión grupal y los valores en la base de un buen equipo.
Os dejo el artículo escrito junto a Patricia Ramírez Loeffler para la web OkPatines.
Seguridad y confianza variables que deseas que te acompañen en la vida y en el deporte. Pero ¿cómo trabajarlas para que sean pilares en tu día a día? La seguridad y la confianza no surgen de la nada, no son el resultado de comentarios del tipo “venga ten confianza en ti que saldrá” o “tienes que confiar más en ti”. A la confianza todos la quieren tener de su lado, pero el problema está en cómo conseguirla y mantenerla.
Seguridad y confianza se alimentan, entre otros, de experiencias positivas vividas que potencian tus capacidades. Cada vez que confirmas y experimentas que has sido capaz de realizar aquello que te proponías, te sientes bien y seguro. Se trata de que el trabajo y las horas de esfuerzo se traduzcan en tu mente en recuerdos de lo que sí eres capaz de hacer. La percepción de control en lo que haces es la base de tu confianza y seguridad.
Cuando te enfrentas a un nuevo reto, tu mente busca en la base de datos del cerebro qué experiencias has vivido que te permiten ser apto para repetir y poder alcanzar tus objetivos. En definitiva, la mente busca situaciones y fortalezas que permitan que tu confianza sea óptima. Y esa confianza es el resultado de tu pasado y de la percepción que tienes de ti mismo.
El primer paso es recordar la vez que fue posible o la última vez que te enfrentaste a ese reto y te acercaste a tu objetivo. Este recuerdo te hace sentirte más orgulloso, más seguro con más confianza y por lo tanto te prepara para repetirlo. Analizar y tener presente qué hizo posible ese logro es fundamental para ordenar los pasos en los siguientes intentos. Se trata de buscar en tus fortalezas lo que te hace capaz, tener claro que dentro de ti existen una serie de capacidades, una actitud y un talento que, si lo trabajas, te puede llevar al éxito. Si no sabes qué tienes dentro, si desconoces el locus de control interno, no serás capaz de repetir y darle valor a lo que te lleva al éxito. Tienes que tomar conciencia de lo que haces correctamente, el por qué y así crear tu ruta hacia lo que te propones.
Todo lo que dependa de ti mismo tiene que ser trabajado. Tienes que centrarte en el presente, en lo que tienes que hacer en cada momento, en lo que depende de ti, y a la vez, dejar de prestar atención a todo lo demás, a lo que resta energía y tiempo; la duda, el “pero”, los “y si”…, la suerte.
Si quieres conseguir sentirte seguro y con confianza tienes que:
A pesar de que la seguridad te la da lo que está haciendo ahora, fantasear con el futuro te abre las puertas a nuevas oportunidades. La mente no puede estancarse en el pasado. El presente sirve para trabajar, para ponerte a prueba. Olvida el error y piensa que tienes cientos de oportunidades por delante para demostrar todo lo que llevas dentro. El único fracaso es no intentar lo que deseas.
Importante: No olvides que la confianza se relaciona con el rendimiento mediante una curva en forma de U invertida. Conforme aumenta la confianza el rendimiento aumenta hasta el llamado punto óptimo. A partir del cual el aumento de confianza va unido a una disminución del rendimiento, en este caso lo que ocurre es un exceso de confianza. ¡No te relajes en exceso!
Tan importante es trabajar la seguridad y confianza por defecto como por exceso, ambas te alejan de conseguir tu objetivo.
Patricia Ramirez Loeffler Yolanda Cuevas Ayneto
Psicóloga de la salud y el deporte Psicóloga de la salud y el deporte
@Patri_Psicologa @YolandaCuAy
Os dejo el nuevo artículo sobre sueño infantil escrito junto a Patricia Ramírez para la Fundació Roger Torné en el que ofrecemos pautas para conseguir educar el sueño de los más pequeños.
Que un niño esté de mal humor, con rabietas o apático puede esconder detrás ciertas necesidades básicas no cubiertas como tener hambre, un estado febril o sueño, que se transforman en problemas de conducta o comportamiento. Una de las “misiones” como padres es saber detectar ese estado y elaborar un plan de acción para que en cierta medida no se repita o podáis tener mayor control sobre ello.
En el caso del sueño es necesario conocer:
Con esta información y estableciendo la rutina adecuada, el niño podrá rendir mejor en la guardería, el cole o en el parque, al igual que los adultos lo hacemos en nuestro trabajo, vida social y familiar. Descansar y tener un sueño reparador asienta la memoria registrando la información del día, ayuda a tener un buen estado de ánimo y a seguir creciendo mientras el niño duerme.
Desarrollar patrones de sueño saludables, que ir a la cama no se convierta en una guerra cada día y educar en este hábito, es clave en el desarrollo de los peques de la casa. Además, participa en el control del sobrepeso y la depresión infantil.
Para ello te ofrecemos estas pautas que te ayudaran a desarrollar el hábito de dormir de tu hijo:
1-Personaliza un ritual de unos 20 minutos: en unos casos puede ser el lavado de los dientes, otros un baño, otro hacer pis y en otros leer un cuento (con lo que se favorece a la vez el hábito de la lectura), ayudar a tomar conciencia de las cosas positivas del día, una canción, la escucha de una melodía, un masaje, técnicas de respiración, imaginación guiada (que flota, que nada como un pez…) de este modo inducirles a sensaciones agradables que relajan para posteriormente ir a la cama y dormir. De este modo esa rutina en la acción prepara la mente y el cuerpo del niño para saber lo que va a continuación sin decírselo.
2-Nada de prisas: estas acciones previas son momentos de tranquilidad, que aportan seguridad al pequeño. El organismo no necesita activarse en estos momentos. Así el niño podrá llegar tranquilo a la cama y no le cueste dormir.
3- La televisión, videojuegos y móviles también activan el cerebro, así que no son recomendables en el periodo de tiempo entre cenar y dormir. Y menos utilizarlos dentro de la cama. Su luz altera el ritmo del reloj biológico (a cualquier edad).
4- Fomenta que poco a poco aprenda a dormirse solo y sea consciente de ello, valorándoselo por la mañana. Esto facilita que si se despierta durante la noche sepa cómo dormirse sin reclamaros por no saber qué hacer. Así favorecéis su autonomía.
5-Evita que se duerman en el salón o en vuestra cama y sea llevado a la suya dormido, porque no toma conciencia ni aprende el hábito.
6-Educa que la cama es para descansar, no para jugar. Así evitas darle la información contradictoria.
7-El gesto y tono en el que te diriges a tu hijo también condiciona que vaya a la cama con unas emociones u otras. Cuidar estos aspectos facilita un ambiente más propicio fuera de tensiones.
8-Dormir es una necesidad, no un castigo. Borra de tu repertorio el “castigado y a la cama”. Lágrimas y enfados no son “buenos ángeles de la guarda”.
9- No refuerces sus desvelos con muestras de cariño como abrazos y besos, comida, pasarlo a vuestra cama… porque interpreta que el despertarse tiene un “premio” que de otra forma no conseguiría. Eso sí, unas palabras de comprobación para saber si la causa del desvelo es algún dolor físico, una pesadilla, recordar que ingiera agua o unas palabras de calma, pero que entienda que lo que esperas de é es que se vuelva a dormir.
10-Lo que valió con el mayor no tiene por qué valer para el siguiente, recuerda que aunque son tus hijos son personas distintas, con diferentes gustos.
11-Establece un horario, tanto para la siesta si le corresponde, como para la hora de irse a dormir por la noche. El horario depende de la edad. El niño no puede irse a la cama a diferentes horas. Algún día del fin de semana y por algo excepcional o según periodo estival, los horarios pueden flexibilizarse, pero tienen que ser los mínimos.
12-Cuida el escenario porque es igual de importante: luz, temperatura (entre 16 y 22 grados constante), humedad, olores a esencias relajantes como la lavanda (unas gotitas en la almohada), un colchón y almohada adecuados, que duerman solos en su propia habitación, que haya sido ventilada y que la ropa de la cama y el pijama se adecuen a las necesidades del momento.
13-Respeta las necesidades de los más pequeños para sentirse seguros y cómodos en su “viaje nocturno”: unos necesitan su chupete, otros crecen y quieren muñecos, otros necesitan un punto de luz, o que la puerta no se cierre…
14-El deporte es mejor realizarlo lo más alejado de la hora de dormir para no sobreactivar y también porque su práctica eleva la temperatura del cuerpo.
15- Cuida la ingesta de alimentos y bebidas estimulantes; evitar el chocolate como “premio” a horas nocturnas, por el contrario los hidratos de carbono, calcio y vitamina B tienen propiedades sedantes. Es bueno que tengan agua a mano, un botellín para evitar que se derrame con un vaso.
16-Observa su comportamiento al despertar, puede darte pistas de si tu hijo ha descansado o está irritable.
Dormir alimenta a los niños y necesitan un sueño de calidad. Son los hábitos los que permiten que tu hijo descanse y no solo duerma. De este modo fomentas un adecuado crecimiento, desarrollo y bienestar físico y psicológico.
Destacar que el “lado más oscuro de la noche” lo pueden protagonizar las pesadillas y los terrores nocturnos, que forman parte de los Trastornos del Sueño (Parasomnias). No son trastornos importantes pero un asesoramiento o intervención psicológica y paliar los efectos secundarios que producen es recomendable. No dejes que sea solo el tiempo el que lo solucione.
Papás no olvidéis finalizar la despedida con vuestro hijo cada noche con algunas de estas frases que proponemos:
Un besito cariño…
Te quiero, descansa…
Felices sueños…
Escucha tu latido y tu respiración…
Hasta mañana pequeño…
Patricia Ramírez Loeffler
Yolanda Cuevas Ayneto
Os dejo este interesante artículo de la Fundación española del corazón.
La natación forma parte de los ejercicios isotónicos o dinámicos recomendados para los enfermos del corazón, debido a que en su ejecución se mueven grandes masas de músculos de todo el cuerpo y suben con menos brusquedad la tensión y el pulso. Sin embargo, cada paciente es diferente, de allí que hagamos las siguientes precisiones:
La natación consiste en desplazarse sobre la superficie del agua. Cualquier edad es buena para nadar, sólo que se recomienda desarrollar una buena técnica, para que el coste energético no sea elevado y poder aprovecharlo plenamente.
Para que la natación tenga efecto en nuestro organismo debe practicarse al menos tres días por semana durante 50 minutos. Una intensidad entre el 65 y el 85 por ciento de la Frecuencia Cardiaca Máxima (FCD) produce efectos beneficiosos en el sistema cardiovascular y respiratorio. La FCD se calcula con una ecuación muy sencilla así: (220 – edad) x 0,65.
Os dejamos el artículo escrito para la revista Fútbol Táctico junto a Patricia Ramírez sobre la reacción de Luis Suárez en el Mundial de Brasil 2014.
Morder no, pero castigar caso Luis Suarez tampoco
Os dejo también el enlace al escrito para la revista argentina Para ti.
Luís Suarez: morder, un problema psicológico que tiene solución